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Budas de Bāmiyān

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Tipo: Estatuas

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Continente: Asia

País: Afganistán

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Año: 500

Estado: Terminado

Descripción:Lunes, 12 de Marzo de 2001 Actualizado a las 00:25

LA ONU FRACASA EN SU INTENTO POR SALVARLOS

Los talibán destruyen por completo los budas de Bamiyán

Las estatuas han quedado reducidas a escombros tras ser dinamitadas

EFE

ISLAMABAD.- La milicia ultraortodoxa islámica afgana talibán ha completado la destrucción de los dos colosos de Buda esculpidos en roca entre los siglos III y IV en la provincia central de Bamiyán. El ministro de Asuntos Exteriores de los talibán, Wakil Ahmed Muttawakel, ha informado al secretario general de la ONU, Kofi Annan, de que las dos estatuas, de 55 y 36,5 metros de altura, están prácticamente destruidas.

«Quizá no quede mucho», le ha informado el jefe de la diplomacia de los talibán al Secretario de la ONU durante el encuentro que ambos mantuvieron en la capital de afganistán, donde Annan inició ayer una gira por cuatro países del sur de Asia.

Otras fuentes independientes han confirmado que los colosos, ejemplares únicos del fundador de la fe budista en posición de pie, han sido reducidos a escombros y que fueron dinamitados el jueves y el viernes, una vez transcurrida la fiesta islámica del sacrificio, Aid al Adh.

En una conferencia de prensa tras su entrevista con el jefe de la ONU, el ministro de Exteriores de los talibán ha subrayado que su gobierno reconoce que las reliquias eran de importancia cultural, pero «su presencia en el Emirato Islámico (de Afganistán) va contra los principios del Islam», ha añadido.

Descartan que se trate de represalias

Muttawakel ha descartado que el derribo de las figuras preislámicas fuera en represalia por las sanciones impuestas por la ONU para forzar a los talibán a la entrega del multimillonario saudí Osama Bin Laden.

Bin Laden está acusado por Estados Unidos de ser el cerebro de los atentados en 1999 contra sus embajadas en Kenia y Tanzania que causaron 224 muertos.

«Esto es un asunto interno de Afganistán que no tiene relación con las sanciones» ha afirmado Mutawakel; «no hemos derribado las estatuas para provocar a nadie», ha agregado.

La decisión de los talibán desató una oleada internacional de condenas y varios países y museos expresaron su interés en adquirir las figuras para salvar el bagaje cultural afgano.

La Organización de la Conferencia Islámica, que agrupa a más de medio centenar de países musulmanes, envió una delegación a Afganistán para persuadir a los Talibán de que no llevaran a cabo la destrucción.

Esfuerzos de Pakistán

Pakistán, el más estrecho colaborador de los talibán —cuyo gobierno sólo es reconocido por este país y por los Emiratos Arabes Unidos y Arabia Saudí— envió también a su ministro de Interior Moinuddin Haider.

El director general de la UNESCO pidió de nuevo ayer, aunque demasiado tarde, al máximo líder talibán la suspensión del decreto de destrucción de las estatuas y que el Tribunal Supremo afgano lo revisara tras escuchar a una delegación religiosa islámica.

La delegación, integrada por 15 de personas y presidida por el ‘mufti’ de Egipto, Nasr Farid Wasel, salió de Qatar y llegó ayer a Kandajar (Afganistán), donde debía reunirse con el mulá Omar y dirigentes religiosos afganos, informó la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Pero los talibán ya habían insistido en que no cederían a las presiones internacionales y que la orden del jefe supremo de la milicia era «irreversible».

Para el derribo de los Budas gigantes de Bamiyán, una de las paradas para las caravanas que discurrían por la ruta de la seda, los Talibán utilizaron misiles antiáereos, tanques y dinamita.

Destrucción de miles de obras de arte

Además de esos dos colosos, los Talibán han emprendido la destrucción de miles de figuras arqueológicas de la época en que Afganistán era un centro de la civilización budista, mucho antes de que los ejércitos árabes introdujeran el Islam en el siglo VII.

La destrucción de las piezas de arte en el 90% de Afganistán bajo control de los Talibán siguió a una orden dada el 26 de febrero por el líder supremo de los talibán para evitar así la adoración de ídolos falsos.

Por otro lado, el secretario general de la ONU se ha referido a la crisis humana que atraviesa Afganistán, sacudido por más de 20 años de guerra civil y la mayor sequía de los últimos 30 años, lo que calificó de «tragedia».

Annan ha expresado su confianza en que la comunidad internacional ayude con fondos a la población afgana, especialmente a los cientos de miles de desplazados por la guerra y la sequía.

