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Vilna

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Tipo: Urbanismo

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Continente: Europa

País: Lituania

Localización:

Año: 1323

Estado: Terminado

Descripción:Viaje a Vilnius, guía de turismo

¿Qué nos podéis decir turísticamente hablando de una ciudad como Vilnius, capital de Lituania?. Quizás sólo se nos venga a la imaginación que debe hacer mucho frío por esos lares… ¿solamente?… Pues no sabéis lo que os perdéis. Vilnius es una encantadora ciudad medieval, con magníficas iglesias, casas de espectaculares colores y un ambiente privilegiado.

Su arquitectura antigua mezcla influencias de estilos, como el escandinavo, el alemán o el ruso. Sus calles empedradas del centro histórico nos muestran un Vilnius barroco. Bañada por los ríos Neris y Vilnia, la belleza de Vilnius se complementa con sus colinas boscosas.

La mejor época sin duda para visitar Vilnius es en verano, cuando las temperaturas rondan los 30 grados, haciendo posible que podamos recorrerla y sentarnos en sus terrazas al aire libre. En cambio, en invierno, las temperaturas son gélidas, casi siempre por debajo de los ceros grados, y hay muy pocas horas de luz.

VISITAS EN VILNIUS

- El Castillo de Gediminas

Permanente centilena de Vilnius desde el siglo XIII, este histórico castillo fue construido por el fundador de la ciudad, y ha servido como bastión de la defensa, cárcel y hoy, gran atracción turística. Originalmente el castillo era de madera, aunque más tarde se revistió con gruesos muros de piedra de hasta tres metros de grosor. A pesar de todo, fue casi destruido por las tropas rusas en el siglo XVII.

Completa y maravillosamente restaurado, desde la parte superior de su torre octogonal se puede tener una impresionante vista de la ciudad vieja. El castillo también alberga un museo que muestra la historia de Lituania y Vilnius.

- La Catedral de Vilnius

La resplandenciente Catedral de Vilnius se levanta con orgullo en la plaza central de la ciudad vieja. Se asemeja a un templo griego clásico más que a una iglesia cristiana. Está llena de impresionantes obras de arte, y fue construida en el siglo XIII. Ha sido reconstruida en varias ocasiones, debido a las invasiones, las tormentas o los incendios. Contiene más de 40 pinturas y frescos, así como la Capilla de San Casimiro, construida en 1623, que alberga ocho estatuas de plata, chapadas en oro.

- El Parque Europa

A pocos kilómetros al norte de Vilnius, el escultor Gintaras Karosas fundó el Parque Europa, con más de 55 hectáreas. Este parque atrae a cientos de miles de visitantes cada año, que vienen a admirar su exposición permanente de esculturas al aire libre, en medio de colinas, bosques, y campos salpicados de manantiales naturales. Más de 90 obras de 27 artistas están en constante exposición.

El Parque Europa abre todos los días de 10.00 de la mñana hasta la puesta del sol

- Memoriales Judíos

En el siglo XX, la mitad de la población de Vilnius era judía. Tanto es así que la ciudad fue conocida como la Jerusalén del Norte. Los nazis en la Segunda Guerra Mundial capturaron de su barrio judío a más de 60.000 personas, que fueron ejecutadas. Hoy en día se puede visitar el Museo del Genocidio, además de un museo judío que muestra la vida de los judíos antes de la guerra. Además, se puede conocer la Sinagioga de Vilnius

- La Cima de las Tres Cruces

Cerca del Castillo de Gediminas se levanta una colina coronada por tres cruces. Fue construida en el siglo XVII en memoria de los siete monjes franciscanos que fueron crucificados y arrojados al río Vilnia. Las cruces fueron destruidas por el régimen soviético, aunque se reconstruyeron en 1989 para conmemorar la independencia de Lituania. Desde las cruces se tiene unas vistas excepcionales

GASTRONOMÍA

Lituania es un país que tiene un gran gusto por el pescado, sobre todo el arenque, el salmón y los mejillones. Dentro de las carnes, la que más se come es la de cerdo, con un buen plato de patatas con champiñones. Con la patata también se come mucho el pudin o las vedarai, que son salchichas de patata. Antes de cada comida, bien se puede probar la típica sopa lituana.

