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Nombre:

Burdeos

Otro: Bordeaux

Localización:
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Tipo: Urbanismo

Categoría:

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Continente: Europa

País: Francia

Localización:

Año: s. III a. C.

Estado: Terminado

Descripción:Burdeos turística

Publicado por María José Rubín

Conocida fundamentalmente por la excelencia de sus vinos, Burdeos es una ciudad que tiene mucho que ofrecer. Desde su maravillosa arquitectura hasta el amplio abanico de actividades que dan vida a sus tierras, hacen de este un destino ideal para los amantes de las urbes coloridas.

Ubicada en la costa atlántica del sudoeste de Francia, Burdeos es una ciudad portuaria de la región de Aquitania. La atraviesa el río Garona, y posee el último puente sobre su cauce, que lleva el nombre de la región a la que pertenece.

La ciudad está estrechamente relacionada con actividades deportivas de renombre. Los deportes más populares allí son el fútbol y el rugby, pero además Burdeos es etapa obligatoria del Tour de France, y la llegada a ella de los ciclistas que compiten es casi tan prestigiosa como el arribo a los campos Elíseos, en París. Esto se explica porque uno de los mejores velódromos de Francia, el Stadium de Bordeaux-Lac, se encuentra en sus límites geográficos.

La cercanía a la costa atlántica transforma a esta ciudad den un destino soñado para los surfistas, que encuentran excelentes condiciones para la práctica de este deporte en las aguas circundantes.

Burdeos posee varios monumentos que destacan por su exquisito estilo neoclásico. Pertenecen al siglo XVIII el antiguo Palacio Arzobispal –actual ayuntamiento– y el teatro Victor-Louis. De los siglos XII a XVI son el anfiteatro romano, las iglesias romanas de San Severino y de la Santa Cruz, la catedral de San Andrés y la iglesia de San Miguel.

A mediados del siglo XVIII Burdeos comenzó a mostrar señales de su producción vitivinícola en las decoraciones de muchos de sus monumentos. El Palais de la Douane et de la Bourse, las Portes d’Aquitaine y Dijeaux son algunos ejemplos tempranos. Pero el período más prolífico tuvo lugar en el siglo XIX, cuando todos los comerciantes de vino comenzaron a decorar sus edificios con esculturas de vides y elementos relacionados. Muchos monumentos públicos también muestran las huellas de la estrecha relación que la arquitectura guardó con la actividad principal de la ciudad: el Monument des Girondins, la Fontaine Art Nouveau en Amédée Larrieu y los monumentos al escritor local Gaston Lafargue y al científico Alexis Millardet, en el jardín público, son ejemplos sobresalientes.

A pesar del cambio de estilos a través del tiempo, permanecen las referencias al dios Baco en las fachadas de los edificios. Incluso la embarcación Ville de Bourdeux, que lleva a bordeleses y turistas desde la ciudad hasta los viñedos, fue decorada en 1990 con una figura del dios del vino.

http://sobrefrancia.com/2008/04/30/burdeos-turistica/

Qué ver en Burdeos

Publicado por José Manuel Vargas

Capital de la región de Aquitania, Burdeos es conocida fundamentalmente por sus viñedos y su magnífico vino. Está situada en el sudoeste de Francia, 245 kilómetros al norte de San Sebastián, frente a la costa atlántica, y está considerada una de las ciudades portuarias más importantes de Francia. Sin ir más lejos, el Puerto de la Luna es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el 2007.

Burdeos está atravesada por el río Garona y cuenta en la actualidad con más de 235.000 habitantes, lo que la hacen ser la novena ciudad más poblada de Francia. El siglo XVIII está considerado el siglo de Oro en Burdeos, ya que buena parte de los grandes comerciantes se asentaron en la ciudad, construyendo nuevos edificios que la embellecieron sobremanera.

Hoy es una preciosa ciudad portuaria que merece la pena ser visitada. La mayor parte de su patrimonio corresponde a los siglos XVIII y XIX, que se une a los viñedos y bodegas de sus alrededores, a las que se puede realizar visitas guiadas para conocer el proceso de elaboración de sus caldos y poder degustar algunos de ellos.

QUÉ VER EN BURDEOS

- Puerto de la Luna

El barrio más antiguo de Burdeos lleva este nombre porque está situado sobre el río Garona formando una media luna. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2007, es la zona que cuenta con más edificios protegidos de Francia, después de París. Imprescindible recorrer sus pequeñas callejuelas empedradas, señaladas con placas de cobre en el suelo como itinerario turístico. Museos, galerías de arte, tiendas y pequeñas iglesias forman su recorrido.

Más información: Port of the Moon, el Puerto de la Luna

- Catedral de Burdeos

Construida a finales del siglo XI en estilo románico, forma parte del conjunto de Patrimonios de la Humanidad de Burdeos desde 1998. Su única nave tiene 124 metros de longitud y en ella se celebró en 1137 la boda entre Leonor de Aquitania y el futuro rey de Francia, Luis VII. Ha habido añadidos posteriores, como las torres, que datan del siglo XV, y el campanario o torre de Pey Berland, separada del conjunto, también del XV. Del interior destacar, entre otras cosas, el impresionante órgano.

Más información: Saint Andre, la catedral de Burdeos

- Museo de Aquitania

Se trata del museo de arqueología, etnología e historia de Burdeos. Está situado en el antiguo edificio de la facultad de letras, en pleno centro de la ciudad. Su colección de más de 70.000 piezas abarca desde la prehistoria y la época de los galos y los romanos hasta la actualidad. Las primeras salas corresponden a la Prehistoria, más tarde la Edad Media y por último los gloriosos siglos XVIII y XIX en Burdeos, para acabar por fin en el XX.

