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Atlantropa

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Tipo: Presas

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Continente: Europa

País: España, Marruecos

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Año: 1927

Estado: Proyecto

Descripción:lunes, 22 de febrero de 2010

El hombre que quiso construir una presa en el Estrecho de Gibraltar y crear un nuevo continente, Atlantropa

En el período de entreguerras, un arquitecto alemán llamado Herman Sorgel estaba convencido de haber encontrado la solución a la situación crisis en que se encontraba inmersa la vieja Europa: rebajar el nivel del mediterráneo hasta 200 metros mediante la construcción de una inmensa presa en el Estrecho de Gibraltar. Electricidad ilimitada y nuevas tierras ganadas al mar serían, sólo, algunos de los beneficios de su plan.

Sorgel comenzó a trabajar en su ambicioso proyecto en 1927. Su intención era crear un nuevo continente, “Panropa”, que luego pasaría a ser llamado “Atlantropa”. El nuevo continente sería el resultado de la unión de Europa y África. Para ello se tendría que ejecutar un titánico programa de obras de ingeniería. La más importante de las cuales era un gigantesco dique de 35 kilómetros de longitud unos 300 metros de altura y 500 de ancho cerca de Gibraltar, pero no el estrecho precisamente. Sorgel pretendía con el dique interrumpir el flujo de agua del Atlántico hacia el Mediterráneo.

En aquella época se suponía que era de unos 7.350 hectómetros cúbicos diarios (un estudio del año pasado, 2009, de David García de la Universidad de Alicante lo rebaja a unos 4.750). En cualquier caso, se trataba, y se trata, de una aportación vital para supervivencia del Mediterráneo. Sin ella, el aporte de agua que de los ríos y las lluvias resultaría insuficiente para compensar el agua perdida por la evaporación. Consciente de ello, Sorgel esperaba que si se interrumpía el flujo de agua del Atlántico, el nivel de Mediterráneo bajara a un ritmo de metro y medio al año (cálculos más modernos afirman que lo habría hecho a un ritmo de sólo medio metro por año).

En 60 años, se recuperarían al mar unos 600.000 kilómetros cuadrados de tierra, que podrían ser aprovechadas para la agricultura y ser capaces de mantener a unos 150 millones de personas. Italia podría cultivar el Adriático. Cerdeña y Córcega quedarían unidas por tierra, así como las islas del Egeo.

La presa, que aprovecharía este flujo natural de agua, produciría unos 50.000 megavatios de electricidad barata para la industria europea y su construcción crearía más de un millón de puestos de trabajo, solucionando el problema del desempleo. En el plano político, la obra también resultaría beneficiosa. Una obra así, por fuerza, tendría que unir a las diferentes naciones europeas al verse obligadas a colaborar en su construcción y, una vez construida, se convertiría en el mejor antídoto para evitar la tentación de otra guerra –otra de las preocupaciones de Sorgel, pacifista confeso–. En una Europa interdependiente energéticamente, no sería buena idea atacar al vecino.

Sorgel era un defensor de la teoría que la cuenca mediterránea no estaba originalmente cubierta por agua y, por eso, decía conscientemente “recuperar” y no “ganar” tierra al mar. De esta manera, Atlantropa no pretendía alterar la naturaleza, sino devolverla, aunque sólo fuera en parte, a su estado original. En realidad, Atlantropa no fue el primer proyecto que intentó de cambiar y dominar la geografía gracias a la tecnología. Antes que Sorgel, del 1923 al 1932, los ingenieros holandeses habían conseguido ganar miles de hectáreas al mar con la construcción del dique del Mar del Norte. Fue una obra magnífica que fascinó a los europeos de la época y que, al parecer, sirvió de fuente de inspiración para Sorgel.

Sorgel estaba convencido de que el proyecto no sólo no sería perjudicial para el clima, sino que sería beneficioso. Sin embargo, es más que probable que hubiera modificado el clima y el régimen de lluvias de la región. A menos lluvia, el caudal de los ríos se reduciría y la salinidad de lo que quedaba del Mediterráneo se incrementaría, haciendo desaparecer parte de su flora y fauna.