De postre, los lituanos tienen sobre todo el sakotis, una curiosa tarta en forma de abeto, así como los buñuelos de miel. Para beber, las típicas cervezas lituanas son la Utenos y la Kalnapilis. Para después de comer, podemos probar el licor midus, que se puede echar en el café.

http://diariodeunturista.com/viaje-a-vilnius-guia-de-turismo/2896

Que ver en Vilnius - Turismo Vilnius

Vilnius es una ciudad pequeña, situada a muy pocos kilómetros del centro geográfico de Europa, es un destino atractivo que se debería visitar, tomando un avión, un tren o hasta un autobús, en pocas horas se encontrará allí. Es la unión de lo antiguo y lo moderno, de habitantes cosmopolitas y rurales, muy arraigados con las tradiciones folklóricas antiguas pero también ocupado con lo mejor que la modernidad puede ofrecer. Ha sido catalogada como una joya de ciudad, suave como el ámbar, brumosa, misteriosa, acurrucada a lo largo del río en un bosque de pinos color esmeralda.

Perteneciente al Patrimonio Mundial de la Unesco, Vilnius sigue siendo una mezcla fascinante de antigüedad y modernidad, de herencias paganas y tradiciones cristianas, de palacios y rascacielos, y de mezclas de idiomas como en Babel. Desde la Puerta de Ausros en el casco antiguo, o desde el torreón del Castillo, el visitante puede vislumbrar el ámbar y el destello de las espadas de la Ciudad Vieja. Al otro lado del río Neris, desde el nuevo y post-moderno edificio del Ayuntamiento se puede ver el nuevo Vilnius, una ciudad moderna y bulliciosa, con fabulosos hoteles y centros de negocios, complejos deportivos y de recreo. Todo ello situado en una red de bosques, iglesias, patios misteriosos y preciosos techos de tejas rojizas.

El corazón de Vilnius está en Katedros aikste, la plaza de la catedral, con el monte Gediminas como telón de fondo. Hacía el sur están las calles de la ciudad vieja; al oeste, Gedimino prospectas es el eje de la parte más moderna de la ciudad. Las estaciones de trenes y autobuses están 1,5km al sur de Katedros aikste. El aeropuerto de Vilnius está a sólo 10 minutos del centro de la ciudad.

El mayor casco antiguo de Europa del Este está hecho para pasear. El siguiente itinerario se adapta a los que dispongan de poco tiempo. El recorrido parte de la plaza de la Catedral, pisando la baldosa mágica y visitando la Catedral y el Palacio Real antes de subir la cuesta por el parque hasta el Museo del Castillo Alto, que corona la colina de Guedimín; desde la torre se puede observar la ciudad antes de bajar al casco antiguo por Pilies gatvé.

El paseo continúa por Ausros Vartu, y pasa por la Filarmónica Nacional, las puertas basilias, la iglesia ortodoxa del Espíritu Santo, la iglesia de Santa Teresa y los talleres de los artistas antes de llegar a la puerta de la Aurora. Se desanda un poco lo recorrido hasta Rotuses aiksté, donde aguarda el Centro de Arte Contemporáneo, se puede hacer un alto para tomar un refresco en la terraza de algún café de Vokieciu gatvé.

Cortando por la callejuela Zydu gatvé, se llega ala Vilnius judía y luego tomar dirección sur por Gaono gatvé hasta la Universidad de Vilnius en Universiteto gatvé. Siguiendo hacia el oeste por Gedimino prospectas se llega hasta el Museo de las Victimas del Genocidio y las barricadas del Parlamento; si se ataja rumbo norte por Vilniaus gatvé, pasando por el Teatro de la Ópera y Ballet, hasta el río, si se cruza el puente, se podrá estar un rato en la playa de Vilnius.

Si se va a estar sólo un fin de semana, lo mejor es no alejarse del casco antiguo: tenderetes de recuerdos, talleres de artesanía, boutiques de diseño y un tesoro oculto de joyas arquitectónicas mantienen bien repleta la agenda. Con un par de días más se puede recorrer la ciudad nueva y sus museos, tiendas y ambiente ribereño. Escrito por Veronica.

http://lituania.viajandopor.com/sobre-vilnius.php

Vilna, Lituania

El casco histórico de Vilna,Patrimonio de la Humanidad, es uno de los más grandes de Europa

La capital de Lituania, Vilna, es una ciudad acogedora y vibrante. Su dilatada historia se ve reflejada en la variedad de estilos que enriquecen la fisonomía de su arquitectura.

En la confluencia de los ríos Vilnia y Neris, muy cerca de la frontera con Bielorrusia, se asienta la ciudad de Vilna sobre una llanura que hacia el sudeste cobra altura en las colinas de Osmiani.