- Pont Pierre

El Puente de Piedra sobre el río Garona fue mandado construir por Napoleón entre los años 1810 y 1822. Tiene 486 metros de longitud y está formado por 17 arcos, convirtiéndose en uno de los grandes símbolos de la ciudad. Desde su construcción y hasta 1960 fue el único puente que había en Burdeos. Lo más recomendable es visitarlo de noche, ya que desde allí obtenemos una de las vistas más románticas de la ciudad.

Más información: El Pont de Pierre de Burdeos

- Plaza de la Bolsa

La Place de la Bourse fue diseñada y construida a mediados del siglo XVIII. En su origen se llamaba Plaza Real en honor al rey Luis XV, aunque un siglo más tarde ya se le dio el nombre actual. A su lado pasa el río Garona, lo que la hace imprescindible para una visita de noche, cuando se ilumina completamente. Los edificios que la rodean son de estilo clásico, con el Museo Nacional de Aduanas y la Cámara de Comercio como los más emblemáticos.

- Puerta de la Glosse-Cloche

Situado en la calle Saint James se halla esta enorme puerta construida en el siglo XV, que significa en castellano “campana grande”. Corresponde por tanto al antiguo campanario público del Ayuntamiento de Burdeos. Una puerta que actualmente es otro de los grandes símbolos de la ciudad, y por la que cruzaban los peregrinos a Santiago de Compostela. Desde sus torres de 40 metros de altura se anunciaba con el sonido de las campanas algún incendio o el tiempo de la vendimia.

- Gran Teatro de Burdeos

Inaugurado en 1780 y diseñado por el célebre arquitecto Victor Louis, está declarado monumento histórico en Francia. Tiene 88 metros de largo, 47 de ancho y capacidad para algo más de mil espectadores. Impresiona el estilo neoclásico de su fachada, con doce columnas corintias. No fue restaurado hasta 1991, convirtiéndose así en una de las estructuras de madera que más tarde han necesitado de restauración.

Más información: Burdeos y su Gran Teatro

- Plaza de la Victoria

Una de las plazas más animadas de la ciudad, gracias a los bares y restaurantes que alberga. En ella se sitúa la Puerta de Aquitania, del siglo XVII, y desde el 2005 las estatuas de dos tortugas gigantes y un obelisco de mármol rosa de 16 metros de altura. En esta plaza tienen lugar conciertos y otros eventos a lo largo del año. A su alrededor se encuentra el barrio de Saint Michel, por el que debemos perdernos por sus callejuelas en busca de tiendas y tabernas, especialmente la calla Santa Catarina.

- Plaza de Quinconces

Diseñada y construida en el siglo XIX, está situada en pleno centro de Burdeos. Con sus doce hectáreas es una de las plazas más grandes de Francia y en ella tienen lugar a lo largo del año numerosos eventos, conciertos y espectáculos. Está presidida por el Monumento a los Girondinos, una columna de 43 metros de altura, rematada con una estatua que representa a la Libertad. Fue colocada en 1895.

http://sobrefrancia.com/2013/10/14/que-ver-en-burdeos/

La puerta defensiva de Cailhau, en Burdeos

Publicado por Miriam Martí

Viajar a la hermosa ciudad de Burdeos es siempre una experiencia fascinante. Recorrer sus pintorescos barrios y encontrarnos por casualidad, con algunos de los tesoros de su arquitectura, como por ejemplo el elemento del que hoy os hablamos, la puerta Cailhau.

Esta majestuosa puerta fue construida en 1495. Dedicada a Carlos VIII, como se puede observar por la estatua del rey conmemorando la batalla de Fornovo en 1495, la monumental puerta hacía un doble papel en la ciudad, siendo por un lado arco de triunfo y puerta defensiva de la urbe. Por este motivo, en su fachada podremos observar una armoniosa mezcla de elementos decorativos y defensivos.

Su nombre, Cailhau, recuerda a las piedras acumuladas a los pies de la urbe por el Garona, siendo además la puerta, una posición estratégica para poder vigilar el río mismo río.

De un claro estilo gótico-renacentistas, cuenta con almenas, techos agudos de unos 35 metros de altura, linternas y claraboyas. En su día formaba parte de la muralla y era una puerta de entrada a Burdeos. Hoy por hoy aloja la exposición sobre la historia y la evolución urbana de la ciudad, ofreciendo unas vistas impresionantes en su último piso sobre el Garona y el puente de Piedra. Pero además, la puerta Cailhau seguiría siendo el lugar de entrada a uno de los barrios más importantes de Burdeos, el barrio Saint Pierre hasta la calle Sainte Catherine.

Este barrio está ubicado en el centro de la ciudad, siendo además el centro neurálgico de la misma. Cuenta con unas calles realmente hermosas, con un trazado antiguo bastante visible. Además, es una zona ideal para acercarnos a la hora de comer o cenar, pues cuenta con infinidad de restaurantes, con mucha variedad de precios y tipos de cocina.

No podemos perdernos la Plaza del Parlamento, con una arquitectura que nos sorprenderá, así como la hermosa Iglesia de San Pierre, construida entre el siglo XV y XVI en el mismo lugar en el que antiguamente se ubicaba el puerto galo-romano.

http://sobrefrancia.com/2013/04/15/la-puerta-defensiva-de-cailhau-en-burdeos/

La Rue Ste Catherine de Burdeos

Publicado por María Codina

La Rue Ste Catherine o también llamada la Rue Sainte Catherine se encuentra en la ciudad de Burdeos en Francia.

