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Nombre:

Teherán

Otro:

Localización:
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Tipo: Urbanismo

Categoría:

Foto:

Voto:

No hay votos

Continente: Asia

País: Irán

Localización:

Año: 1200

Estado: Terminado

Descripción:Guía rápida de Teherán

La capital de Irán no suele estar en la mente de quienes buscan un destino de viaje. Los que se animan, sin embargo, son sorprendidos por sus palacios, sus mercados y una población que no cabe, ni remotamente, en las noticias de ese país que escuchamos de este lado del mundo.

Por Marco Dávila | noviembre 2006

La primera vez que vi imágenes de lo que supuestamente es Teherán fue hace 15 años en la película No sin mi hija. La trama no es nada del otro mundo y las locaciones se hicieron en Kabul. Sin embargo, ilustra muy bien la forma en la que imaginamos Teherán en Occidente. No como una metrópoli de diez millones de habitantes y una cultura fascinant, sino como una ciudad retrógrada, agresiva y llena de gente fanática. Hoy día esa percepción no ha cambiado mucho. En parte porque casi todas las noticias sobre Irán son negativas: su programa nuclear, el apoyo al Hezbolá libanés o las declaraciones antisemitas de su presidente Ahmadinejab y porque producciones más recientes como Syriana (2005), muestran a la capital de Irán como una ciudad en estado de sitio. Si a esto agregamos la poca relación que tenemos con ese país, el desconocimiento acerca de su historia y la lejanía, es fácil entender por qué Teherán no es un destino que todo mundo elija para sus vacaciones. Y es una lástima: tras ese estereotipo de ciudad sumida en el oscurantismo hay museos espectaculares, palacios donde el lujo se desborda, bazares en cuyo centro se levantan mezquitas, gente hospitalaria, comida deliciosa. Es cuestión de visitarla.

Teherán tiene un ritmo y estilo de vida similares al de cualquier ciudad occidental. Para muestra están los embotellamientos que se dan a cualquier hora, las pizzerías y tiendas de hamburguesas, las autopistas que rodean la ciudad, los autos alemanes último modelo, la capa de smog que esconde los montes Alborz. Otro ejemplo es la forma de vestir de la gente más joven, pues ya no es raro ver hombres con ropa Diesel y mujeres con tenis Puma, piercing en la nariz y gabardinas ajustadas que permiten adivinar el cuerpo. Las marcas podrán ser versiones piratas hechas en China, pero la apariencia de una juventud cada vez más lejana del chador y más cercana al internet es totalmente genuina.

DÓNDE DORMIR

Teherán tiene el aire de una ciudad ex comunista de Europa del Este. Uno lo puede percibir en sus edificios color gris en forma de caja, y también en sus hoteles. Incluso los lujosos de 5 estrellas tienen la pinta de que sus mejores años quedaron atrás.

ESTEGHLAL GRAND HOTEL

Calle Taleghani 5

T. 98 (21) 6463 2935

F. 98 (21) 2266 0031

www.esteghlalhotel.com

Habitaciones entre 300 y 350 dólares.

Es indudablemente el hotel más lujoso de la ciudad. Su elegancia es un recuerdo permanente de la época del Sah, cuando Teherán era conocida como “París de Oriente”. En ese entonces perteneció a la cadena Hilton y era el mejor de todo el país; hoy sigue siéndolo.

HOTEL LALEH

Av. Dr. Fatemi

T. 98 (21) 8967 021-9

F. 98 (21) 8896 5599

http://www.lalehhotel.com

Habitaciones entre 200 y 250 dólares.

Es un edificio modernista de 20 pisos con un lobby lleno de candiles, cancelería dorada y muebles estilo Luis XVI. Ubicado en el centro, es otra de las opciones más cómodas para hospedarse en Teherán.

NEW NADERI

Goharshad 82

T. 98 (21) 670 9530

F. 98 (21) 670 9532

Habitaciones entre 60 y 80 dólares.

Es limpio y con buen servicio. A partir del piso 5, los cuartos tienen una vista muy buena hacia la ciudad; todos cuentan con televisión, teléfono y aire acondicionado. El agua caliente, eso sí, está racionada, no hay servicio de internet, y el aire acondicionado es efectivo sólo si se duerme cerca del aparato. Junto al lobby hay una terraza que alguna vez tuvo un jardín, con un agujero que alguna vez tuvo una alberca, frente a una barra que alguna vez vio cómo turistas de distintas nacionalidades tomaban cerveza y margaritas.

DÓNDE PASEAR

En unos cuantos días es imposible conocer todos los lugares de interés en Teherán. Hay demasiados museos, palacios, parques, jardines y bazares. Antes de viajar es importante documentarse acerca de estos sitios y hacer una lista de los que resulten más atractivos. Algunos, como el Museo del Vidrio o el Museo del Tapete, pueden estar o no en esa lista. Pero los siguientes son obligados.

MUSEO NACIONAL DE IRÁN

Emam Khomeini, Si-e Tir corner

T. 98 (21) 670 2061

http://www.nationalmuseumofiran.ir

Horario de primavera y verano: 9 a 13 horas y 14 a 18 horas. Otoño e invierno: 9 a 17 horas. Cerrado los lunes y días festivos.

No es muy grande pero tiene numerosos objetos traídos de Persepolis, la antigua capital del Imperio Persa. Entre los más importantes se encuentran una escalinata y los bloques de piedra con el bajorrelieve La sala de audiencia.

MUSEO NACIONAL DE LAS JOYAS

Avenida Ferdowsi, frente a la embajada de Alemania

T. 98 (21) 6446 3785

De 14 a 16:30 horas. Cerrado los sábados, miércoles, jueves y días festivos.

Situado en una bóveda de alta seguridad en el Banco Central de Irán, este museo tiene piezas que harían palidecer a la reina de Inglaterra, como el Trono Pavorreal y un globo terráqueo de 70 centímetros de diámetro cuyo mar está formado por zafiros, los continentes por rubíes y el territorio iraní por diamantes.

PALACIO DE GOLESTÁN

En la Plaza Ark

T. 98 (21) 311 3335

http://www.golestanpalace.ir

Cerrado los domingos.

No es Versalles, pero el lujo que probablemente tuvo en la época de los Pahlavis habría eclipsado a la corte francesa.