El clima, continental con influencia oceánica, presenta temperaturas medias invernales que oscilan entre los 0 y los -10 °C, mientras que en los veranos éstas se ubican entre los 15 y 25 °C. Las lluvias son abundantes a lo largo de todo el año. Vilna es el principal centro administrativo de la nación; ostenta la capitalidad de la república y de la provincia homónima.

El censo de 2001 refleja una población de 850.064 habitantes, la mayoría de los cuales es de etnia lituana, aunque cuenta con significativas minorías de polacos y rusos. La religión principal es la católica, una seña de identidad que la diferencia de las demás repúblicas bálticas.

En Vilna se concentra la mayor parte de la industria lituana. Dentro del parque industrial de la ciudad las empresas con un desarrollo preponderante son las dedicadas a la metalurgia, la química y la electrónica. De la mano del turismo, sector que con el tiempo va cobrando mayor importancia, la ciudad asiste al actual auge de la construcción. Vilna se encuentra conectada por carretera con toda Lituania y con las vecinas Polonia, Bielorrusia, Letonia y Rusia. Posee aeropuerto internacional y el transporte público consta de autobuses y trolebuses.

Vilna tiene su origen en el asentamiento de las tribus bálticas en la región entre los siglos VIII y III a.C. En 1323, durante el gobierno del gran duque de Lituania Gediminas, Vilna fue mencionada por vez primera como capital del país. El gran duque Jogaila cristianizó Lituania en 1387 y la integró en la unión real de Polonia y Lituania, concediendo derechos ciudadanos a Vilna. Los primeros gremios artesanos se establecieron en Vilna a finales del siglo XV, marcando el comienzo del despegue comercial, industrial y cultural de la capital lituana. En 1522 se empezó a utilizar la primera imprenta en la ciudad, que no tardó en convertirse en un notable centro de edición de libros. La unificación de Polonia y Lituania en 1596 marcó el declive de Vilna. En 1795 Lituania fue anexionada por Rusia y Vilna fue la sede de la gobernación zarista. En la segunda mitad del siglo XIX se asistió en Vilna a un notable progreso económico, con el establecimiento de fábricas de muy diversa índole y la apertura de una importante línea férrea que conectaba la ciudad con San Petersburgo y Varsovia. A comienzos de la centuria siguiente, la ciudad se erigió en el centro del renacimiento nacional lituano. Tras la Segunda Guerra Mundial, Vilna fue designada capital de la República Socialista de Lituania. En 1990 se declaró la independencia y en 2004 el país ingresó en la Unión Europea.

El casco histórico de Vilna, considerado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, es uno de los más grandes de Europa. Una de las primeras construcciones en estilo gótico es el castillo medieval de Gediminas. En sus cercanías se encuentra la Archicatedral, un edificio del siglo XIII, aunque reconstruido en el XVIII en estilo neoclásico; guarda en su interior valiosas pinturas y demás obras de arte religioso. En el siglo XIV se construyó la catedral dentro de la que se halla la valiosa capilla barroca de san Casimiro, construida entre 1623 y 1636. Junto a la catedral se alza la famosa torre del campanario, de 57 metros de altura; su base data del siglo XIII, pero ha sufrido notables modificaciones a lo largo del tiempo).

Uno de los símbolos de la capital lituana es la puerta de la Aurora, al sur de la ciudad vieja. En esta puerta de tres pisos se ha erigido una capilla en la que se venera una imagen de la Virgen María muy respetada en la ciudad. Del importante conjunto de iglesias de Vilna deben destacarse el recinto de los templos Santa Ana-San Miguel-Iglesia Benedictina, la iglesia de San Casimiro, la del Espíritu Santo y la de San Pedro y San Pablo.

Los principales centros museísticos de Vilna son el Museo Nacional de Lituania, con una buena muestra de la historia y de la cultura lituana; el Museo Literario Pushkin; el Museo Judío Vilna Gaon; y el Museo del Teatro, Música y Cine, con una amplia variedad de materiales que describen la historia de estas modalidades de expresión artística en Lituania. Las bibliotecas más importantes de la ciudad son la Nacional M. Mazvydas, la Universitaria, la Central y la de las Ciencias Académicas. Entre los escenarios teatrales hay que señalar el Teatro Nacional, el Jaunimo, el Pequeño Vilna y el Raganiuke.

http://lugares-donde-viajar.blogspot.com.es/2012/02/vilna-lituania.html

Vilna, una capital que parece un pueblo y que contiene una república

17 de octubre de 2012 | 10:29 CET

Cuando pensamos en una capital de un país europeo, imaginamos una gran urbe, con la sofisticación de una París o la magnificencia de una Roma. Sin embargo, Europa cuenta con pequeñas capitales llenas de encanto donde la vida discurre a ritmo relajado. Una de ellas es Vilna, capital de Lituania, cuya fisonomía y actitud nos recuerda más a un pueblo que a una gran ciudad.