Para evitar que el nivel de Mediterráneo bajara demasiado y se destruyeran las vías de navegación. Sorgel pretendía construir otro gran dique entre Túnez y Sicilia que dividiría el Mediterráneo en dos partes. En la más occidental, se dejaría bajar el nivel del mar hasta los 100 metros, mientras que en la otra se rebajaría aún más, hasta los 200.

No sería buena idea construir ningún dique en el Estrecho de Dardanelos que bloqueara el Mar Negro, porque inundaría zonas habitadas, pero sí un embalse con otra central hidroeléctrica. También sería necesario construir otros diques más pequeños y esclusas en otras vías de aporte de agua al Mediterráneo. Igualmente, se tendría que construir esclusas en todos los diques del proyecto para permitir el paso de los barcos así como en la entrada del Canal de Suez. Un túnel en el Estrecho de Gibraltar y una autopista sobre el dique de Sicilia harían posible la circulación directa de trenes y coches entre África y Europa. Podría existir un tren directo de Berlín a Ciudad del Cabo.

Sorgel no tenía duda de que Europa tenía que ser auto-suficiente si pretendía seguir siendo competitiva frente a América y Asia, y para ello, según su visión, tenía que poseer territorios en todas las zonas climáticas del planeta, como era el caso de América. Además, creía que una de las causas de la conflictividad social y política europeas era la sobrepoblación. De ahí, la necesidad de colonizar África.

La preocupación por Europa y los europeos contrastaba con el escaso interés por África y los africanos. Es por ello que algunos acusan a Sorgel de despreciar a ese continente y considerarlo meramente como un territorio carente de cultura e historia. Otros, sin embargo, prefieren excusar esa visión al considerar que Sorgel era sólo un hijo de su tiempo y compartía la mentalidad de esa época, que fue la que propició el colonialismo.

Precisamente, los planes de Sorgel para África pasaban por su colonización, aunque antes había que “mejorarla”. Para ello –no podía ser de otra manera–, proponía construir otra presa para aprovechar las crecidas del río Congo que inundaría los “improductivos” bosques que ocupaban la mayor parte de ese país, borrando del mapa un número incontable de pueblos y especies. De esta manera, se crearía un inmenso lago artificial que estaría conectado con el menguante lago Chad, más al norte, que pasaría a convertirse en un “mar” interior, y desde el que nacería un “segundo” Nilo, que al igual que el “primero” irrigaría el desierto y acabaría desembocando en el Mediterráneo.

El nuevo continente necesitaría una nueva capital. Algunos querían que fuera Basilea, por la tradicional neutralidad suiza; otros, una ciudad totalmente nueva en los terrenos ganados delante de Marsella, que se llamaría Port du Rhone, y había los que proponían situarla en el emplazamiento de la antigua Cartago.

De construirse, Port du Rhone no sería la única ciudad nueva. Con el retroceso del Mediterráneo todos los puertos quedarían inutilizados y habría que construir nuevos. Sorgel y sus seguidores habían planificado y diseñado una Nueva Génova, un Nuevo Nápoles, un Nuevo Tánger. Todos ellos situados delante de la antigua ciudad, en los terrenos “recuperados” al Mediterráneo. Pero había mucho más que diseñar: centrales eléctricas, líneas de alta tensión,… Sorgel y sus seguidores trabajaban de manera incansable y produjeron una gran cantidad de material, planos, mapas y varios modelos a escala de varias presas. Incluso, calcularon proyecciones del crecimiento de la producción agrícola.

Pero pese a todo este trabajo, el proyecto nunca consiguió los apoyos suficientes. En Alemania, fue durante la República Weimar que despertó algo de interés real. En Italia, sin embargo, nunca agradó la idea por lo dependientes que son sus ciudades de la costa. Los proyectos para una Nueva Génova o un Nápoles no consiguieron salvar esas reticencias. Como tampoco lo hizo imaginativa solución propuesta para Venecia: construir un dique –otro más– para evitar que su laguna se secara. Con todo, la vieja Venecia habría quedado a más de 500km del “nuevo” Adriático, al que seguiría conectada, eso sí, por un kilométrico canal.

Atlantropa, sí que consiguió, en cambio, el apoyo de numerosos intelectuales, arquitectos y escritores. Algunos de los cuales colaboraron con el proyecto. Peter Behrens, diseñó una torre de 400 metros que coronaría la gran presa de Gibraltar. También ofreció sus servicios Erich Mendelsohn, un arquitecto alemán de familia judía que estaba especialmente interesado en el diseño de la nueva costa de Palestina y las posibilidades que ofrecía para la fundación de un nuevo estado judío.