Esta rue se encuentra situada entre dos calles, por un lado la Place de la Victoire muy animada por las noches por sus bares y por otro la Plaza de la Comedia donde se encuentra El Grand Theâtre. Es famosa sobre todo por ser la calle comercial más larga de toda Europa y una de las calles más antiguas de la ciudad de Burdeos.

Esta calle fue construida sobre una antigua vía romana, posee esta tradición comercial desde el siglo XIX, donde entonces esta calle albergaba varias carnicerías y muchos oficios del estilo por lo que, antiguamente también era una de las calles mas transitadas de esta bella ciudad.

Ocupa aproximadamente unos tres kilómetros de calle, llenos, en su largura, de variados comercios de todo tipo, situados en el casco antiguo de Burdeos y además, toda ella, es peatonal por la que podréis pasear y comprar tranquilamente y con todas las comodidades.

Todas las tiendas que posee esta calle contienen precios muy asequibles para todos los bolsillos pues encontraréis tiendas muy baratas y más en rebajas, y tiendas más caras y glamurosas, además de cafeterías, restaurantes de comida rápida o un poco más elegantes, supermercados o tiendas de grandes marcas de todo tipo, desde grandes marcas de ropa hasta tiendas importantes de música.

Como curiosidad, os tendréis que fijar que esta larga calle, sube siempre hacia arriba, por lo que hace que al llegar al punto más alto y mirar hacia atrás, podréis veréis como la calle parece tomar la forma de una gran serpiente.

Una calle con mucha vida y maravillosa a la vez ya que, no contiene el molesto ruido del tráfico y todas las tiendas se sitúan a ambos lados de la calle donde seguro, que finalmente acabareis comprando algo o simplemente, disfrutareis de un buen café o de un riquísimo pastel, sin ninguna prisa y con toda tranquilidad.

http://sobrefrancia.com/2010/02/17/la-rue-ste-catherine-de-burdeos/

No podemos decir que Burdeos sea uno de los destinos turísticos más conocidos de Francia, pese a ser una de las principales referencias urbanas de la Costa Atlántica francesa. Es la capital de la región de Aquitania, que se extiende desde la frontera española hasta el río Garona y cuenta con algo menos de 250.000 habitantes en su núcleo urbano y de un millón en el área metropolitana. Está situada a unos 200 kilómetros de la frontera española.

La historia de la ciudad tiene algunas épocas sobresalientes. En tiempos de los romanos, Burdeos fue una ciudad relevante en el Imperio y en la Edad Media vivió un importante desarrollo, gracias al impulso del comercio del producto más famoso de la región –el vino-. Sin embargo, la gran época de esplendor de la ciudad llega en el siglo XVIII, cuando urbanistas y arquitectos transformaron el centro de la ciudad y crearon un trazado urbano y una serie de imponentes edificios señoriales que son los que hoy marcan el paisaje del centro de la ciudad de Burdeos.

El río Garona es el eje alrededor del cual ha crecido la ciudad. Para ser precisos, no podemos decir que Burdeos se encuentra exactamente en su desembocadura, pero sí que es una ciudad muy relacionada con el Atlántico. Desde allí, el Garona se va ensanchando en la zona que se denomina la Gironde hasta desembocar en el Océano Atlántico, a unos 100 kilómetros al norte de la ciudad.

Por el río llegaban antiguamente los grandes barcos hasta el centro de la ciudad, lo que da a Burdeos un carácter marcadamente atlántico, aun estando situada a unos kilómetros de la costa. Aquellos barcos llegaban al del llamado Puerto de la Luna, que más que un muelle en sí responde a toda la zona de la ciudad histórica de Burdeos que la rodea y que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2007.

El Garona y el Puerto de la Luna

La orilla del Garona y el Puerto de la Luna son el lugar predilecto para el paseo de los bordeleses. Las dos orillas del río están bastante descompensadas en atractivos turísticos y población, por lo que casi todos los puntos de interés y zonas monumentales de la ciudad están situadas en el lado oeste –la orilla izquierda- del río. A lo largo de ella tenemos un larguísimo y amplio paseo desde el que podremos contemplar diversas vistas de la parte de la ciudad más volcada al río y los puentes que la cruzan.

Burdeos

La geografía de la ciudad nos ayuda a tener muy buenas vistas desde casi todos los puntos del paseo, ya que el Garona atraviesa Burdeos haciendo una leve curva en forma de media luna (quizá de ahí le pueda venir el nombre al Puerto de la Luna), lo que nos permite tener vistas muy amplias de toda la zona.

La parte más interesante para el paseo junto a la orilla del Garona es la zona comprendida entre la Porte de Boulogne- en el sur de la ciudad- y el centro comercial y de ocio de los Quais des Marques, en el norte. Son aproximadamente unos dos kilómetros y medio de paseo peatonal rodeados de jardines, paseantes y ciclistas, circundados por el río Garona, por la derecha, y algunos de los edificios más representativos de Burdeos, por la izquierda. El recorrido podemos hacerlo también en barco turístico o en tranvía (con transbordo en la parada de Quinconces).

De sur a norte, comenzamos nuestro recorrido por la orilla del Garona frente a la Porte de Boulogne y el Pont de Pierre, dejando a nuestra izquierda edificios con elegantes fachadas de piedra. A pocos metros, nos encontramos con la estampa de la Place de la Bourse, una de las más representativas de la ciudad, con sus edificios de piedra, su fuente en el centro y abierta al río por uno de sus lados. Si lo vemos desde el río, la vista se completa con una lámina de agua a modo de espejo donde se reflejan las interesantes fachadas de piedra.