De hecho, hablamos de una capital pequeña en población, ya que apenas supera los 500.000 habitantes y sin embargo, una de las más modernas de Europa en cuanto a servicios. Su centro histórico, con callejuelas intrincadas tapizadas de adoquines, conviven a corta distancia con uno de los barrios de vanguardia europea del otro lado del río Neris. Sus palacios y plazas medievales que forman parte del casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad, disfrutan como el resto de la ciudad del servicio de internet más veloz del continente.

Estas características y muchas más, hacen que Vilna, el pueblo-capital, merezca una mirada más detallada para organizar una visita.

Empecemos por el principio. Vilna es la capital de Lituania, uno de esos países que llamamos genéricamente “países bálticos“ y que nos ponen en un aprieto cuando, enfrentados a un mapa, debemos diferenciar unos de otros.

Vilna ha sido escenario y testigo de enfrentamientos de todo tipo a lo largo de su historia. Oprimidos durante siglos, los lituanos se han hecho fuertes y han sabido sobrevivir a la ley de hierro de las ocupaciones soviéticas y nazi y se enfrentaron a invasores de diversa calaña hasta su independencia en 1990.

Lituania es el país más grande de los bálticos y la mayoría de los turistas que te cruzarás por sus calles proviene de sus vecinos, con Polonia a la cabeza. Y Vilna, la “Praga de los Bálticos“ es la meca de las escapadas de fin de semana de la región.

¿Qué ver en Vilna?

Cualquier paseo por Vilna podía comenzar y terminar en la Catedral, levantada en un antiquísimo lugar de rituales paganos. Fue mandada a construir por el rey Mindaugas en 1251 cuando él se convirtió al cristianismo, pero a su muerte (apenas 10 años después) el templo volvió a ser escenario de ritos paganos, hasta que finalmente 100 años después Lituania fue consagrada al Cristianismo (fue el último país europeo en aceptar esta fe) y se construyó aquí mismo una nueva Catedral.

En el mismo casco histórico están las iglesias de Santa Ana y de San Pablo, otros dos puntos para el recorrido. Y si te gusta recorrer iglesias, a un tiro de piedra están las de Santa Catalina y San Francisco.

El símbolo de la ciudad es sin dudas la Torre de Gediminas, sobre la colina desde donde se ve toda la ciudad de Vilna. Es uno de los restos de una antigua fortaleza del siglo XIII y su figura es fácilmente visible desde casi cualquier rincón de la ciudad (incluso en la moneda del país, la litas).

Hasta la cima de la colina puedes llegas en una larga caminata o con el funicular que funciona desde hace 10 años. En un cortísimo viaje de menos de 1 minuto se salvan los casi 80 metros de altura.Es un corto recorrido que podrás aprovechar para hacer una buena panorámica de la ciudad (el billete cuesta 2 litas).

En el centro histórico también se encuentra el Museo National de Lituania junto con otros edificios gubernamentales como el monumental Palacio Presidencial o simbólicos como la Antigua Sinagoga. Y a partir de este último, se inicia un recorrido por el barrio judío convertido en un ghetto durante la ocupación nazi en 1941. En ese período entre 135.000 y 300.000 judíos perdieron la vida en Lituania.

Para tener una idea de aquel genocidio, puede visitarse el Museo de las Víctimas del Genocidio que en la ciudad se le conoce como el “museo KGB”.

http://www.diariodelviajero.com/europa/vilna-una-capital-que-parece-un-pueblo-y-que-contiene-una-republica

Vilna1 (en lituano: Vilnius, polaco: Wilno, ruso: Вильнюс o Вильно, entre 1919 y 1939 Вильна) es la capital y ciudad más poblada de Lituania, situada en la provincia homónima. Cuenta con 554 060 habitantes (838 852 con la provincia de Vilna).

La ciudad se encuentra al sureste del país, a unos 30 km de la frontera con Bielorrusia. Es la segunda ciudad en cuanto a población de los Países Bálticos, después de Riga. Administrativamente, es sede del municipio de Vilna y del distrito de Vilna. Es también la capital de la provincia de Vilna. Además de ser la capital y ciudad más poblada, Vilna es de importancia en cuanto a los medios de comunicación nacionales, el arte, la moda, las industrias de investigación, tecnología, educación y entretenimiento.