El secretario general de la ONU inició ayer en Pakistán una visita oficial al sur de Asia que le conducirá también a Nepal, Bangladesh y la India para promover la paz en la región, pero su propósito fue eclipsado por el derribo de las estatuas afganas.

Otro de los objetivos de Annan es promover el diálogo entre Pakistán y la India, que libraron tres guerras desde su independencia del imperio británico en 1947, dos de ellas por el control del estado himalayo de Yamu y Cachemira.

http://www.elmundo.es/elmundo/2001/03/10/internacional/984214621.html

Culmina con éxito el proyecto conjunto de la UNESCO y Japón para la salvaguardia del sitio de Bamiyán (Afganistán)

Del 18 al 20 de diciembre se han reunido en Tokio expertos en conservación del patrimonio cultural, junto con delegados de los gobiernos de Afganistán y Japón y representantes de la UNESCO, para hacer un balance de la lograda ejecución del proyecto de la UNESCO y Japón destinado a salvaguardar el sitio cultural de Bamiyán, cuyas estatuas colosales de Buda fueron destruidas por los talibanes en marzo del 2001.

Gracias a este proyecto, se han podido efectuar consolidaciones de emergencia y, al mismo tiempo; se han efectuado averiguaciones –esperadas desde hace mucho tiempo– sobre la edad de los bienes culturales del sitio. Los participantes en la tercera reunión del Grupo de Trabajo de Expertos examinaron las actividades ya realizadas para consolidar los nichos de los Budas, preservar los restos de las estatuas, proteger las pinturas murales contra el deterioro, realizar una descripción del sitio y formar a personal local.

Pese a las grandes pérdidas ocasionadas por el vandalismo de los talibanes, el sitio sigue conservando vestigios artísticos importantes, en especial pinturas murales de incalculable valor. De ahí que los participantes en la reunión hayan formulado recomendaciones para una eventual prosecución del programa de preservación del sitio, cuya primera fase (2002-2004) se benefició de una financiación internacional, a la que el Gobierno de Japón contribuyó con una suma de 1.815.967 dólares.

Cabe destacar la presencia en la reunión de Norio Suzuki, Director General Instituto Nacional de Investigación sobre los Bienes Culturales (Tokio, Japón), Haron Amin, Embajador del Afganistán en Japón, Ghulam R. Yusufzai, Viceministro de Cultura del Afganistán, y Abdul Khaliq Khaleeq, Vicegobernador de Bamiyán, así como la asistencia de representantes del Ministerio de Información y Cultura de Afganistán, del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), del Instituto Nacional de Investigación sobre los Bienes Culturales (Japón) y de la División del Patrimonio Cultural de la UNESCO.

El proyecto fue iniciado por la UNESCO y las autoridades afganas y japonesas, a raíz del envío de una misión al sitio poco después del derrocamiento de los talibanes. Los expertos comprobaron que menos del 20% de las pinturas murales habían permanecido indemnes después de 22 años de guerra y que los nichos practicados en los farallones que albergan las efigies de Buda presentaban indicios de un riesgo de desmoronamiento inminente. En los dos últimos años se han adoptado medidas para evitar esta catástrofe y restringir el acceso de visitantes a las 25 grutas con pinturas rupestres situadas en los valles de Bamiyán, Foladi y Kakrak, que forman parte del sitio de Bamiyán. Gracias a una dotación de fondos del Gobierno de Alemania, el ICOMOS pudo empezar a adoptar medidas destinadas a salvaguardar fragmentos de las dos estatuas gigantescas de Buda con miras a su futuro estudio. El ICOMOS pudo recurrir a la técnica de datación con carbono 14 para determinar la edad de las dos estatuas de Buda: la efigie más pequeña se remonta al año 507 de nuestra era, mientras que la más grande data del año 551.