Quinconces y el Quartier des Grands Hommes

Si queremos adentrarnos en el centro histórico de la ciudad, podemos atravesarla y callejear por ella, pero seguiremos junto al río, dejando de lado por el momento el Burdeos más antiguo, hasta llegar a la zona de la Esplanade des Quinconces, zona ajardinada que sirve como cruce de caminos de la ciudad y uno de los puntos de referencia de Burdeos.

Quinconces tiene también un importante aspecto práctico como punto de referencia de Burdeos, ya que en la plaza y sus alrededores se concentran muchas paradas de los autobuses urbanos –entre ellas, la del que va al aeropuerto de Merignac- y sirve como punto de enlace para dos de las tres líneas de tranvía que recorren la ciudad –entre ellas la verde, que llega hasta la estación de ferrocarril de Saint Jean-. Allí se encuentra también la Oficina de Turismo.

Desde Quinconces hasta el norte, se prolonga el paseo peatonal a orillas del Garona por zonas algo menos monumentales, pero también agradables para recorrer a pie, en patines o en bicicleta –la ciudad es muy llana y muy cómoda para los ciclistas-. El recorrido más turístico del Garona en Burdeos concluye en la zona comercial y de ocio del Quai des Marques, que no deja de ser un gran centro comercial al que se le ha querido dar el estilo de un outlet, pero con el atractivo de ocupar los antiguos embarcaderos y estar volcado al río. Ocupa un espacio importante y alargado, con el paseo del Garona como eje principal. A un lado se encuentra el río y, a otro, con una zona de soportales, aparecen comercios y terrazas de restaurantes. Muy frecuentado los domingos.

En el centro de Burdeos, dos calles destacan sobre las demás: La Cours du Chapeau Rouge o Cours de l’Intendance (dependiendo de la parte de su recorrido), elegante, limpia, señorial, compartida por los peatones y el tranvía y rodeada por edificios de piedra color crema. Por otra, perpendicular a ésta, la Rue de Sainte Catherine, una de las principales calles comerciales del centro de la ciudad, peatonal, pero mucho más estrecha y algo menos brillante que la anteriormente citada. Cruza de norte a sur todo el centro histórico y prolonga su recorrido, cada vez de un modo menos elegante, en la Place de la Victoire.

Burdeos

La Esplanade des Quinconces sirve como límite norte a la parte más tradicional del centro histórico y, junto a ella, aparecen una serie de calles amplias, avenidas y edificios señoriales conocidas como el Quartier des Grands Hommes, una zona que muestra los estilos arquitectónicos y urbanísticos de los años de la Revolución Francesa. Un espacio de terreno relativamente reducido –más conocido por los habitantes de Burdeos como el Triángulo, por tener esta forma- con calles amplias, donde se concentran algunos de los principales comercios y cafés de la ciudad y edificios tan interesantes como el Grand Theatre. Siempre es un placer callejear por estas avenidas antes de internarse en alguna de las callejuelas del Vieux Bordeaux que las rodean.

Por el río llegaban antiguamente los grandes barcos hasta el centro de la ciudad, lo que da a Burdeos un carácter marcadamente atlántico, aun estando situada a unos kilómetros de la costa. Aquellos barcos llegaban al del llamado Puerto de la Luna, que más que un muelle en sí responde a toda la zona de la ciudad histórica de Burdeos que la rodea y que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2007.

El Garona y el Puerto de la Luna

La orilla del Garona y el Puerto de la Luna son el lugar predilecto para el paseo de los bordeleses. Las dos orillas del río están bastante descompensadas en atractivos turísticos y población, por lo que casi todos los puntos de interés y zonas monumentales de la ciudad están situadas en el lado oeste –la orilla izquierda- del río. A lo largo de ella tenemos un larguísimo y amplio paseo desde el que podremos contemplar diversas vistas de la parte de la ciudad más volcada al río y los puentes que la cruzan.

Burdeos

La geografía de la ciudad nos ayuda a tener muy buenas vistas desde casi todos los puntos del paseo, ya que el Garona atraviesa Burdeos haciendo una leve curva en forma de media luna (quizá de ahí le pueda venir el nombre al Puerto de la Luna), lo que nos permite tener vistas muy amplias de toda la zona.

La parte más interesante para el paseo junto a la orilla del Garona es la zona comprendida entre la Porte de Boulogne- en el sur de la ciudad- y el centro comercial y de ocio de los Quais des Marques, en el norte. Son aproximadamente unos dos kilómetros y medio de paseo peatonal rodeados de jardines, paseantes y ciclistas, circundados por el río Garona, por la derecha, y algunos de los edificios más representativos de Burdeos, por la izquierda. El recorrido podemos hacerlo también en barco turístico o en tranvía (con transbordo en la parada de Quinconces).

De sur a norte, comenzamos nuestro recorrido por la orilla del Garona frente a la Porte de Boulogne y el Pont de Pierre, dejando a nuestra izquierda edificios con elegantes fachadas de piedra. A pocos metros, nos encontramos con la estampa de la Place de la Bourse, una de las más representativas de la ciudad, con sus edificios de piedra, su fuente en el centro y abierta al río por uno de sus lados. Si lo vemos desde el río, la vista se completa con una lámina de agua a modo de espejo donde se reflejan las interesantes fachadas de piedra.

Quinconces y el Quartier des Grands Hommes

Si queremos adentrarnos en el centro histórico de la ciudad, podemos atravesarla y callejear por ella, pero seguiremos junto al río, dejando de lado por el momento el Burdeos más antiguo, hasta llegar a la zona de la Esplanade des Quinconces, zona ajardinada que sirve como cruce de caminos de la ciudad y uno de los puntos de referencia de Burdeos.