La primera mención escrita de Vilna data del año 1323, de cartas del rey Gediminas. Su centro histórico o "casco antiguo", uno de los mayores y mejor conservados barrios medievales de Europa del Este, fue considerado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994. En el año 2009, fue Capital Europea de la Cultura, título compartido con la ciudad austriaca de Linz.

Historia

Nacida a partir de una invasión de tribus bálticas (eaestii), también recibió poblaciones eslavas, y desde el siglo XI, germanas y judías. Diversas historias identifican la ciudad con Voruta, la capital del rey Mindaugas.

La ciudad fue mencionada por primera vez en forma escrita en el año 1323. El actual centro de la ciudad era un fuerte construido sobre la cima de una colina del Ducado de Lituania. El rey de Polonia y gran duque de Lituania Ladislao II de Polonia (en lituano Jogaila; en polaco, Władysław II Jagiełło) concedió a Vilna el derecho de ser ciudad en 1387. La población de la ciudad estaba inicialmente compuesta por lituanos, pero dejó de ser así por la llegada de mercaderes y artesanos de diversas nacionalidades.

Entre 1503 y 1522, la ciudad fue rodeada de muros, con nueve puertas y tres torres. Vilna alcanzó su máximo desarrollo gracias al reinado del polaco Segismundo II de Polonia (en lituano: Žygimantas Augustas, en polaco: Zygmunt II August), que establece su propia corte en 1544. En los siglos siguientes, Vilna creció y se desarrolló aún más gracias a los polacos y los judíos. Este crecimiento económico promovido mayormente por judíos y polacos, los lituanos eran generalmente agricultores y no solían reunirse en las ciudades, hizo posible la fundación de la Universidad de Vilna, fundada por Esteban I de Polonia (en lituano: Steponas Batoras, en polaco: Stefan Batory) y jesuitas españoles en 1579. La Universidad de Vilna se convirtió en uno de los mayores centros científicos y culturales de la región báltica y el más importante en el Gran Ducado de Lituania. También la vida política y económica de la ciudad conocieron un gran desarrollo. En 1769, fue fundado el Cementerio de Rasos (en lituano: Rasų kapinės), uno de los más antiguos del Europa.

Gracias a su rápido desarrollo, la ciudad acogió inmigrantes tanto del este como del oeste. Fue así como se llegaron a establecer comunidades de polacos, lituanos, bielorrusos, judíos, rusos, alemanes, ucranianos y la migración de algunos tártaros a las tierras de Lituania y Polonia empezó durante el siglo XIV y duraron hasta el final del XVII. Cada etnia contribuyó a la vida multicultural de la ciudad, en aquel tiempo prosperaban las artesanías, el comercio y la ciencia. En 1655, durante la invasión de República de las Dos Naciones, Vilna fue conquistada por los rusos, que la saquearon y la incendiaron masacrando a la población y provocando un éxodo al campo de la población restante. El crecimiento de la ciudad se detuvo durante muchos años, y no fue hasta principios del siglo XIX cuando la población de la ciudad aumentó considerablemente gracias al comercio y las exportaciones comandadas principalmente por judíos y polacos, como para ubicarla como la tercera ciudad de Europa oriental.

Tras la Tercera partición de Polonia en 1795, Vilna fue anexada a Rusia y se convirtió en la capital de una Gobernacióngubérniya. Los rusos destruyeron los muros de la ciudad; en 1805 solo quedaba en pie la puerta oriental Puerta de la Aurora(Aušros vartai, Medininkų vartai en lituano, Ostra Brama en polaco). En 1812, la ciudad fue invadida por Napoleón durante su avance hacia Moscú. Después del fin de la campaña napoleónica, el Gran Ejército se retiró a una zona donde miles de soldados franceses fueron sepultados en las trincheras que habían construido meses antes. Tras la Revolución de Noviembre, en 1831, la universidad fue cerrada y las represiones bloquearon el crecimiento de la ciudad. Durante la Revolución de Enero en 1863, se inició una nueva revuelta en la ciudad contra el gobierno, que fue sofocada brutalmente con éxito por Mikhail Muravyov. Después del fin de la revuelta, las libertades ciudadanas fueron restringidas y el uso del polaco predominante en toda Lituania, el lituano y el bielorruso fueron prohibidos adoptando como lengua oficial el ruso.