Como en todas las dataciones efectuadas con carbono 14, el margen de error es mínimo: unos 15 años en este caso. Se efectuaron trabajos de documentación e inventarios de las pinturas de las grutas y se recogieron los fragmentos desprendidos de las paredes. El profesor Kosaku Maeda de la Universidad de Wako (Japón) utilizó la técnica de datación con carbono 14 para evaluar la edad de las pinturas de las 25 grutas, pudiéndose averiguar así que fueron ejecutadas entre los siglos V y IX de nuestra era. La Fundación Messerschmitt (Alemania) suministró gratuitamente un andamiaje de grandes dimensiones para proceder a un apuntalamiento de emergencia de los farallones y los nichos de las dos estatuas de Buda. El andamiaje fue transportado hasta Bamiyán por unidades del ejército alemán, y la empresa italiana RODIO se encargó de llevar a cabo la primera fase del apuntalamiento urgente de los nichos. Por su parte, la empresa japonesa PASCO elaboró una serie de mapas topográficos y una maqueta tridimensional del relieve del sitio de Bamiyán y sus alrededores. El Instituto Nacional de Investigación sobre los Bienes Culturales (Japón) efectuó una serie de sondeos arqueológicos y reconocimientos del terreno en el valle de Bamiyán y comarcas adyacentes, a fin de determinar qué zonas necesitan ser protegidas contra los asentamientos humanos, las actividades agrícolas y la creación de infraestructuras de carácter intrusivo. Asimismo, a lo largo de todos estos trabajos el Instituto impartió una formación profesional al personal del Ministerio de Información y Cultura del Afganistán, lo cual permitió la preparación de un plan maestro preliminar.

Los participantes en la reunión de Tokio han convenido en que es imprescindible proseguir las actividades emprendidas en la primera fase del proyecto, que se ha centrado sobre todo en la aplicación de medidas de emergencia. Sigue siendo necesaria la adopción de medidas a más largo plazo para garantizar una protección perdurable del sitio de Bamiyán. En 2003, el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO reconoció el notable valor universal de este sitio, inscribiéndolo a la vez en la Lista del Patrimonio Mundial y la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro con la denominación de "Paisaje cultural y vestigios arqueológicos del Valle de Bamiyán".

El sitio es un exponente de las creaciones artísticas y religiosas características de la antigua Bactriana entre el siglo I y el XIII, en las que confluyeron distintas influencias culturales que desembocaron en la creación de la escuela de arte búdico del Gandhara. Asimismo, la región del Valle de Bamiyán cuenta con varios conjuntos monásticos y santuarios budistas, y también con algunos edificios fortificados de la época islámica.

http://portal.unesco.org/culture/es/ev.php-URL_ID=24778&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

http://easyweb.easynet.co.uk/iany/photos/afghan/photos.htm

http://www.ictpd.net/bj/buddha/buddha.htm

Los budas de Bamiyan estaban coloreados de rojo, blanco y azul

Expertos europeos y japoneses estudian los fragmentos de las dos grandes esculturas del siglo VI destruidas por los talibanes en Afganistán hace 10 años

ALICIA RIVERA Madrid 1 MAR 2011 - 12:01 CET

Las dos monumentales estatuas de buda del valle de Bamiyan (Afganistán), datadas en el siglo VI y destruidas por los talibanes hace una década, empiezan a desvelar sus secretos a los científicos que están estudiando sus fragmentos desde hace un año y medio. En origen y antes de la conversión de la región al islam, los dos budas eran de colores brillantes (uno de ellos, el mayor, en tonos rojizos y el otro en blanco) y se repintaron varias veces, con diferentes colores en el interior y el exterior de los ropajes, según han averiguado los científicos europeos y japoneses que están examinando los restos. También han logrado una datación exacta de las estatuas mediante espectrometría de los materiales orgánicos intercalados en las capas de arcilla, determinando que la estatua más pequeña (de 38 metros de altura) fue construida entre 544 y 595, mientras que la más alta (de 55 metros), entre 591 y 644.

Las dos estatuas estaban alojadas en nichos en un acantilado de un kilómetro de largo del valle de Bamiyan, en la Ruta de la Seda, y constituyeron, hasta el siglo X, el centro de un gran complejo budista. En 2001, los talibanes las destruyeron a tiros y con explosivos hasta convertirlas en varios cientos de fragmentos que los investigadores, trabajando en nombre de la Unesco, están examinando. Los dos budas apenas habían sido estudiados hasta ahora con técnicas modernas de análisis. Estos estudios, además, permiten evaluar la perspectiva de su reconstrucción, al menos en parte.

"Los budas estuvieron durante un tiempo intensamente coloreados", explica Erwin Emmerling, de la Universidad Técnica de Munich (TUM). Sus investigaciones han permitido desvelar que, antes de la conversión de la región al islam, las estatuas fueron pintadas y repintadas, probablemente porque los colores se iban desvaneciendo. Las túnicas estaban pintadas de azul oscuro en su interior y rosa y naranja brillante por fuera. Al final el buda grande estaba pintado de rojo y el pequeño de blanco, con el interior de la ropa en azul pálido en ambos casos, según explican los especialistas de la TUM en un comunicado. Estos detalles de los análisis confirman los relatos del siglo XI, que hablaban de un buda rojo y un monje blanco.