Quinconces tiene también un importante aspecto práctico como punto de referencia de Burdeos, ya que en la plaza y sus alrededores se concentran muchas paradas de los autobuses urbanos –entre ellas, la del que va al aeropuerto de Merignac- y sirve como punto de enlace para dos de las tres líneas de tranvía que recorren la ciudad –entre ellas la verde, que llega hasta la estación de ferrocarril de Saint Jean-. Allí se encuentra también la Oficina de Turismo.

Desde Quinconces hasta el norte, se prolonga el paseo peatonal a orillas del Garona por zonas algo menos monumentales, pero también agradables para recorrer a pie, en patines o en bicicleta –la ciudad es muy llana y muy cómoda para los ciclistas-. El recorrido más turístico del Garona en Burdeos concluye en la zona comercial y de ocio del Quai des Marques, que no deja de ser un gran centro comercial al que se le ha querido dar el estilo de un outlet, pero con el atractivo de ocupar los antiguos embarcaderos y estar volcado al río. Ocupa un espacio importante y alargado, con el paseo del Garona como eje principal. A un lado se encuentra el río y, a otro, con una zona de soportales, aparecen comercios y terrazas de restaurantes. Muy frecuentado los domingos.

En el centro de Burdeos, dos calles destacan sobre las demás: La Cours du Chapeau Rouge o Cours de l’Intendance (dependiendo de la parte de su recorrido), elegante, limpia, señorial, compartida por los peatones y el tranvía y rodeada por edificios de piedra color crema. Por otra, perpendicular a ésta, la Rue de Sainte Catherine, una de las principales calles comerciales del centro de la ciudad, peatonal, pero mucho más estrecha y algo menos brillante que la anteriormente citada. Cruza de norte a sur todo el centro histórico y prolonga su recorrido, cada vez de un modo menos elegante, en la Place de la Victoire.

Burdeos

La Esplanade des Quinconces sirve como límite norte a la parte más tradicional del centro histórico y, junto a ella, aparecen una serie de calles amplias, avenidas y edificios señoriales conocidas como el Quartier des Grands Hommes, una zona que muestra los estilos arquitectónicos y urbanísticos de los años de la Revolución Francesa. Un espacio de terreno relativamente reducido –más conocido por los habitantes de Burdeos como el Triángulo, por tener esta forma- con calles amplias, donde se concentran algunos de los principales comercios y cafés de la ciudad y edificios tan interesantes como el Grand Theatre. Siempre es un placer callejear por estas avenidas antes de internarse en alguna de las callejuelas del Vieux Bordeaux que las rodean.

El Vieux Bordeaux

El Vieux Bordeaux (el Antiguo Burdeos) está situado unos metros más al sur, y en él nos vamos a encontrar una imagen muy diferente a la del Quartier des Grandes Hommes, con callejuelas pequeñas, oscuras, en algunos casos con edificios antiguos o en un mal estado de conservación, pero que nos van a sorprender de vez en cuando con plazas o rincones curiosos.

Burdeos

Así sucede cuando llegamos a la agradable plaza donde coinciden la Catedral de St. André con el Ayuntamiento, las plazas del Parlamento o de Saint Julien o la Torre de la Campana (Grosse Cloche), con la que topamos casi sin esperárnoslo, empotrada entre callejuelas, junto a la Iglesia de St Eloi.

Podemos recorrer con mucha calma todo el centro histórico de Burdeos en apenas una mañana. No es una ciudad con monumentos especialmente relevantes para el turista, pero sí que habrá lugares y rincones que agradarán al visitante. Si el tiempo acompaña, es un lugar fantástico para descubrirla lentamente, a pie, sin prisas y disfrutando de su calma y tranquilidad con el paseo o, simplemente, viendo pasar la vida en alguna de las terrazas de los cafés del centro.

El Vieux Bordeaux (el Antiguo Burdeos) está situado unos metros más al sur, y en él nos vamos a encontrar una imagen muy diferente a la del Quartier des Grandes Hommes, con callejuelas pequeñas, oscuras, en algunos casos con edificios antiguos o en un mal estado de conservación, pero que nos van a sorprender de vez en cuando con plazas o rincones curiosos.

Burdeos

Así sucede cuando llegamos a la agradable plaza donde coinciden la Catedral de St. André con el Ayuntamiento, las plazas del Parlamento o de Saint Julien o la Torre de la Campana (Grosse Cloche), con la que topamos casi sin esperárnoslo, empotrada entre callejuelas, junto a la Iglesia de St Eloi.

Podemos recorrer con mucha calma todo el centro histórico de Burdeos en apenas una mañana. No es una ciudad con monumentos especialmente relevantes para el turista, pero sí que habrá lugares y rincones que agradarán al visitante. Si el tiempo acompaña, es un lugar fantástico para descubrirla lentamente, a pie, sin prisas y disfrutando de su calma y tranquilidad con el paseo o, simplemente, viendo pasar la vida en alguna de las terrazas de los cafés del centro.

http://www.guiadeburdeos.com/burdeos/

Burdeos

Pero…¡qué ciudad más hermosa es Burdeos! Mucho más incluso de lo que me habían contado. Desde 2007 su centro histórico Tejados de Burdeos (Aquitania, Francia)está protegido por la UNESCO que lo incluyó dentro de la lista del Patrimonio de la Humanidad. Y razones no faltan puesto que posee un casco viejo compacto, bien cuidado y que llevó a la perfección la transición del medievo a las luces de finales del Siglo XVIII en que se convirtió en una ciudad ilustrada y una de las banderas de la Europa venidera. Las orillas del Garona, donde iban y venían grandes barcos cargados de toneles de vino, están acompasadas por unos edificios elegantes que bien parecen palacios versallescos de los que salen callejuelas estrechas que siguen el trazado de antaño. No hay más que ver la Plaza de la Bolsa o la Puerta de la Borgoña para darse cuenta que Burdeos es la Ilustración en sí misma, pero guardando los secretos de su vejez en un conjunto monumental y religioso excelso. De hecho posee Catedral (Saint André), Basílica (Saint Michel), Abacial (La Santa Cruz, con un pórtico maravilloso), su propia Notre Dame y la preciosa Saint-Louis des Chartrons con el interior más prodigioso y mejor iluminado de todo Burdeos.