PALACIO NIAVARAN

Plaza Shahid Bahonar

T. 98 (21) 2228 2012

http://www.niavaranpalace.ir

Hacia el norte, en una región llena de cedros donde la temperatura comienza a templarse, se alza este palacio donde vivía el Sah con su familia durante los cálidos veranos. Es más pequeño pero no menos espectacular que Golestán; basta ver el dormitorio del Sah: un cuarto cuyas paredes y techo están cubiertos por pequeñas cuentas de espejo que provocan la impresión de estar en el centro de un diamante.

MEZQUITA IMAM KHOMEINI

Avenida Khordad 15

Situada al centro del Bazar de Teherán, la mezquita es un oasis después de atravesar un laberinto de pasillos. Si bien el patio central tiene mucho movimiento, el único sonido proviene de los altavoces situados en las esquinas y en el minarete, que repiten una y otra vez la grabación de un muecín convocando a la oración.

*El precio de entrada a los museos varía, pero ronda los 20 dólares.

DÓNDE COMER

Se come muy bien en Teherán. La cocina tradicional tiene cierto parecido con la libanesa que conocemos en México. Para probar lo verdaderamente iraní, las mejores recomendaciones, como siempre, vienen de la gente local: el Alborz (Av. Sohrevardy Norte; T. 98 (21) 876 1907) y el Pialeh (Avenida Pialeh, a 45 metros del Resalat Freewa; T. 98 (21) 251 2613). Los dos son informales, no muy caros (entre 5 y 8 dólares por una comida completa) y presumen de tener los mejores kebabs de la ciudad. Para una gran variedad de lugares en una misma área, lo mejor es visitar Darband. Este lugar se encuentra a los pies de los monte Albroz y consiste en una cañada que corre entre paredes rocosas. Sobre estas rocas se levantan pequeños toldos con locales de comida y casas de té.

COMPRAS

El mejor lugar para hacer compras es el Bazar de Teherán (la entrada más común está sobre la Avenida Khordad 15; todos los días del año). Hay una gran oferta: ropa, tapetes persas, semillas y frutas deshidratadas, joyería, antigüedades, comida, zapatos y herramientas. Los locales están más o menos agrupados de acuerdo al giro: los de tapetes persas agrupados en un sector del bazar, los de oro y metales preciosos en otro. Los precios varían de acuerdo a la habilidad que uno tenga para regatear. Por eso es muy importante ir al bazar acompañado de alguien que sirva a la vez como guía e intérprete.

Otro lugar donde se pueden hacer compras es la Avenida Johmuri Eslami. A primera vista parece no ofrecer demasiado, pero las callecitas que desembocan en ella están repletas de comercios donde se pueden encontrar curiosidades a buen precios.

CUÁNDO IR

El factor más importante para decidir cuándo visitar Irán es la celebración de las festividades religiosas. El Ramadán, por ejemplo, ocurre entre principios de octubre y mediados de noviembre, cuando el clima en Teherán es muy agradable. Sin embargo, la ciudad se paraliza, por lo que es recomendable ir en otro momento. Los veranos cuentan con la fama de tener un calor insoportable, con temperaturas de hasta 40 grados centígrados, pero aun en esa temporada es posible salir a disfrutar la ciudad. Eso sí, con bloqueador solar, porque hay sol hasta las 10 de la noche y quema muy rápido. Durante el invierno, las noches llegan a registrar temperaturas por debajo de los cero grados, el monte Alborz se cubre de nieve y pueden practicarse deportes invernales en el Hotel Tochal, a 10 minutos de Teherán.

CÓMO LLEGAR

Lo más práctico es volar hacia alguna ciudad europea. British Airways, Lufthansa, KLM y Air France tienen por lo menos un vuelo diario desde Londres, Frankfurt, Ámsterdam y París. El vuelo desde cualquiera de estas ciudades hacia Teherán dura 6 horas.

CÓMO MOVERSE

La ciudad es enorme y los sitios de interés no se concentran en un área. Hay sistema de metro y autobuses pero lo más recomendable es viajar en taxi. Se pueden pedir en cualquier hotel o restaurante, son confiables, increíblemente baratos y algunos choferes entienden un poco de inglés. Además, es fácil arreglarse con ellos para que esperen mientras uno visita un museo. Caminar de un lugar a otro, incluso si no está muy alejado, no es una buena idea ya que las banquetas son estrechas, la señalización y la numeración de los edificios está escrita en persa, y cruzar la calle es como realizar un deporte extremo. Además, la nomenclatura y la numeración en algunas calles es un tanto confusa, ya que la gente conserva los nombres que muchas calles y avenidas tenían antes de la revolución islámica, a pesar de que ahora se llaman de otro modo.

ÚLTIMAS RECOMENDACIONES

Antes de ir a Teherán es básico leer un poco acerca de la historia, cultura y tradiciones de esa ciudad. Es conveniente conseguir un guía e intérprete, lo cual puede hacerse en la página de http://www.irantravelingcenter.com

Irán es una República Islámica, por lo cual todas las mujeres —incluidas las turistas— deben cubrirse la cabeza con un velo y usar un saco o gabardina que cubra abajo de la cintura. Los hombres no pueden usar shorts y se recomienda tapar cualquier tatuaje visible, ya que éstos tienen connotaciones negativas. El alcohol y cualquier tipo de droga están estrictamente prohibidos.

Teherán no tiene muchas casas de cambio, por lo que es bueno cambiar dólares en el aeropuerto. Pero no demasiado, ya que la ciudad es increíblemente económica y 100 dólares, es decir un millón de rials, pueden durar hasta cuatro días.

En los museos las visitas son gratuitas así que deben aprovecharse. Las personas encargadas de darlas están bien preparadas y hablan inglés perfectamente.

LO IMPERDIBLE

El Museo del Islam (Avenida Emam Khomeini; de 9 a 13 horas y de 14 a 16 horas; cerrado los martes), a un lado del Museo Nacional de Irán, registra la época en que el Islam desplazó al zoroastrismo como el culto principal. Además, cuenta con tapetes, vasijas y una impresionante colección del Corán.

http://www.revistatravesias.com/numero-59/guia-rapida/guia-rapida-de-teheran.html

Paseando por Teherán

Escribe: muchachopersa

El Tesoro Nacional de Irán es la mejor colección de joyas del mundo expuesta al público.El tesoro tiene una historia interesante, que se remonta al reinado de los safávidas (1501-1736). El valor real del tesoro iraní es inestimable.