Las dos estatuas (la grande, de 12 metros de fondo, y la pequeña, de dos) fueron esculpidas directamente en la roca del acantilado quedando encajados en nichos. Pero los adornos se hicieron separadamente y se añadieron con diferentes técnicas. Eran adornos de arcilla aplicados en dos o tres capas con maestría que asombra a los científicos actuales: "Las superficies están perfectamente lisas, algo que solo encuentras en materiales elaborados al horno como porcelana", explica Emmerling. Dentro de la arcilla hay paja que absorbe bien la humedad, pelos de animales que estabilizan el material y cuarzo y otros aditivos que evitan el agrietamiento. La capa de abajo está sujeta con cuerdas amarradas a estaquillas de madera. Esta técnica permitía al artesano aplicar capas gruesas, de hasta ocho centímetros de grosor, "que han sobrevivido no solo 1.500 años, sino incluso a los efectos de las explosiones, en algunos fragmentos", dice Emmerling.

La cuestión de la conservación y posible reconstrucción in situ de las dos piezas es controvertida. Se está preparando una simulación por ordenador, en tres dimensiones, de todo el acantilado con las estatuas en su posición original. Emmerling es escéptico acerca de las posibilidades de rehacer la grande, la de 55 metros con 12 de fondo, mientras la pequeña tiene más posibilidades. La idea, en cualquier caso, es recomponer los fragmentos más que intentar una reconstrucción. La misma conservación de los trozos es complicada y la restauración de las figuras podría chocar incluso con obstáculos políticos.

El equipo de Icomos (Consejo Internacional de Monumentos y Yacimientos, de la Unesco), que coordina todos los trabajos, ha recuperado y albergado todos los fragmentos de los budas en almacenes temporales en la zona y las piezas más grandes se han protegido in situ. Pero es una solución solo temporal, porque la piedra es una arenisca muy porosa y frágil. Los especialistas no están muy seguros del resultado que pudiera dar a largo plazo, en las condiciones climatológicas del valle de Bamiyan, las resinas sintéticas habituales en los trabajos de restauración y se están planteando utilizar una nueva técnica de inyección en la piedra de un compuesto de silicio. Las operaciones de conservación de los fragmentos exigirían construir una pequeña planta en la misma zona de Bamiyan; la alternativa sería transportar hasta laboratorios en Alemania unos 1.400 trozos de las esculturas de hasta dos toneladas algunos de ellos para los trabajos.

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2011/02/28/actualidad/1298847616_850215.html

http://www.abc.es/20110301/ciencia/abci-budas-gigantes-bamiyan-estaban-201103011628.html

http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/10716789/Los-Budas-de-B_miy_n.html

Los Budas de Bāmiyān (en idioma persa: تندیسهای بودا در باميان tandis-ha-ye buda dar bamiyaan) fueron dos monumentales estatuas de Buda talladas a los lados de un acantilado en el valle de Bāmiyān, en Afganistán central, situado a 230 km al noroeste de Kabul, a una altura de 2.500 metros sobre el nivel del mar. Lo más probable es que se construyeran en los siglos V o VI; las estatuas representaban una clásica mezcla del arte greco-budista.

Descripción

Los cuerpos principales fueron esculpidos directamente en la roca arenisca, pero los detalles fueron modelados en barro mezclado con paja, bañado con estuco. Este baño, prácticamente usado desde hace años, fue pintado para aumentar las expresiones de la cara, manos y cruces de las vestiduras. Las partes más bajas de las estatuas, los brazos, fueron construidas con barro y paja para sostener las armaduras de madera. Se cree que las partes superiores de sus caras fueron hechas con grandes máscaras de madera, o moldes. Las filas de hoyos que se ven en la fotografía son los espacios restantes que dejaron las estacas de madera que servirían para estabilizar el estuco externo.

Historia

Bāmiyān está ubicada en la Ruta de la Seda, una ruta de caravanas que une China e India. Fue el lugar de varios monasterios budistas, y un gran centro para la religión, la filosofía, y el arte greco-budista. Fue también el sitio de los devotos budistas en el siglo II, y durante el tiempo de la invasión islámica en el siglo IX.

Los monjes de los monasterios vivían como ermitaños en pequeñas cuevas talladas a los lados de los acantilados de Bāmiyān. Muchos de estos monjes embellecieron sus cuevas con estatuas religiosas y con frescos brillantemente coloreados.

Las dos estatuas más notables fueron los Budas gigantes de a pie; miden 55 y 37 metros de alto respectivamente (sin embargo la representación de Buda tallada más grande del mundo es el Gran Buda de Leshan). Considerados monumetos históricos durante muchos años, fueron reconocidos por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Actualmente (2007) forman parte de la Lista del Patrimonio de la Humanidad en peligro.