También sobreviven grandes torres medievales en la denominada “ciudad rubia” por el color amarillento de sus edificios. Pero también podría denominarse “la ciudad de la gente” puesto que pocos lugares en el mundo cuentan con un casco viejo tan grande peatonalizado casi por completo. Nos sorprendió la vitalidad en las calles, el aroma foráneo que convive en Saint Michel, la cantidad de restaurantes y tiendas con encanto que están siempre repletas. Nos enamoramos de las callejuelas llenas de antiguarios del barrio de Chartrons, de su delicioso mercado gastronómico de los domingos junto al Garona y de la Plaza de la Ópera que bien podría corresponder al distrito más auténtico de París.

Subir a la torre de Pey-Bertrand, el campanario separado de la Catedral, y contemplar la composición de tejados bordaleses con un evidente horror vacui, y cómo las agujas de las iglesias llegan hasta el cielo sobre el que se refleja el propio río Garona, es la mejor idea para comenzar a comprender la ciudad, a hacerla nuestra. Dos días se necesitan como mínimo para saborearla y disfrutarla como es debido. Volveremos, no tengo duda de ello…

http://www.elrincondesele.com/guia-practica-de-un-viaje-burdeos-y-perigord-aquitania-francia/

Guía turístico de Burdeos - Lugares de interés

Burdeos es la quinta ciudad más grande de Francia. Hay que mencionar que en llegar de París a esta hermosa ciudad uno tardará sólo una hora en avión y tres horas en tren de alta velocidad. El clima es templado, en verano y en invierno la temperatura varía entre 10 y 25 grados sobre cero. El clima suave permitió crecer de una manera natural a una gran cantidad de plantas bonitas. La naturaleza cautivará su conciencia en un instante.

Burdeos es una ciudad portuaria. Cabe señalar que el siglo 3 Burdeos fue nombrado "Roma pequeña". En realidad era una copia de Roma. Sin embargo en el siglo dieciocho los arquitectos lograron cambiar un poco el aspecto de la ciudad, y este recibió el nombre de "París pequeño".

La mayoría de los edificios de Burdeos están bajo la protección de la UNESCO porque son efectivamente el patrimonio de valor arquitectónico y histórico.

Los museos de la ciudad son verdaderamente suntuosos y originales. Albergan la historia del desarrollo de la ciudad a lo largo de los siglos. La ciudad cuenta con una cantidad enorme de monumentos y lugares de interés de valor histórico. Además, Burdeos sigue siendo el centro de la atención turística desde hace mucho.

http://www.orangesmile.com/guia-turistica/burdeos/

Visita a Burdeos en un día

A Burdeos se la conocía como La Bella Dormida -La belle endormie- a razón del escaso dinamismo que tuvo esta ciudad durante las últimas décadas. Burdeos se encontraba estancada en su estilo burgués, tenía una escasa proyección turística y solo eran los enamorados del dios Baco quienes acudían a la ciudad gracias a su histórico renombre en el sector vinícola. No obstante, esto ha cambiado durante los últimos años.

Burdeos ha recibido una renovación sin precedentes. Ahora la capital de Aquitania mira al río Garona con aires de sabia juventud. Se han instalado tres líneas de tranvía que unen ambas riberas del río, abundan las zonas verdes y el estilo neoclásico de sus edificios más emblemáticos se ha librado del manto de la polución y exhibe sus mejores colores.

Burdeos tiene poco más de 200,000 habitantes y la zona principal del centro de la ciudad es fácil de conocer en una visita de un día.

Para abarcar lo máximo de la capital de Aquitania en un sólo día alquilamos unas bicicletas. Podéis usar asimismo las bicicletas públicas de la ciudad. Si disponéis de una tarjeta de credito con chip incorporado, se os retendrá un depósito y podréis usar la bicicleta al módico precio de un euro.

En nuestro caso, alquilamos las bicicletas en una tienda llamada Pierre Qui Roule, se encuentran en la céntrica plaza Gambetta, y medio día sale por 7 euros y un día entero por 10. Nos dieron unas bicis impecables, cómodas y con candado para aparcarlas convenientemente.

Burdeos es una ciudad con apenas desniveles, el tráfico no es abundante así que es muy fácil circular en bicicleta por la ciudad. Al finalizar el día, sin darnos cuenta, habíamos realizado más de 16 kilómetros disfrutando de muchos más rincones de la ciudad que si lo hubiéramos hecho a pie.

La ribera del Garona

Empezamos el día paseando a lo largo de la ribera derecha del río Garona donde disfrutamos de las zonas verdes diseñadas para el disfrute de los jóvenes y amantes del deporte.

A lo largo del río en su zona más al sur veréis a un montón de gente practicando el atletismo, los patines e incluso existen unas pistas de hockey, volley playa, futbol y baloncesto.

En la parte norte se encuentra el barrio de Bacalan. Esta zona de la ciudad todavía muestra una de las características que más definen la historia económica de Burdeos: los almacenes y el transporte de vino a lo largo del país.