Teherán, Irán — viernes, 11 de febrero de 2011

La calle Ferdowsi en el centro de Teherán, con su tráfico y ruido puede decepcionar a los viajeros, no son pocos los iraníes que pasan cada día por delante del edificio del Banco central de Irán, sin darse cuenta de que los sótanos de este banco albergan la colección de joyas reales de Irán, la colección más grande de joyas del mundo, expuesta al público.

Bajando por la calle Ferdowsi, después del cruce con la calle Jomhuri, se ubica el edificio del Banco Central, un punto de referencia puede ser la Embajada de Turquía que está frente al banco.

El museo se encuentra en una sala blindada con vitrinas a prueba de bomba. No hay que tocar los cristales, si no, las alarmas empiezan a sonar.

Los reyes persas recopilaron este tesoro durante siglos y dinastías y los últimos componentes son de la Familia real Pahlevi.

Algunas de las joyas más bellas y preciadas son: la corona de Mohamad Reza Pahlevi, la tiara de Farah Diba, los tronos y el diamante Daryay-e-Nur (mar de la luz) cuyos 182 quilates lo califican como el mayor diamante rosa del mundo.

Es interesante conocer la historia de la recopilación de este tesoro:

El Tesoro Nacional de Irán es la mejor colección de joyas del mundo expuesta al público.

El tesoro tiene una historia interesante, que se remonta al reinado de los safávidas (1501-1736). El valor real del tesoro iraní es inestimable.

Durante los últimos 25 siglos, los reyes iraníes han reunido las joyas especialmente en periodos de paz y prosperidad. Las cortes reales y los tesoros de los reyes sasánidas como Cosroes II, son míticos y tienen un lugar destacado en las leyendas históricas de Persia.

Lamentablemente no se sabe mucho de la joyería en las cortes reales preislámicas de Irán. La información válida se remonta a la dinastía safávida y procede principalmente de los diarios de viajeros extranjeros como Anthony Jenkins, John Baptist, Tavernier, Knight Chardin, hermanos Shirley y George Minvaring.

La mayor parte del tesoro fue recopilada tras el establecimiento de la unidad nacional y política en Irán, por las conquistas consecutivas durante la dinastía safávida, en especial las de Shah Abbas I (1587-1629), en este periodo el tesoro se convirtió en una colección inestimable de gemas y joyas. De acuerdo a los turistas extranjeros, la corte safávida se esforzó mucho en formar el tesoro real y en su preservación lo que puso el tesoro real de Persia entre las colecciones más prestigiosas y más grandes del mundo.

Las gemas y joyas del tesoro safávida vinieron de varias fuentes tales como: el legado de los reyes anteriores, piedras preciosas extraídas de las minas de Jorasán y Turkistán, las madres-de-perla encontradas en el Golfo Pérsico, los regalos enviados por los reyes extranjeros o gobernantes locales, botines de guerra, y la compra de joyas del Imperio otomano y de los países europeos como Italia y Francia.

Al final del periodo safávida, los afganos saquearon Esfahán (1722) y una parte del tesoro fue trasladada a Afganistán y posteriormente formó parte del tesoro timúrida de la India.

Nader Gholi, que acompañaba al rey iraní, Tahmasb Shah II, venció a los afganos y entró en Esfahán. Él solamente pudo recuperar la parte del tesoro que se había quedado con los afganos. Después de la reconquista de Esfahán y expulsar a los afganos, Nader Gholi se proclamó rey de Persia y fundó la dinastía Afsharí. Nader Shah escribió varias cartas a la corte india para recuperar las joyas robadas. el rey indio desafió el poder de Nader y rechazó su petición. Entonces Nader Shah invadió la India y ocupó Delhi. Mohammad Shah, rey indio, acordó devolver las joyas a cambio de la promesa de tregua de Nader Shah.

Nader Shah después de regresar a Irán, regaló algunas de las joyas a los reinos vecinos, como al emperador otomano, Mahmud Soltan, a la reina Isabel de Rusia y al gobernante de Bujara, Abolfeiz Khan. Además, obsequió una parte de las gemas y joyas al santuario del imam Reza, el octavo Imam de los chiíes.

Poco después, Nader Shah fue asesinado en 1747, Ahmad Khan Ebdali, uno de los caudillos del ejército de Nader Shah, con la ayuda de un número de soldados que se habían reunido a su alrededor saqueó el tesoro real. Una de las piezas más preciosas que nunca se recuperó fue el diamante Koh-i Noor que ahora es una de las piezas del tesoro real de Bretaña.

El Rey Qajar, Agha Mohammad Khan (1795-1797), comenzó a recuperar parte del tesoro Afshari. Agha Mohammad Khan fue el primer rey después de Nader Shah, que estaba decidido a proteger las arcas iraníes. Sus sucesores también protegieron meticulosamente el tesoro real porque estaban muy interesados en joyas y gemas.

Durante el reinado de Reza Shah Pahlavi, y en virtud de una ley aprobada por el Parlamento iraní el 16 de noviembre de 1937, una parte importante del tesoro real fue transferida al Banco Nacional de Irán para fortalecer el poder financiero del banco y también para ser utilizada como el respaldo del sistema monetario. En enero de 1960 durante el reinado de Mohammad Reza Shah, la colección fue trasladada a la recién creada Banco Central.

Después de la victoria de la revolución islámica en 1979, la colección real de la dinastía Pahlevi, además de algunas otras piezas se han añadido a las arcas del Banco Central. Desde entonces, lo empezaron a llamar "el Tesoro Nacional de Joyas" iraní.

Algunos datos para visitar el museo:

Dirección: c/ Ferdowsi, n° 213, Banco Central de la República Islámica de Irán., el Tesoro Nacional.