Durante la Primera Guerra Mundial, Vilna fue ocupada por los alemanes desde 1915 a 1918. El 16 de febrero de 1918, fue proclamada la independencia de Lituania. Después de la retirada de las tropas alemanas, durante un breve período, la ciudad fue controlada por una unidad de autodefensa reclutada entre la población polaca voluntaria de la localidad. Poco tiempo después, Vilna fue ocupada por los bolcheviques, eligiéndola como capital de la efímera República Socialista Soviética Lituano-Bielorrusa. El 19 de abril, la ciudad fue reconquistada por el ejército polaco, pero el 14 de julio de ese mismo año fue retomada otra vez por los soviéticos.

Poco después, de la retirada de la Ejército Rojo, vencido en la Batalla de Varsovia, se consigue que la ciudad sea entregada a la destruida Lituania. El 20 de julio de 1920, en el tratado de Paz entre Lituania y la Rusia bolchevique, se reconoce a Vilna como capital de la República de Lituania. El 9 de octubre de 1920, la división lituano-bielorrusa del ejército polaco, al comando del general Luciano Zeligovski Lucjan Żeligowski, ocupó la ciudad, después de haber puesto en escena un motín. Es así como se proclama un nuevo Estado Lituania Central (Litwa Środkowa), constituido por la ciudad y los territorios circundantes. El parlamento del nuevo estado, elegido en elecciones libres el 20 de febrero de 1922, proclamó la anexión de Vilna a Polonia. Vilna se convierte entonces en la capital del Voivodato de Wilno (Vilna). Las autoridades lituanas de Kaunas, la nueva capital de Lituania, se negaron a reconocer la anexión de Vilna a Polonia; y como consecuencia, en 1938 se rompen las relaciones diplomáticas entre ambos países, quedando Vilna anexionada a Polonia y renegando de Vilna el resto de los lituanos.

Durante este tiempo, al margen del resto de Lituania, gracias al control administrativo de Polonia y las inversiones de polacos y judíos, la ciudad vuelve a conocer un período de claro esplendor, de crecimiento y desarrollo. La Universidad fue reabierta bajo el nombre de Universidad de Esteban Batoras (Universitetas Stefan Batory) además, las infraestructuras urbanas fueron mejoradas significativamente, construyendo majestuosos edificios, creando aceras y nuevas calles adoquinadas cuidadosamente, dando a la ciudad un aspecto moderno, limpio y agradable. En 1931, Vilna contaba con 195.000 habitantes, de ellos 55.000 eran judíos, y la convirtieron en la quinta ciudad de Polonia y en el mundo hebreo, por su importancia, fue llamada la Jerusalén del Norte. Este crecimiento económico gracias a los negocios, exportaciones e importaciones de judíos y polacos seguía aumentando hasta tal punto que en poco tiempo Vilna empezó a ser un lugar muy importante dentro del ámbito económico de Polonia por su cercanía al norte y sobre todo al resto Lituania y Unión Soviética. En contraste, muchos lituanos, con apreciable envidia comenzaron a protestar y manifestarse por que la imagen de crecimiento económico y nivel de vida de la Vilna del momento era claramente superior al que gozaban las regiones que formaban parte de Lituania, que durante ese tiempo, no había crecido prácticamente nada dedicados a la agricultura principalmente.

Después de que el pacto secreto de Molotov-Ribbentrop fuera firmado, el ejército rojo invade Polonia Oriental. Vilna fue ocupada el 19 de septiembre de 1939. Inicialmente los soviéticos intentaron convertir Vilna en la capital de la República Socialista Soviética de Bielorrusia, pero encontraron que era más oportuno devolvérsela al gobierno lituano que la reclamaba a cambio de permitir a las tropas soviéticas permanecer en el país báltico. Esta oferta presentada como un pacto de amistad entre los dos países, tenía como fin ayudar a los comunistas lituanos a ganar popularidad. Una vez fue entregada la ciudad de Vilna, 10 de octubre de 1939 Lituania sorprendió a los soviéticos dando marcha atrás en el acuerdo, en el momento en que las guarniciones soviéticas lo supieron, la soberanía lituana quedó amenazada. Los soviéticos entonces les presentaron el acuerdo como un ultimátum, afirmando que el ejército rojo podría entrar en Lituania en cualquier momento y arrasarla completamente. El gobierno lituano tuvo que ceder a la presión, logrando obtener al menos que el número de soldados desplegados en el territorio lituano fuera menor al programado inicialmente por Moscú. El 10 de octubre de 1939, Vilna y las áreas circundantes fueron anexadas a Lituania, mientras que las tropas soviéticas tomaron posesión de sus nuevas bases en varias partes del país. Las autoridades lituanas entraron en Vilna poco después y las estructuras gubernamentales comenzaron a ser desplazadas desde Kaunas a Vilna. En junio de 1940, cuando la transferencia de la capital aún no estaba completada, debido a la traición en el pacto de amistad entre la Unión Soviética y Lituania acaecida meses antes, Lituania fue ocupada totalmente por la Unión Soviética, que instauró un gobierno comunista. Vilna se convierte entonces en la capital de la recién proclamada República Socialista Soviética de Lituania. Entre 35.000 y 40.000 personas fueron arrestadas por el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos NKVD y enviadas a los Campos de Trabajo o gulags.

