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Nombre:

Castillo Książ

Otro: Schloss Fürstenstein

Localización:
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Tipo: Militares

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Continente: Europa

País: Polonia

Localización: Wałbrzych, Baja Sajonia

Año: 1288-1292

Estado: Terminado

Descripción:Castillo Ksiaz, una fortaleza rodeada de belleza

19 de febrero de 2013

El castillo Ksiaz es el tercer castillo más grande de Polonia. Está situado en una colina y cuenta con unos alrededores que sorprenden a todo el que lo visita

Viajamos ahora hasta Polonia para conocer Ksiaz, el tercer castillo más grande del país, situado a medio camino entre República Checa y Polonia. Se encuentra, exactamente, en la localidad polaca de Walbrzych, en la zona de Baja Silesia. Esta zona se ubica en el sur del país y es muy famosa por todos los acontecimientos históricos que se dieron lugar en ella y por albergar muchos de los puntos más interesantes. Pueblos pintorescos, castillos y naturaleza, esa es quizá la esencia de la Baja Silesia, el hogar del la fortaleza de la que hoy hablamos.

Por si fuera poco, Ksiaz se encuentra sobre una colina y está rodeado de un paisaje verde que nos trasladará a otra época. ¿Nos acompañas?

En primer lugar, es recomendable saber que el castillo Ksiaz pertenece, hoy día, a un área protegida que no sólo se compone por el castillo, sino también por sus alrededores. La fortificación original fue destruida en el año 1263, aunque una nueva fortaleza fue construida entre los años 1288 y 1292 por el duque de Swidnica, una localidad cercana a Walbrzych. Después de varias ocupaciones, esa segunda construcción volvió a ser destruida en el año 1482.

Lo que más llama la atención cuando llegas a la zona del castillo es el color verde que abunda en el paisaje, aunque supongo que esto dependerá de la época del año en la que realicéis la visita. Yo lo hice en el mes de octubre pero, seguramente, si vais cuando haya entrado el invierno os encontraréis con un paisaje de nieve y con frío, mucho frío. En la entrada a la zona veréis que hay varios restaurantes y tiendas. Y es que son muchas las familias que deciden pasar el día visitando el castillo y los jardines y, por eso, siempre está bien saber que hay sitios cerca para comer algo.

Comprar la entrada

Si seguimos, llegaremos al edificio en el que podremos comprar la entrada al castillo. Es importante saber que hay varios tipos de entrada, ya que, como hemos dicho, hay diferentes partes dentro del complejo. Por un lado está el castillo, por otro, las terrazas y zonas ajardinadas y, por último, los establos. Así que tendremos que elegir si queremos una entrada que incluya todas las zonas o si preferimos ver sólo algunas. Personalmente, creo que lo más interesante son las terrazas pero, ya que estáis allí, os recomiendo visitarlo todo. El precio de la entrada más completa es de unos 5 euros, aunque también hay entradas con precio reducido para estudiantes.

En el interior encontraremos bastantes salas que recrean cómo eran las habitaciones y los salones del castillo antes de que éste fuese desocupado. También veremos obras de arte en las paredes de algunas salas. Quizá el interior más bonito lo encontraremos en la Sala de Maksymilian, de estilo barroco. Cuenta con una decoración muy elaborada perteneciente a la primera mitad del siglo XVIII.

Cabe mencionar que el camino que debemos seguir hasta completar el recorrido está señalizado y que el interior del castillo suele ser la primera parte de la visita. Por tanto, una vez que hayamos visto cada rincón del interior, será la hora de salir a las terrazas ajardinadas y disfrutar de la segunda parte. Una vez que estemos allí, nuestros ojos podrán contemplar de cerca el exterior del castillo, algunas zonas con jardines decorativos y, por supuesto, una maravillosa imagen panorámica de los alrededores de la colina. Algo que llamó especialmente mi atención fue el colorido de las plantas que se extendían por la fachada del castillo. En las fotografías que os dejamos puede verse bien este aspecto.

El paseo por estas terrazas será realmente agradable. Si queremos continuar con nuestra visita, no habrá mejor opción que visitar las antiguas caballerizas del castillo, que suelen contar con bastantes caballos. Incluso, cada año se celebran subastas de caballos en el lugar.