TEL: 64463785، 64463869، 64463870

Horario de visita: los sábados, domingos, lunes y martes de 14 a 16:30 horas. (hay que ser puntual para poder entrar)

La entrada es: 30000 riales (casi 2 euros)

está prohibido fotografiar

http://www.viajeros.com/diarios/teheran/las-joyas-persas

Teherán, una ciudad digna de visitar

Publicado por Lorea febrero 18, 2009

Hoy conoceremos los rincones más visitados de una ciudad que a priori puede imponer un poco de respeto pero que en verdad merece mucho la pena; la ciudad de Teherán.

Situada al norte del país, la capital de Irán es una ciudad moderna y de altos edificios, pero a su vez es también un lugar recogido y lleno de costumbres milenarias.

Debajo de las impresionantes montañas de Alborz, Teherán nos ofrece mucho para ver:

El gran bazar: este gran centro de comercio se sitúa en la parte sur de la ciudad. Por sus calles se paséan nada más y nada menos que un millón de personas al día, siendo así el bazar más grande de Oriente Medio. Es sin duda uno de los núcleos más importantes de la ciudad y del país.

También existe otro bazar bastante más pequeño pero muy bonito y con bastante movimiento. Se trata del Bazar de Tajrish, especializado sobre todo en productos alimenticios.

La Torre Azadi: significa la torre de la libertad y es uno de los iconos más visibles y conocidos de Teherán. En lo alto de la torre hay un mirador con magníficas vistas de la ciudad y la cordillera de Alborzn (cuando el tiempo y la contaminación lo permiten) . Está muy bien iluminado por la noche.

Palacio de Golestán: Edificación donde Churchill, Roosevelt y Stalin empezaron a configurar el nuevo mapa del mundo después de la segunda guerra mundial. Tiene interesantes museos y bonitos jardines en su haber.

Parque de Yamshidie: Es uno de los lugares más animados de la ciudad, con sus múltiples teterías y espectáculos al aire libre. También ofrece bellas vistas de la ciudad.

Mausoleo de Iman Khomeini: Situado a unos veinte kilometros de Teherán, es un sitio muy fecuentado por los seguidores del líder de la revolución islámica de 1979. Bastante impresionante por fuera pero no tan espectacular por dentro.

Cementerio de los mártires: Un lugar que verdaderamente sorprende, ya que aquí se encuentran las víctimas de la guerra entre Irán e Irak y está lleno de fotografías y símbolos chiítas. Muchas familias pasan la noche entera del jueves rezando a sus familiares muertos en la guerra.

Otros lugares de interés son la Plaza de Saad Abad, el Palacio de Niavarán, el Museo Nacional o el Museo de las Alfombras.

Una última recomendación: si queréis visitar Irán con una pequeña noción de los cambios que se han producido allí en los últimos años, os aconsejamos un interesante cómic llamado Persépolis, de la artista iraní Marjane Satrapi.

http://livingviajes.com/teheran-una-ciudad-digna-de-visitar/

http://www.iranreview.org/content/Documents/Golestan_Palace_2.htm

Qué ver en Teherán

Escrito por Daniel el 20 de diciembre de 2010

Si el viajero es capaz de librarse de prejuicios y temores, descubrirá en Teherán un destino único. La capital de Irán se sitúa al norte del país, a los pies de la cordillera de Elburz, a una altitud considerable de unos 5.000 metros sobre el nivel del mar. Precisamente el nombre de Teherán se debe a esta ubicación geográfica, mediante la unión de dos palabras persas: Tah (fondo) y Ran (ladera de la montaña).

Habitada ya desde el Neolítico, esta vieja región posee una historia larga y llena de momentos gloriosos, que han dejado huella en su fisonomía urbana y en el caracter de sus habitantes. El viajero puede quedarse sorprendido del caracter cosmopolita de la ciudad y su diversidad étnica. Paseando por sus calles podemos escuchar hablar persa, árabe … y descubrir viejas y bellas mezquitas al lado de joyas arquitectónicas del Modernismo, además de los palacios de la época del Sha, hoy reconvertidos en edificios estatales.

Esta diversidad queda también reflejada en la religión. Desde fuera se puede pensar que Irán, gobernado por una teocracia trasnochada, es un bloque monolítico y homogéneo en cuanto a creencias religiosas, sin embargo en este país se encuentran importantes comunidades cristianas y budistas. La rama del Islam que predomina aquí (la chiíta) es a su vez una variante de la ortodoxa.

Después de aterrizar en el aeropuerto de Mehrabad y reponerse de la sensación de caos del tráfico, nuestra visita a Teherán debe llevarnos a algunos lugares imprescindibles: la Torre Azadi (foto de arriba), símbolo de la ciudad, viene a ser una especie de Arco del Triunfo de los iraníes, levantada en 1971 para conmemorar los 2.500 años del Imperio Persa. La riqueza de los museos de la capital es otro de sus grandes reclamos. El primero en la lista es el Museo Nacional de Irán, donde se guardan y exponen piezas arqueológicas halladas en las excavaciones de ciudades como Persépolis, Susa, Sha-e Ray y Turang Tepe, cuyo nombre se pierde en los lejanos inicios de la civilización. También son de gran interés el Museo Reza Abbasis, de arte islámico y los Museos Saad Abad, ubicados en la antigua residencia del Sha.

No podemos irnos sin dedicar undía a visitar el inmenso Bazar, con más de 10 kilómetros de pasajes y callejuelas, donde se encuentra el verdadero corazón de la ciudad y donde se puede vender y comprar cualquier cosa que uno pueda imaginar.

http://www.viajarasia.com/2010/12/20/que-ver-en-teheran/

Teherán, el reino de las alfombras

Viajamos en el tiempo al entrar a la zona conocida como El Bazar, cúmulo de calles y pasajes donde el regateo es el idioma imprescindibl

A veces la planificación de un viaje puede resultar de una situación que poco o nada tiene que ver con un viaje en sí. Este fue el caso que concitó a mi grupo de amigos viajeros mientras charlábamos, discutiendo acerca de cuál sería nuestro siguiente viaje afines de año. Unos proponían un elegante mochileo por las lomas holandesas y otros proponían un viaje cultural a México, en busca de información acerca de la cultura Maya y sus profecías que anuncian el final de los tiempos para el –cada vez más cercano- año 2012.