El peregrino budista-chino Hsüan-tsang (Xuanzang) pasó a través del área alrededor del 630 ddC, y describió Bāmiyān como un próspero centro budista "con más de diez monasterios y más de un millar de monjes", y anotó que ambos Budas estaban "decorados con oro y finas joyas" (Wriggins, 1995).

Destrucción y reconstrucción

Cuando Mahmud de Ġaznī conquistó Afganistán en el siglo XII, los Budas y frescos fueron salvados de su destrucción. Aún, sobre estos años, los musulmanes, iconoclastas e intransigentes con los símbolos budistas, cortaron algunos detalles de las estatuas, en su mayor parte las características faciales y manos.

Sin embargo, en 2001, después de sobrevivir casi intactas durante 1.500 años, el gobierno islamista talibán decidió, en vista de que la Unesco y las ONGs del extranjero asignaron recursos para la renovación de estas estatuas cuando existían muchos problemas urgentes en Afganistán, que estas estatuas eran ídolos, y por tanto contrarias al Corán, ordenando así su destrucción.

Las colosales estatuas fueron devastadas con dinamita y disparos desde tanques.

Durante la demolición, el Ministro de Información talibán, Qudratullah Jamal, bromeó sobre la dificultad que representaba la destrucción de las estatuas:

"Este trabajo de destrucción no es tan fácil como la gente quiere pensar. No se puede bombardear así como así las estatuas, puesto que ambas fueron talladas en un acantilado, están firmemente pegadas a la montaña".

La decisión de los talibán desató una oleada internacional de condenas y varios países y museos expresaron su interés en adquirir las figuras para salvar el bagaje cultural afgano. La Organización de la Conferencia Islámica, que agrupa a más de medio centenar de países musulmanes, envió una delegación a Afganistán para persuadir sin éxito a los Talibán de que no llevaran a cabo la destrucción. 1

Aunque las figuras de los dos Budas grandes fueron completamente destruidas, con su consecuente daño al patrimonio cultural de la Humanidad, sus contornos y algunas características son reconocibles dentro de sus nichos. Es también posible para los visitantes la exploración de las cuevas de los monjes y los pasadizos que conectan con ellas. Como parte del esfuerzo internacional en reconstruir Afganistán después de la guerra con los talibán, el Gobierno japonés ha encargado sólo la reconstrucción de los dos Budas más grandes.

Desarrollos recientes

En mayo de 2002, unas esculturas de Buda fueron labradas en una montaña, en Sri Lanka. Las hicieron imitando a uno de los Budas de Bāmiyān.

En diciembre de 2004, investigadores japoneses descubrieron que las paredes pintadas de Bāmiyān fueron de hecho pintadas entre los siglos V y IX, en vez de en los siglos VI y VIII, como se creía previamente. El descubrimiento fue hecho con análisis de isótopos radiactivos contenidas en fibras de paja encontradas debajo de las pinturas. Descubrimientos posteriores permitieron comparar y clasificar las pinturas por fechas y estilos.

El gobierno afgano ha comisionado al artista japonés Hiro Yamagata para recrear los Budas de Bāmiyān usando catorce sistemas de láser, proyectando las imágenes de los Budas en los acantilados donde estaban labrados. Los sistemas de láser se alimentan de energía solar y eólica. El proyecto, con un costo estimado en torno a los 9 millones de dólares fue aprobado por la UNESCO. También se aprobó la fecha de fin del proyecto, estimado para el 2007.

En septiembre de 2005, Mawlawi Mohammed Islam Mohammadi, gobernador talibán de la provincia de Bāmiyān en el momento de la destrucción, fue elegido en el Parlamento Afgano.

Proyecto alemán de reconstrucción

En Bamiyán trabaja ahora el arquitecto alemán Georgios Toubekis, al servicio del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Histórico-Artísticos (ICOMOS). Por encargo de ICOMOS, geólogos, restauradores y arquitectos intentan recomponer las estatuas fragmentadas cual si fueran un enorme rompecabezas, del que ya ahora se sabe que no podría ser reconstruido en su totalidad. De la financiación de las actividades en Bamiyán se hace cargo el ministerio federal alemán de Relaciones Exteriores. [1]

http://es.wikipedia.org/wiki/Budas_de_Bāmiyān

http://en.wikipedia.org/wiki/Buddhas_of_Bamiyan

http://www.tourismontheedge.com/places/bamiyan-valley-afghanistan.html

Vídeo:

Web recomendada: http://tectonicablog.com/?p=1541

Contador: 4160

Inserción: 2012-08-09 14:17:31

 

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