Sin embargo, algunos restaurantes de moda se han agolpado por los muelles del río satisfaciendo la hornada de bobo (bourgeois-bohème) que se han aficando en la ciudad durante los últimos años.

El corazón de Burdeos

Por 5,5 euros y un esfuerzo de 231 escaleras podéis subir a la torre de Pey Berland para disfrutar de una buena panorámica de la ciudad de Burdeos. La torre se encuentra junto a la catedral de San Andrés y, aparte de admirar las gárgolas de la catedral a vuestra altura, observaréis la esquizofrenia de tejados de estilo gascón (rojos) y la pizarra de estilo parisino (negros) que domina la ciudad.

El Espejo de Agua es una de las perlas arquitectónicas que más os impactarán en Burdeos. Se trata de una plaza cubierta por un palmo de agua que muestra un espejo casi perfecto de los señoriales edificios de la plaza de la Bolsa. Un lugar privilegiado para disfrutar de la fotografía y remojaros los pies tras la larga visita del día.

Paseando por las calles interiores de Burdeos topamos con la casa donde vivó sus últimos días el pintor Francisco de Goya. Se encuentra en la concurrida Cours de l’Intendance y, hoy en día, se levanta el Instituto Cervantes. Entramos y amablemente nos enseñaron el edificio y nos contaron un poco de su historia.

La Place des Grands Hommes, como su nombre indica, viene presidida por los grandes hombres que pusieron Francia en un lugar privilegiado en la historia y cultura del mundo: Montesquieu, Rousseau, Voltaire y Diderot. Los edificios señoriales del siglo XVIII florecen en esta zona y existe un centro comercial que no desentona con la arquitectura del barrio.

La parte más señorial de Burdeos probablemente la encontramos en el Grand Theatre. Los carriles del tranvía bordean este impresionante edificio que alberga salas de teatro y restaurantes con cómodas terrazas para tomar algo.

Aprovechamos la ocasión para coger fuerzas y un buen menú de plato principal y postre nos salió por 15 euros con bebidas incluidas.

Frente al Grand Theatre se levanta un peculiar edificio que, con su forma triangular, recuerda a la curiosa arquitectura del Flatiron en Nueva York. Se trata de la Maison du Vin donde se realizan cursos de cata de vino y enología. Incluso si estáis de visita podéis apuntaros a un curso de dos horas y os darán un certificado en una de las casas más prestigiosas del mundo de la enología.

Cerca de la Plaza de la Bolsa encontramos la Esplanade de Quinconces. Antiguamente albergaba un gran château y hoy en día se trata de un enorme espacio verde y público frente al río. En verano se celebran conciertos y otras actividades.

Paseando por el interior de Burdeos encontramos espacios verdes como el Jardin Public. Una bocanada de aire fresco donde la gente disfrutaba del buen tiempo con un paseo o una buena siesta.

Otras zonas de Burdeos

Una de las zonas que más me gustaron en Burdeos discurre alrededor del mercado des Chartrons. Se trata de un apacible barrio con vida propia, tiendas de todo tipo. Encontraréis el mercado abierto todos los días de la semana excepto el domingo hasta la una de la tarde.

El otro lado de la ribera, aunque ha sido también restaurada, no es tan conocida por el turista. Os recomiendo pegaros un buen festín en Café du Port. Un restaurante con vistas privilegiadas al Garona y la parte vieja de Burdeos. Exquisito magret con menús que oscilan los 30 euros por persona. Sin duda, una forma genial de terminar un largo paseo visitando los lugares más emblemáticos de la preciosa Burdeos.

http://www.viajablog.com/visita-burdeos-en-un-dia/

Burdeos (Bordeaux [bɔʁˈdo] en francés, Bordeu en gascón) es una ciudad portuaria del sudoeste de Francia, capital de la región de Aquitania y la prefectura del departamento de Gironda. Con una población de 239 157 habitantes4 en la ciudad y 719 489 en la Communauté urbaine de Bordeaux, es la quinta ciudad más importante de Francia, después de París, Marsella, Lyon y Toulouse. Su área metropolitana, llamada aire urbaine de Bordeaux cuenta con 1 114 857 habitantes5 en una conurbación Bordeaux-Libourne-Arcachon.

Burdeos es a menudo llamada "la perla de Aquitania", pero todavía arrastra el apodo de "La Bella Durmiente", en referencia a su centro histórico y sus monumentos que antes no estaban suficientemente resaltados. Sin embargo, Burdeos es "despertado" desde hace varios años, y en junio de 2007, una parte de la ciudad, Puerto de la Luna, ha sido registrado como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco para el conjunto urbano excepcional que representa. Sin embargo, no merece su apodo porque su área urbana es uno de los más atractivos de Francia, con un incremento de alrededor de 200 000 habitantes en nueve años (1999-2008).

La ciudad es conocida mundialmente por sus viñedos, sobre todo desde el siglo XVIII, que fue una edad de oro. Antigua capital de Guyena, Burdeos es parte de Gascuña y está situada en el borde de las Landas de Gascuña.

En 1957, Burdeos recibió el Premio Europa, junto con Turín.

Geografía

Burdeos está situada cerca de la costa atlántica, en el suroeste de Francia. En línea recta dista 500 km de París, 172 km de Pau, 220 km de Toulouse, 170 km de Biarritz y 200 km de San Sebastián.

La ciudad es atravesada por el río Garona. Es un puerto accesible para grandes buques, aunque actualmente la mayor parte se detiene aguas abajo, hacia la desembocadura. En Burdeos está situado el último puente sobre el Garona, el puente de Aquitania; más allá el río y su estuario sólo es posible atravesarlos en ferry.