Y así seguían apareciendo las alternativas hasta que alguien solicitó silencio abruptamente y lanzó una pregunta que nos dejó fríos. “¿Ya se dieron cuenta sobre dónde están parados?”, dijo, excluyéndose del grupo. Nadie atinó a responder y todos nos miramos unos a otros, tratando de asimilar el cambio de ritmo en la conversación. Al ver que nadie respondía a su pregunta, Héctor dijo: “estamos parados sobre una alfombra persa, razón suficiente para considerar a Irán como destino de nuestro próximo viaje”.

Otros silencio precedió a unas risas que aprobaban la ocurrencia y la sugerencia de Héctor. Allí mismo se decidió que el próximo viaje sería a la ciudad de Teherán, capital de Irán. Esta ciudad se encuentra ubicada al norte del país al pie de los Montes Alborz en donde quizá íbamos a tener tiempo para practicar un poco de esquí ya que se trata de una de las mayores alturas de la región, superando fácilmente los cinco mil metros sobre el nivel del mar.

El nombre de la ciudad de Teherán viene justamente delimitado por su ubicación en las faldas de los Montes Alborz. Se trata de dos voces persas, Tah que significa fondo y Ran que significa ladera de la montaña. La región que hoy conforma Teherán fue conformándose cuando los primeros pobladores buscaban refugio del calor del desierto.

Pero la historia formal comienza en el siglo XIII con los primeros documentos que dan cuenta de una ciudad de comerciantes de cierta importancia, la cual se dividía en una docena de barrios, cada uno de ellos dirigido por un anciano. En este punto, la historia registra algunos enfrentamientos y disputas entre los ancianos regentes y la reticencia de los pobladores a pisar un barrio que no fuese el suyo.

Se habla incluso de habitantes que lucían con aspectos de neo cavernarios para efectos de protección de las condiciones climáticas y de disuasión de los rivales. En aquellos primeros días de la ciudad, el comercio estuvo orientado hacia el mercado de las frutas y verduras que se cultivaban en los jardines de la ciudad. Fueron justamente los jardines y los regadíos los que invitaron a gente que provenía de la vecina ciudad de Ray a instalarse en Teherán y de paso escapar de las invasiones mongoles de estos años.

Para el siglo XIV, la ciudad, en posesión de los mongoles, constaba de cuatro distritos, siendo Teherán el más importante de ellos, lo que a la postre lo convertiría en capital de Irán. Para el siglo XIX ya Teherán fue embellecida como toda capital se merece. Se construyó, además del Arg o Barrio Real, el Palacio de Golestán y el Palacio de Mármol o Takht-e Marmar. Otra construcción que data de este tiempo es la Mezquita del Sah y los Palacios de Negarestán y de Lalezar.

En la actualidad y luego de haber pasado guerras e invasiones de todo tipo, la ciudad ha adquirido un aire cosmopolita y una cierta variedad étnica a nivel iraní. Paseando por las calles nos toparemos con pobladores turcos, kurdos, asirios, árabes, armenios, entre otros. En Teherán, la mayoría de la gente profesa la religión chiíta, una de las ramas del Islam pero con un componente esotérico.

Sin embargo, gentes de otros credos también comparten territorio como budistas, zoroastristas y hasta católicos, entre otros. La mejor manera de llegar a Irán es a través de su Aeropuerto Internacional de Mehrabad y la mejor manera de movilizarse dentro de la ciudad es en taxi o a pie. En nuestro recorrido, encontraremos muchos lugares interesantes para visitar, y como una alfombra persa fue la que dictó que el viaje fuera con destino a Teherán, que mejor que empezar visitando el Museo de Alfombras con una impresionante colección de estas, siendo la de mayor antigüedad la Alfombra de Tabriz que data del siglo XVI y que fue adquirida en una subasta en Londres.

Otro museo para visitar es el de Reza Abbasi donde podremos apreciar una excelente colección de miniaturas, así como piezas de arqueología y caligrafía de las distintas dinastías que se asentaron en esta ciudad. Otro lugar que se convirtió en museo fue el Palacio de Niavarán que fue la última residencia del Sha de Irán antes de ser desterrado. Si lo que queremos es adquirir recuerdos de nuestro viaje a Teherán, debemos marchar al Viejo Caserón que data del siglo XIX y donde se exhiben frascos para perfumes y las tradicionales botellas para almacenar lágrimas y cerámicas de todas las épocas así como piezas de fina artesanía que se encuentran a la venta.

El Museo más antiguo de Teherán es el Museo Nacional que fue fundado en 1937 y que se encuentra entre los seis museos más importantes del mundo. El museo consta de tres secciones importantes que corresponden con la historia de Irán. Está la zona prehistórica, la zona histórica y la zona del período islámico, todas con excelentes y respetadas colecciones a nivel mundial como las famosas copas de oro halladas en Tappeh Marlik o la colección de porcelanas del santuario de Safi Al-Din.

Otro lugar para visitar es la Torre Azadi, una especie de Arco del Triunfo construido en 1971 en conmemoración de los 2 500 años del Imperio Persa y que cuenta con casi 50 metros de alto, ubicado en medio de una plaza rodeada de jardines. Finalmente debemos atravesar el portal del tiempo yendo al Bazar, una zona de 10 kilómetros con innumerables calles y pasajes donde encontraremos un crisol de colores, olores y sonidos en donde el único requisito es saber regatear los precios.

http://www.eviajado.com/viajes/teheran-el-reino-de-las-alfombras.html

Teherán (تهران, en persa) es la capital de Irán. Está situada en el norte del país, en una meseta, al pie de los Montes Alborz (también llamados Elbourz). Debido a su población (8.429.807 habitantes según una estimación de 2010) e importancia, figura junto con El Cairo, Estambul, Karachi, Bagdad y Yakarta como una de las urbes más importantes del mundo islámico.

Es el centro político y económico de la nación. Más de la mitad de las industrias del país están concentradas en ella, entre las que destacan la textil, azúcar, cemento y automovilística. Es centro del comercio de alfombras. También cuenta con refinerías de petróleo.

Etimología

Existen diversas teorías sobre el origen del nombre de la ciudad.

La web oficial de la ciudad de Teherán afirma que "Tehran" viene de las palabras persas Tah, que significa «final» o «fondo», y Ran, que significa «ladera de una montaña», literalmente, «final de la ladera de la montaña». Dado que Teherán se encuentra en las estribaciones de los Montes Alborz, este parece ser la explicación más plausible del origen del nombre de la ciudad.