En Alemania, el 22 de junio de 1941, bajo la orden de Hitler, comenzó la Operación Barbarroja para ocupar la Unión Soviética. Al tercer día de la operación, Alemania ocupaba Vilna. Los lituanos salieron a las calles a dar la bienvenida a los alemanes por su llegada, con grandes muestras de júbilo y vítores llamándoles salvadores. Las tropas alemanas eran seguidas por los Escuadrones de la Muerte del Einsatzgruppen A, la afamada división de la Waffen-SS. En poco tiempo, los judíos residentes en Vilna y Kaunas fueron obligados a llevar el brazalete con la Estrella de David y se le prohibieron muchas cosas, igual que los alemanes ya habían hecho con judíos de otros lugares de Polonia y Alemania.

Entre el 4 y el 20 de julio de 1941 los alemanes asesinaron a 5.000 judíos en los bosques de Panerai. El 31 de agosto hubo más asesinatos, aproximadamente de 3.500 judíos, nuevamente en Panerai. Las tropas auxiliares locales lituanas del régimen de ocupación nazi llevaron a cabo logística para la preparación y la ejecución de los asesinatos bajo la dirección de los nazis. El 24 de junio de 1941, la Policía de Seguridad lituana (Lietuvos saugumo policija) se subordinó a la Waffen-SS bajo la Policía de Seguridad alemana, en lituana Vokiečių Saugumo policijos, en polaco Specjalny Oddział SD y se creó la Policía Criminal de la Alemania Nazi, que se vería involucrada en diversas acciones contra los judíos y otros enemigos del régimen nazi, gitanos, anormales, rusos y vagabundos. La unidad lituana más conocida que participó en el Holocausto fue el pelotón lituano del Sonderkommando, en lituano Ypatingasis būrys del área de Vilna, en la que murieron decenas de miles de judíos, polacos y otros, en la masacre de Panerai. Otra organización lituana implicada en el Holocausto fue la Guardia de Trabajo lituana. Muchos partidarios lituanos de las políticas nazis provenían de la organización fascista Lobo de Hierro. En general, la administración nacionalista lituana estaba muy interesada en la liquidación de los judíos que consideraban como enemigos y rivales de los lituanos étnicos, ya que les habían robado la economía del país durante siglos y, por lo tanto, no sólo no se oponían a la política nazi del Holocausto sino que, de hecho, la adoptaron como propia.

En el casco antiguo fueron creados dos guetos para la numerosa población judía. Los habitantes del menor de los guetos fueron asesinados o deportados en octubre de 1941. El segundo gueto sobrevivió hasta 1943, aunque su población fue regularmente reducida por medio de las Aktionen. Una revuelta fallida de los habitantes del gueto el 1 de septiembre de 1943 fue seguida por la destrucción definitiva del mismo. En el complejo, cerca del 95 % de población judía local fue asesinada. Muchos de ellos figuran entre las víctimas de las ejecuciones en masa en Panerai, a 10km al oeste del casco antiguo. La gran parte de las otras 30.000 víctimas eran polacos, prisioneros de guerra, intelectuales o miembros de la resistencia polaca. En julio de 1944 el ejército Krajowa (polaco) y enseguida el Ejército Rojo entraron en Vilna, que fue reintegrada de inmediato como capital de la restaurada República Socialista Soviética de Lituania. En total aproximadamente en el holocausto de Vilna fueron asesinados 70.000 judíos, de Kaunas 30.000 y otros: polacos, bielorrusos, rusos, gitanos... No toda la población lituana apoyó los asesinatos. De una población de cerca de 3.000.000 habitantes (el 80% de la misma eran lituanos étnicos) algunos miles tomaron parte muy activa en el Holocausto, mientras que algunos cientos de ellos, de un nivel intelectual medio-alto, arriesgaron sus vidas refugiando a muchos judíos. Muchos miembros de la minoría polaca en Lituania también ayudaron a proteger a los judíos. Muchos lituanos y polacos que arriesgaron sus vidas por salvar a los judíos fueron denunciados por sus propios paisanos, perseguidos y en ocasiones, ejecutados por los nazis. Israel ha reconocido a 723 lituanos como “Justos entre las Naciones” por arriesgar sus vidas para salvar a los judíos durante el Holocausto.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el gobierno soviético decide repatriar a todas las personas de origen polaco residentes en Lituania y Bielorrusia. Esta situación, junto con el exterminio de los judíos, se convirtió en las mayores causas del cambio en la demografía de la ciudad. Solo después de 1960 la población de la ciudad comenzó a crecer en habitantes rápidamente gracias a la inmigración de campesinos del interior de Lituania.