Después del ascenso de Hitler al poder, Sorgel buscó su apoyo para el proyecto. Fue en vano, el plan no encajaba con los planes del Imperio Alemán Euroasiático y los nazis prefirieron ridiculizarlo. Durante la guerra, Atlantropa prácticamente cayó en el olvido, aunque después de ella la idea volvió a resurgir aprovechando el interés de los Aliados por crear lazos más estrechos con África para combatir el comunismo.

Finalmente, el golpe definitivo para el sueño –o pesadilla– de Sorgel llegó con la aparición de la energía nuclear y el final del colonialismo. La primera convertía el proyecto el tecnológicamente innecesario, y lo segundo lo hacía políticamente inviable. A pesar de ello, el Instituto Atlantropa siguió existiendo hasta el 1960. Había sobrevivido en ocho años a su creador que murió el día de Navidad de 1952, atropellado mientras iba en bicicleta. El accidente sucedió en una carretera recta, jamás se encontró al conductor del coche.

¿Qué hubiera pasado, si una vez construida, la presa se hubiera roto?

Aparte de los muchos otros problemas, este era uno de los mayores peligros de Atlantropa. Un tsunami o un terremoto podrían resultar fatales. Afortunadamente, nunca ha ocurrido una rotura de una presa de esas dimensiones, pero los expertos afirman que sus efectos serían muy similares a los que produciría un tsunami. La rotura de la presa produciría una ola gigante que se propagaría a una velocidad de unos 150 km/h. Sería una catástrofe de dimensiones nunca vistas. La nueva línea costera se llevaría la peor parte, pero todos los océanos del mundo se verían afectados. Según los cálculos de algunos expertos, la bajada previa del nivel de las aguas del Mediterráneo habría provocado una subida progresiva del nivel de los océanos del mundo de 33 centímetros. La vuelta a la normalidad, que supondría la rotura de la presa, provocaría que volvieran a bajar.

PS: ¿Os imagináis como sería nuestra vida hoy en día si Atlantropa se hubiera llegado a construir?

http://www.cabovolo.com/2010/02/atlantropa-presa-gibraltar-mediterraneo.html

La presa de Gibraltar

El 05.09.05, en Obsolescencia, por alpoma

Imagina una presa tan grande como nunca antes se ha visto. Imagina un muro de hormigón colosal capaz de unir España y Marruecos. Imagina poder controlar la comunicación entre el Atlántico y el Mediterráneo. ¿Locura? Seguramente, pero alguien se tomó en serio la cuestión. ¿O mejor sería llamarlo “burrada”? Técnicamente es factible, pero no por poder hacerlo hay que terminar realizándolo.

Atlántropa, que así es como se llamaba el engendro, surgió en la mente del ingeniero alemán Herman Sörgel, aunque ya se había sugerido antes. Ríanse de la presa de las Tres Gargantas, el proyecto de Sörgel, que data de 1927, iba mucho más allá que lograr una simple pero gigantesca presa. Primeramente el Estrecho de Gibraltar sería “rellenado” con una presa capaz de abrirse a voluntad al tráfico marítimo. Naturalmente, estaría repleta de turbinas para proveer de hidroelectricidad a media Europa y, además, serviría de puente para facilitar el tráfico entre los dos continentes.

Vale, la cuestión es imponente, pero sólo es el principio. Otras “pequeñas” presas etre Túnez y Sicilia, en el Nilo y en el Bósforo, harían desecar parcialmente el Mediterráneo, con lo que todos los países ribereños de nuestro querido Mare Nostrum contarían con millones de metros cuadrados más de tierra a su disposición. Lo mismo sucedería en el Mar Negro.

Así las cosas, para qué quedarse en eso. Aprovechemos para desviar los grandes cursos de agua africanos, como el Nilo, al Sahara, para convertirlo en el lugar fértil que un día llegó a ser. Todo con la vista puesta en convertir al norte de África en un granero para Europa, puro colonialismo típico de la época.