Una segunda teoría sostiene que la palabra "Tehran" deriva de Tiran o Tirgan, «la morada de Tir» (siendo Tir la deidad zoroástrica equivalente al Mercurio de la mitología romana). El antiguo asentamiento parto de Tiran era vecino de la población de Mehran («la morada de Mehr»o «la morada de Mitra», el dios zoroástrico del Sol). Ambos asentamientos eran simples barrios de la gran ciudad de Ray o Rhages. Mehran todavía existe y es un barrio residencial dentro del Gran Teherán, al igual que Ray, que forman los barrios del sur de la ciudad.

La tercera teoría afirma que "Terhan" significa «lugar templado», en oposición a «lugar fresco», que correspondería a Shemiran, un barrio al norte de Teherán. Algunos textos contemporáneos afirman que la palabra "Terhan" significa en persa «falda de montaña templada».

Historia

Orígenes

Teherán era en su origen un pueblo situado a siete kilómetros de la gran ciudad histórica de Ray. Era uno de los primeros pueblos que surgieron al norte de esta ciudad, cuyos habitantes se refugiaban en Shemiran, Qasran y en las llanuras del Elbourz con el fin de huir del calor del desértico sur. Restos de poblaciones durante el Neolítico e incluso de periodos anteriores han sido descubiertos en Teherán y en Ray (como los yacimientos de Chesm-e Ali, situados en el centro de Ray).

La historia de Teherán es mejor conocida a partir del momento en cuyo nombre se menciona en escritos históricos, como los de Yāqut, que menciona la ciudad en 1220. Los escritos de Qazvini, fechados en 1275, permiten conocer mejor la ciudad en esta época. Ambos historiadores la describen como una ciudad comercial (qurā) e incluso una ciudad comercial importante (qariyaton kabiraton), dividida en doce barrios (mahaleh). Qazvini añade que cada barrio está dirigido por un anciano. Según él, los ancianos se enfrentaban entre ellos y los habitantes dudaban a la hora de ir a otro barrio que no fuera el suyo. En esta época, la ciudad tenía una fisionomía particular que destacan estos autores. De hecho, el habitante troglodita o semitroglodita era corriente en Teherán, lo que ofrecía así a los habitantes un refugio contra la inseguridad reinante en la ciudad. Este tipo de habitante se encuentra también en el norte de Irán con el fin de combatir los rigores invernales.

La economía de la ciudad en esta época se basa en el comercio de frutas y verduras cultivadas en los jardines de la ciudad, alimentados por los riachuelos provenientes del Elbourz y por sistemas de regadío tradicionales (como el qanat y el kariz).

Inicio de las funciones urbanas

Teherán comienza a tomar más importancia tras la destrucción de Ray por los Mongoles en 1228. Teherán sufrió también la invasión mongola, pero el declive de Ray incitó a sus habitantes a instalarse en Teherán, que ofrecía más comodidades con sus jardines y sus canales de regadío. En 1340, Hamd-Allah Mostawfi describió Teherán como una «pequeña ciudad importante», pero tan poco poblada como antaño. En el siglo XIV, la provincia mongola en la zona estaba formada por cuatro departamentos, uno de los cuales era Teherán. Ray formaba parte en esta época del distrito de Teherán, periodo en que la futura capital iraní comenzaba a predominar sobre Ray.

Don Ruy González de Clavijo, embajador castellano, fue probablemente el primer europeo en visitar Teherán, llegando en julio de 1404, en el curso de un viaje hacia Samarcanda (hoy en Uzbekistán y que en esa época era la capital mongola). Describe Teherán como una gran ciudad equipada de una residencia real («posada»). Ray es descrita como una ciudad abandonada («agora deshabitada»).

Transformación en capital

El Sah Tahmasp I, segundo soberano de la dinastía safávida, hizo construir en 1553-1554 un bazar, así como una muralla con 114 torretas (de acuerdo con el número de azoras del Corán). Las razones de la elección de los Safávidas en favor de Teherán tuvieron varias causas: el hecho de que un antepasado de los Safávidas, Sayyed Hamza, estuviera enterrado en Ray o que Teherán fuera desde hacía siglos un refugio para los Chiítass tuvieron una cierta importancia; pero sobre todo fueron las situaciones históricas las que empujaron al safávida. Shah Tahmasp ya había sido obligado a desplazar su capital de Tabriz a Qazvin por culpa de las amenazas del Imperio otomano. La ciudad de Teherán fortificada, situada a 150 km al este de Qazvin, ofrecía entonces un buen refugio en caso de peligro. Xavier de Planhol subraya que la muralla era excesiva y desproporcionada en relación a las necesidades de una pequeña ciudad: se extendía sobre 8 km de largo, rodeando una superficie de 4,5 km², mientras que la población no excedía las 20 000 personas en la época. Las descripciones hablan entonces de una gran ciudad, que tenía grandes jardines llenos de múltiples variedades de frutas.

En época de los Safávidas, Teherán fue un centro administrativo regional, que acogía un beğlerbeği y un gobernador de provincia. Sin embargo, en la actualidad la ciudad no cuenta con restos importantes de esta época, como una gran mezquita o fábrica.

El Sah Abbas II residió también en varias ocasiones en Teherán y se hizo construir una residencia llamada Chāhār bāgh. El Sah Suleymán hizo constuir una secretaría imperial (Divān Khāneh) en el centro de la ciudad (Chenārestān). Es en este lugar donde el embajador del sultán otomano Ahmet III se reunió en 1721 con el Sah Sultán Hosein, último rey de la dinastía safávida antes de la invasión afgana. Al final del siglo XVIII, Teherán no era más que una pequeña ciudad provincial pero había tomado ya importancia para los soberanos iraníes.

En 1722, las tropas de Mir Mahmoud Hotaki invadieron Isfahán e Irán entró en un periodo de problemas que sufrieron tanto Teherán como su región.

Bajo la dinastía de los Zand, Teherán se convirtió en un centro militar mientras que las tribus de Zand y de Qayar se enfrentaban para tomar el poder en el país. Entre 1755 y 1759 Muhammad Karim Khân planeaba hacer de Teherán la capital del país; hace construir edificios dentro de los límites del barrio real (El Palacio del Golestán por ejemplo). El barrio real adquiere entonces todas las características de un Arg o barrio real fortificado. Sin embargo, Karim Khan prefirió nombrar Shiraz capital del país.