La aglomeración urbana crece a un ritmo rápido, lo que se refleja en una fuerte expansión especialmente hacia el Oeste. Esta expansión está relacionada con el hecho de que los edificios en Burdeos rara vez superan los dos o tres niveles, incluso cerca del centro.

Historia

Hace 30 000 y 20 000 años, la zona de Burdeos estaba habitada por neandertales, cuyos restos se han encontrado en la cueva Pair-non-Pair, cerca de Bourg-sur-Gironde, al norte de la ciudad. Burdeos fue fundada en el siglo III a. C. bajo el nombre de Burdigala por los Bituriges Vivisques, una tribu gala de la región de Bourges. El primer emplazamiento estuvo situado en la desembocadura del Devèze, un afluente del Garona. Etimológicamente Burdigala pudo ser un nombre aquitano: Burdi significaba hierro y gala (ver: galena) lo cual se traduce por «fundición», por lo tanto podía significar fundición de hierro, designando así el lugar donde se forjaban las armas y los objetos de la vida cotidiana.[cita requerida] El nombre evolucionó hacia Bordigala, Bordeu en gascón, Bordeaux en francés y Burdeos en español.

La ciudad cayó bajo el dominio romano en torno al 60 a. C., su importancia está ligada al comercio del plomo y estaño hacia Roma. Más tarde se convirtió en capital de la Galia Aquitania, floreciendo especialmente bajo la Dinastía Severa (siglo III). En 276 fue saqueada por los vándalos, posteriormente fue atacada por los mismos vándalos en el 409, por los visigodos en 414 y los francos en 498, comenzando un periodo de oscuridad para la ciudad.

A finales del siglo VI, la ciudad volvió a surgir como la sede de un condado y una archidiócesis en el reino de los francos Merovingios. La ciudad cayó en el olvido cuando el poder real se desvaneció en el sur de la Galia en el siglo VII. Burdeos fue saqueada por las tropas de Abd er Rahman en el año 732, después de haber derrotado al duque Eudes de Aquitania; si bien Abd er Rahman fue derrotado y muerto durante la Batalla de Poitiers el 10 de octubre de ese mismo año frente al ejército comandado por Carlos Martel.

Bajo los Carolingios fueron nombrados una serie de Condes de Burdeos, lo que sirvió para defender la desembocadura del Garona de los vikingos. Posteriormente, la ciudad fue heredada por los duques de Gascuña a finales del siglo X.

Desde el siglo XII hasta el siglo XV, Burdeos ganó importancia tras el matrimonio de la duquesa Leonor de Aquitania con el Conde Henri, nacido en Le Mans, que se convirtió a los pocos meses de su boda en el rey Enrique II de Inglaterra. Durante este periodo la ciudad floreció, principalmente debido al comercio del vino; fue entonces cuando la Catedral Saint André fue edificada. Fue también la capital de un estado independiente bajo Eduardo, el Príncipe Negro (1362-1372), pero finalmente, tras la Batalla de Castillon (1453) fue anexada por el rey de Francia, que amplió así su territorio. El Château Trompette y el Fort du Hâ, construidos por Carlos VII de Francia, son símbolos de la nueva dominación, que sin embargo privó a la ciudad de su riqueza, al detener el comercio del vino con Inglaterra.

En 1462, Burdeos obtuvo un parlamento propio, pero la ciudad no recobró importancia hasta el siglo XVI, cuando se convirtió en centro para el intercambio de azúcar y esclavos de las Antillas.

Burdeos se adhiere a la sublevación la Fronda, siendo incorporada al Reino de Francia en 1653, cuando el ejército de Luis XIV entra en la ciudad.

El siglo XVIII fue la edad de oro de Burdeos. Muchos edificios del centro (unos 5000), incluyendo los de los muelles, proceden de este periodo. Victor Hugo encontró la ciudad tan bella que una vez dijo: "Tome Versalles, añada Amberes y tendrá Burdeos". El Barón Haussmann, durante largo tiempo prefecto de la ciudad, utilizó la reconstrucción del Burdeos del siglo XVIII como modelo cuando el emperador Napoleón III quiso transformar la entonces cuasi-medieval París en una capital moderna.

Durante la Primera Guerra Mundial, al estar París amenazado por el ejército alemán, el gobierno francés se retiró a Burdeos y en 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad volvería a acoger brevemente al gobierno del país. Entre 1940 y 1943 la Marina Real Italiana estableció BETASOM, una base para submarinos, desde la cual los submarinos italianos y los alemanes U-Boot participaron en la Batalla del Atlántico.

Demografía

La ciudad de Burdeos con algo más de 235 000 habitantes, es la 9.ª ciudad de Francia y su área urbana, con aproximadamente un millón de habitantes, es la 6.ª mayor del país. Después de un rápido despoblamiento (284 494 habitantes en 1954, 208 159 habitantes en 1982) y de importantes trabajos de renovación de los barrios más antiguos, la población del centro de la ciudad comenzó a aumentar. Actualmente ha ganado más de 25 000 habitantes en 17 años y disfruta de un aumento sostenido de habitantes. En la actualidad la Comunidad urbana de Burdeos está formada por 27 municipios y tiene 714 727 habitantes.

http://es.wikipedia.org/wiki/Burdeos

http://fr.wikipedia.org/wiki/Bordeaux

http://en.wikipedia.org/wiki/Bordeaux

Pinche para ver las Fuentes seleccionadas

Vídeo:

Web recomendada: http://www.bordeaux.fr/

Contador: 2428

Inserción: 2014-09-12 19:47:00

 

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