Ahora bien, el “idílico” paisaje de turbinas monstruosas en presas del Mediterráneo, el puente entre Túnez e Italia, caminar por la “nueva” Costa del Sol, que supongo se llenaría como la actual de cemento y hormigón, y las supercosechas africanas crearían algunos problemillas. Cambio climático, alteración de las corrientes oceánicas, salinidad en las aguas… un desastre.

http://www.alpoma.net/tecob/?p=8

http://noticias.es.msn.com/blog/insolito/el-proyecto-que-quiso-cambiar-la-forma-de-europa?page=3

http://ingenieriaenlared.wordpress.com/2012/01/17/foto-post-044-atlantropa-idea-utopica-del-arquitecto-herman-sorgel-de-crear-una-presa-en-el-estrecho-de-gibraltar-circa-1930/

http://longstreet.typepad.com/thesciencebookstore/2011/04/jf-ptak-science-books-llc-post-691-blog-bookstore-simply-the-thing-i-am-shall-make-me-live-from-jorge-luis-borges-sha.html

La presa de Atlantropa

19 05 2011

Seguramente a nadie le suene este nombre, pero es el nombre de un proyecto de 1927 de la presa que habría sido el mayor y más colosal esfuerzo del hombre contra la naturaleza, si se hubiese hecho la presa de Tres Gargantas sería una anécdota que no saldría de China. Entonces, ¿Qué es Atlantropa?.

Atlantropa era el nombre que tendría la presa que uniría España y Marruecos por el estrecho de Gibraltar, proyecto de 1927 del alemán Herman Sorgel para sacar de la apatía a la vieja Europa, pensaba rebajar el nivel del mar 200m dando a los países del Marem Nostrum de múltiples tierras de cultivo, electricidad ilimitada por las turbinas de la presa. El dique sería de 35km por 300 de alto y 500 de ancho con dicho dique se pretendía controlar el flujo de agua en el mediterráneo reduciendo el agua entrante para que en 60 años se consiguiera 600.000km cuadrados de tierra. Imaginaos que significa eso, una carretera directa entre Alicante y las Baleares, golfos, y cabos que conocemos ahora desaparecerían.

La presa daría casi un millón de trabajos y generaría la suficiente electricidad como para sostener la industria europea, además tan titánica obra necesitaría la colaboración de toda Europa evitando las tentaciones de guerra una vez construida por la interdependencia energética. Esta obra es una de muchas que han acabado ocupando las anécdotas de arquitectos e ingenieros, como la del dique del Mar del Norte que nunca se llevó a cabo.

¿Pero qué hubiese supuesto para el clima un cambió así? Sencillamente primero pensemos en la salinidad del mar, que aumentaría drásticamente al reducirse el nivel de agua, el régimen de lluvias alterado al desaparecer parte de esta masa de agua, la flora y la fauna del mediterráneo al aumentar la sal….kapput.

Para paliar este y otros problemas quiso hacer hasta tres diques más, entre Túnez y Sicilia, y un tercero posible en el Bósforo o en los Dardanelos pero esto supondría más problemas a menos de que pusiesemos más esclusas para conseguir pasar barcos y agua, pero todo ello conseguiría objetivos como un tren directo entre Berlín y Ciudad del Cabo, y así poder colonizar África para ser competitivos con Asia y América, si has leído bien, colonizar fue la palabra usada y el objetivo a más largo plazo.

Por hoy lo dejamos aquí, los planes para África los dejamos para otro día, hoy lo importante era la presa. Otro día, los planes auxiliares del Atlantropa.

http://desdemipunto.wordpress.com/tag/gibraltar/

Atlantropa, proyecto no realizado del arquitecto alemán Herman Sörgel. Presentado en los años 1930 la obra pretendía crear una presa en el estrecho de Gibraltar para de esta forma hacer descender el nivel del Mar Mediterráneo. Ello traería consigo nuevas tierras para el espacio territorial de Europa, permitiendo además unir Túnez e Italia a través de un puente. El proyecto emulaba los acontecimientos geológicos que tuvieron lugar durante la Crisis Salina del Mesiniense.

http://es.wikipedia.org/wiki/Atlantropa

http://en.wikipedia.org/wiki/Atlantropa

Vídeo:

Web recomendada: http://www.cabovolo.com/2010/02/atlantropa-presa-gibraltar-mediterraneo.html

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Inserción: 2012-06-15 14:08:32

 

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