A la muerte de Karim Khan en 1779, Teherán se convirtió objeto de disputa entre Qafur Khan, fiel a los Zand, y Agha Mohamed Khan, de la dinastía Qajar. La ciudad cayó en manos de un aliado de los Qajars en 1785, y Agha Mohamed Khan Qajar, primer rey de la dinastía, entró en la ciudad el 12 de marzo de 1786 e hizo de ella la capital de su reino. Teherán debió su estatus de capital de Irán en la época qajar a preocupaciones geoestratégicas: los Rusos amenazaban las fronteras norte del país y los Turkmenos aquéllas del noreste. Teherán se beneficiaba pues de una situación privilegiada en la encrucijada de la ruta Este-Oeste que recorre la llanura del Elbrouz con las vías que conducen a los oasis del Irán central y a las cuencas del Fars.

En 1797. Teherán seguía teniendo la apariencia de una ciudad nueva y contaba con pocos habitantes. Un viajero europeo, G.E. Olivier, hablaba de una ciudad de 15 000 habitantes, de los cuales 3 000 eran soldados, pero que se extendía sobre 7,5 km² de los cuales sólo la mitad estaban edificados, pues el resto seguía ocupado por jardines y vergeles.

Fath Ali Shah Qajar (1797 - 1834) fue el primer constructor de Teherán. Embelleció el Arg (barrio real) e hizo construir el Palacio del Golestán y el Takht-e Marmar (palcio de mármol) en su seno. Construyó igualmente numerosos edificios importantes como la Mezquita del Sah (Masjed-e Shah) en el interior del bazar y el Palacio de Negarestán y de Lalezar. La ciudad iba atrayendo cada vez más habitantes y la población se duplicó en 20 años. Sin embargo, en 1834, al final de su reinado, muchas construcciones seguían sin acabar.

Bajo Mohammad Shah Qajar (1835 - 1848) tuvieron lugar las primeras construcciones fuera de las murallas. Residencias principescas y reales fueron construidas en el norte de Teherán. Además, mezquitas y imamzadeh fueron construidas intramuros. Los testimonios de los viajeros extranjeros de la época describían todavía una ciudad sin grandes atractivos.

Nasseredin Sah (1848 - 1896) fue quien hizo pasar Teherán del estatus de ciudad provincial al de capital. En 1868, la ciudad acogía 155 736 personas, concentradas en los barrios antiguos. En 1870 - 1871, destruyó las antiguas murallas para construir nuevas. La nueva muralla tomó entonces una forma octogonal irregular de 19,2 km de circunferencia y comprendía 12 puertas monumentales adornadas con cerámicas. Nasseredin Sah hizo renovar nuevos edificios y los qanat para abastecer en agua la capital. Llevó a cabo obras cada vez más importantes de tipo hausmanianas abriendo en el centro avenidas rectilíneas. Grandes plazas se construyeron también, Tupkhāneh.

Teherán, en época de los Qajars, se concentraba alrededor del bazar, que constituía el corazón de la ciudad. A algunos pasos se encontraba la ciudad real (Arg-e-sāltanati) con la residencia del Sah y de la corte. Al comienzo del siglo XX, Teherán comprendía 250 000 habitantes, la mayoría residentes fuera de las murallas.

Siglo XX

Durante la Segunda Guerra Mundial, británicos y soviéticos ocuparon la ciudad, teniendo lugar en ella la Conferencia de Teherán en 1943, con Franklin Delano Roosevelt, Winston Churchill, y Iósif Stalin.

Tras la caída de la dinastía Pahlavi en 1979, la ciudad pasó por una complicada situación que acabó con el secuestro de más de cincuenta ciudadanos estadounidenses que fueron retenidos en la embajada de este país desde finales de 1979 hasta enero de 1981.

Durante la Guerra Irano-Iraquí de 1980-1988 fue atacada en diversas ocasiones por misiles Scud enemigos. No obstante, luego de la guerra, los desastres causados por los Scud fueron reparados rápidamente. Otra consecuencia de la guerra fue la llegada masiva de refugiados a la capital, lo que incrementó la población.

En la actualidad, se ha multiplicado la construcción de complejos de apartamentos baratos, lujosos condominios de apartamentos y modernos rascacielos. Estos nuevos edificios han sido construidos desordenadamente, y sectores históricos y antiguos de la ciudad han sido demolidos para abrir paso a la urbanización moderna.

Geografía

Perfil

Hacia 1788, la ciudad contaba con 15.000 habitantes. Desde entonces la población de la ciudad ha crecido aceleradamente. Para 1950, había 1,05 millones de habitantes, y para 1995 eran ya 6,8 millones. Este crecimiento acelerado de la población se debe principalmente al desarrollo administrativo de la ciudad, la industria y la inmigración proveniente de otros lugares del país.

Teherán es el centro administrativo e industrial de Irán. Desde los años ochenta, casi la mitad de la producción manufacturada de Irán se encuentra en Teherán.

Actualmente, la ciudad también presenta problemas de contaminación. El suministro de agua no se hace adecuadamente y muchos desechos terminan en las fuentes de agua, lo cual ha incidido notoriamente en la contaminación de la ciudad.

Situación

Teherán esta situada en una llanura que desciende en inclinación hacia el sur a los pies de los Montes Alborz. La ciudad tiene una altitud de 1.100m al sur, 1.200m en su centro y 1.700 m al norte. La ciudad y su periferia cubren una superficie de 86.500 ha.

La fundación de la ciudad estuvo inicialmente circunscrita al límite entre dos zonas características de las llanuras: la zona alta, compuesta de pedregullos bastos y permeables, y la zona baja compuesta de depósitos aluviales más finos y más impermeables. La zona sobre la cual se encuentra Teherán representa la transición entre el desierto estéril (kavir) y la cadena montañosa del Alborz.