El 11 de marzo de 1990, el Soviet Supremo de la República Socialista Soviética de Lituania proclamó su independencia de la URSS, restaurando la República de Lituania. Fue solo en agosto de 1991 cuando la Unión Soviética, debido a los cambios que tenían lugar con la Perestroika y bajo las presiones de muchos países del mundo entre ellos la recién unida Alemania, se reconoce la independencia de Lituania. Desde entonces Vilna se ha considerado como una ciudad de Europa Occidental. Muchos de los palacios y edificios han sido restaurados desde entonces.

Hoy

Vilna se ha transformado rápidamente en una ciudad moderna. Muchos de sus edificios más antiguos han sido renovados, y también se está desarrollando un área comercial y financiera en el Nuevo Centro, en la zona al norte del río Neris, que aspira a convertirse en el principal distrito administrativo y de negocios de la ciudad. Esta área cuenta con modernos espacios residenciales y de negocios, de los cuales los más famosos son el edificio del muncipalidad y la Torre Europa de 129 metros de altura. La construcción del edificio sede lituana del banco Swedbank simboliza la importancia de las instituciones financieras de Escandinavia en Lituania. El complejo de edificios “Vilnius Business Harbour” fue construido en el 2008, y una de sus torres es ahora el quinto edificio más alto de Lituania. Está programado que se construyan más edificios en los próximos años. Vilna fue seleccionada en el 2009 como Capital Europea de la Cultura, junto a Linz capital de Alta Austria. En las celebraciones del año nuevo de 2009, hubo un espectáculo de luces que supuestamente fue visible desde el espacio. Como parte de las preparaciones, el centro histórico fue restaurado y sus monumentos renovados. Finalmente por razones diversas no se llevaron a cabo muchas proyectos para la promoción de Vilna como capital europea de la cultura 2009, entre ellos un proyecto musical organizado en 2005 por autores españoles y realizado por artistas lituanos de primer orden donde se debería representar por todas las capitales europeas. La crisis económica global ha producido una bajada en el turismo que ha retrasado muchos de los proyectos y ha evitado que se concluyan, mientras que ha habido denuncias por corrupción e incompetencia de los organizadores.[cita requerida] Durante el mandato del alcalde de Vilna, Juozas Imbrasas, las subidas de los impuestos para cubrir las actividades culturales terminaron produciendo protestas, escándalos y manifestaciones por las calles y la situación económica en general concluyó en disturbios. En el 2011, Artūras Zuokas fue de nuevo elegido alcalde. La Ciudad de Vilna cuenta con la mayor velocidad de Internet de Europa, con una velocidad de descarga promedio de 36.37 MB/s y de subida de 28.51 MB/s. Además, Vilna cuenta con acceso a agua subterránea, la cual es rica en minerales y no requiere de extensivos tratamientos químicos como el agua superficial de los lagos o ríos. Por lo tanto, Vilna disfruta una de las aguas públicas más limpias y saludables de Europa.[cita requerida]

Geografía

Vilna se encuentra al sudeste de Lituania, en el empalme de los ríos Vilnia (conocido también como Vilnele) y el Neris. La posición periférica con respecto al resto del territorio es consecuencia de la historia y del cambio de las fronteras lituanas a través de los siglos. Durante un tiempo fue el centro no solo cultural sino geográfico del Gran Ducado de Lituania.

Según las estadísticas oficiales, hay aproximadamente 574.000 habitantes en Vilna, lo que incluye un 57,8% de lituanos, 18,7% de polacos, 14% de rusos, 4% de bielorrusos y 5,5% de otras nacionalidades.

http://es.wikipedia.org/wiki/Vilna

http://en.wikipedia.org/wiki/Vilnius

http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_tallest_buildings_in_Lithuania

Pinche para ver las Fuentes seleccionadas

Vídeo:

Web recomendada: http://www.vilnius.lt/

Contador: 4410

Inserción: 2013-06-01 14:37:19

 

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