La ciudad no dispone de importantes recursos acuíferos. Está situada a igual distancia de dos importantes cuencas hidrográficas que recolectan las aguas que vienen de las montañas situadas río arriba. Son las cuencas de Karaj, al oeste, y del Jajerud, a una treintena de kilómetros al este, que alimenta Varamin y los pueblos alrededor. Entre las zonas urbanas de Karaj y Varamin, sólo había en el pasado una ciudad importante, Ray, que se encontraba en la intersección de las rutas entre ambas cuencas.

Los barrios del norte de la ciudad, situados en altura sobre las laderas del Alborz, están menos contaminados y más suaves en verano. Son los barrios residenciales de la población de clase media-alta de la capital. La mayoría de las embajadas extranjeras se encuentran allí, así como los palacios y el parque del antiguo shah. Hacia el sur, en dirección al desierto, están los barrios más populares e industriales. En el extremo sur de la actual aglomeración se encuentra el enclave de Ray. Ray fue durante mucho tiempo la capital regional[cita requerida] y es el lugar de nacimiento de los califas abasíes al-Hadi y Harún al-Rashid (hacia el año 766).2

La ciudad se encuentra al pie de las montañas, por lo que un teleférico enlaza la aglomeración norte al monte Tochal, a 3.966 m. Más al este y a 50 km del centro de Teherán se encuentra el monte Damavand, cuya cresta tiene todavía algunos restos de nieve en verano y que culmina a 5.671 m.

Riesgos naturales

Hay una gran falla situada bajo la cadena del Alborz, al pie de la cual se sitúa Teherán. Hay varias fallas más pequeñas situadas en las llanuras del sur de la ciudad. Teherán está expuesta pues a terremotos, que se desarrollan según ciclos de cerca de 150 años.3 No ha tenido lugar ningún gran seísmo en Teherán desde hace más de 175 años, y los especialistas consideran que un terremoto importante podría tener lugar en un futuro próximo.4 Según un estudio realizado en 1999-2000, tal sísmo podría causar entre 120.000 y 380.000 muertos.5

Clima

La situación de Teherán, entre montañas y una cuenca desértica, tiene una gran influencia sobre el clima de la ciudad. El clima de las montañas es más bien fresco y semihúmedo, mientras que las zonas meridionales de la ciudad, casi en contacto directo con el desierto del Dasht-e Kavir son cálidas y secas. Los meses más cálidos son los de verano (mediados de julio hasta mediados de septiembre), con temperaturas medias entre 38 y 40 °C. Los meses más fríos son diciembre y enero, con una temperatura media cercana a -9 °C.

Las precipitaciones son de unos 0 mm. anuales, concentradas durante el invierno. El verano es muy seco.

El clima de Teherán está influido principalmente por tres factores geográficos:

El Dasht-e Kavir, situado al sur de la ciudad, introduce vientos de aire caliente y polvo en la ciudad.

La cadena montañosa de Alborz, situada al norte de la ciudad, detiene las lluvias provenientes del Mar Caspio.

Las nubes de monzón del oeste y la presencia de la cadena montañosa reducen en parte los efectos del clima desértico.

La diferencia de temperatura que existe entre las montañas y las llanuras hace circular el aire de las montañas hacia los llanos durante la noche, y de los llanos hacia las montañas durante el día.

Demografía

La ciudad de Teherán tiene una población de cerca de 8 millones de habitantes según el último censo oficial de 1996.6

La ciudad tiene un aire cosmopolita, las casas de Teherán cobijan diversos grupos étnicos y lingüísticos provenientes de todo el país y representa la composición étnico-lingüística de Irán (aunque variando la relación de porcentaje). Más del 60% de la población de Teherán nació fuera de la ciudad.

Las minorías de la ciudad incluyen a los Kurdos, Mazandarani, Gilaks, Luros, Baluchos,Qashqai, Turcos, Árabes (la majoridad de ellos vienen del Khuzestán), Armenios, Bakhtiari, Asirios, Talysh, Judíos etc. Existen también un número de otras minorías establecidas, que hablan Punjabi & Domari y Romaní. Un número de hablantes de árabe levantino provenientes del Líbano y de la Siria también vive en Teherán.

La mayoría de los habitantes de Teherán son Chiítas y la minoría es Sunita, Zoroastrista, Bahaísta, Judía y Cristiana; incluyendo adherentes de la Iglesia Asiria de Oriente, Iglesia Apostólica Armenia, Iglesia Católica, Iglesia católica caldea, Iglesia Protestante, Iglesia Iraní, Iglesia Evangélica Armenia, Iglesia Jama'at-e Rabbani, Iglesia de la Hermandad Armenia, Iglesia Ortodoxa Rusa, e Iglesias presbiterianas.

Existen también pequeños grupos de sijs, hinduistas, budistas, mandeanos, espiritualistas, ateos (unos 0,3% en Irán y todavía más en la capital del país), azalis, yazidis, yarsan, Septimanos, musulmanes seculares y seguidores del sufismo(que son muchos).

Economía

Alrededor del 30% de la fuerza del sector público de Irán y el 45% de las mayores firmas industriales están instaladas en Teherán y al menos la mitad de esos trabajadores trabajan para el Gobierno Iraní. La mayoría de los trabajadores restantes son empleados en fábricas, propietarios de tiendas y transportistas.

Muchas empresas extranjeras operan en Teherán a causa del gobierno islámico, aunque tiene casi nulas relaciones con Occidente. Pero antes de la Revolución Islámica muchas compañías americanas estaban presentes en esta región. En la actualidad la mayoría de industrias modernas de la ciudad se dedican a la fabricación de automóviles, electrónica y equipamientos eléctricos, armamento, textiles, azúcar, cemento y productos químicos. Es también una zona importante en la venta de alfombras y muebles. Hay una refinería de crudo cerca de Ray, al sur de la ciudad.

La Bolsa de Teherán, que es uno de los miembros de la Federación Internacional de Bolsas de Valores (FIBV), ha sido una de las mejores en cuanto a resultados en los últimos años.7

http://es.wikipedia.org/wiki/Teherán

http://en.wikipedia.org/wiki/Tehran

http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_tallest_buildings_in_Tehran

Pinche para ver las Fuentes seleccionadas

Vídeo:

Web recomendada: http://www.irna.ir/es/turismo-en-iran/ostan/Teheran/Teheran_Atractivos.htm

Contador: 7393

Inserción: 2012-05-19 14:06:32

 

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