Cómo llegar al castillo Ksiaz

Llegar a Walbrzych es fácil desde muchas ciudades de Polonia. La opción más recomendable es el tren, ya que es bastante barato y tiene fácil conexión. Dentro de las ciudades más grandes de Polonia, Wroclaw es quizá la más recomendable para esta excursión, pues es la capital de la Baja Silesia. Desde allí serán aproximadamente dos horas de tren. Los paisajes que veremos desde el vagón serán también una maravilla.

Una vez que lleguemos a Walbrzych tendremos que salir de la estación y coger un autobús que nos dejará justamente en la puerta del complejo del castillo Ksiaz. Deberemos bajar en la última parada, así que no tendrá pérdida. Para volver, lo tendremos incluso más fácil, puesto que hay varias paradas en la entrada del recinto que nos llevan de regreso al centro de la ciudad. Si lo preferimos, también hay una parada muy cercana a la estación de trenes.

En definitiva, tengo que recomendar encarecidamente la visita a Ksiaz. Es una excursión muy interesante si queremos conocer la esencia de la Baja Silesia, que es, sin duda, una de las zonas más interesantes de Polonia.

http://viajerosblog.com/castillo-ksiaz-una-fortaleza-rodeada-de-belleza.html

29 de mayo de 2008

Castillo esconde bunker creado para proteger a Hitler

Książ Castle

Arnild Van de Velde

Walbrzych, Polonia

Dicen que después de la medianoche se siente la presencia del espíritu de Daisy von Hochberg-Pless en el que fue su recinto favorito mientras habitó en Ksiaz (1892-1922), una propiedad de 400 habitaciones que la inglesa devenida en princesa a través del casamiento decía odiar por la falta de baños. Dicen también que ella, un "fantasma del bien", usa un vestido blanco y le gusta tocar el piano en la sala, una de las más simples del castillo construido sobre la roca (395 metros sobre el nivel del mar) cuya historia remite al siglo X y a una leyenda digna de la saga arturiana.

En Ksiaz, sin embargo, no es la aparición de Daisy lo que causa asombro. Muchos metros debajo de los aposentos de ella, que falleció en 1943, la luz que lo invade a través de las ventanas tan altas como las del Palacio de Versailles, permite ver entre tinieblas un escondite proyectado para ocultar a Adolf Hitler y su entorno, como afirman estudiosos e investigadores.

Esta inversión millonaria (unos 80 millones de euros, en términos actuales) en el sinuoso bunker (refugio, en alemán) representa el aspecto más intrigante del proyecto arquitectónico que incluye miles de metros cúbicos en túneles de hormigón armado que serpentean por el subsuelo de la Baja Silésia desde cuando era territorio alemán. Es otro legado del macabro ingenio nazi que costó miles de vidas, muchas de ellas ocultas bajo los escombros de las implosiones ordenadas por el "Führer" antes de que el complejo cayera en manos de los enemigos rusos.

En principio fueron diseñadas para albergar fábricas de armamentos y laboratorios; se especula, por ejemplo, que allí habrían sido probadas armas secretas como el disco volador liviano VRIL y los cohetes V1 y V2. Las instalaciones de Ksiaz terminaron redefinidas para recibir al alto comando de la SS en esta región estratégica, que es actualmente Polonia occidental, cuando el cerco de los aliados comenzó a apretar.

Vandalismo

El plan original, que preveía la transferencia de los aspectos materiales del Reich a una región de difícil acceso (incluyendo miles de libros y archivos entre otros tesoros robados en la propia Polonia, Ucrania, Bielorusia, Austria, en los Balcanes y los Países Bálticos) fue en parte cumplido; el posterior, cuyo objetivo era garantizar la seguridad de Hitler y sus principales subordinados, fue detenido por el avance soviético, cuyo comando terminó de completar la destrucción iniciada por los alemanes. Paredes, recámaras históricas y parte de la decoración de Ksiaz fueron sacrificadas con evidente desprecio para la construcción del bunker.

La propiedad, confiscada en 1941, acabó con más de 400 años de historia de los nobles Hochberg-Pless, cuya obra trajo prosperidad al lugar, sobre todo el aumento del ala barroca y de las bellas azoteas. Ksiaz queda a 61 km. al sudoeste de Wroclaw, la capital regional, donde ya funcionaba el cuartel regional de la Gestapo. La misma geografía de Walbrzych, ciudad en cuyo enclave está el castillo, se mostró ideal para el objetivo nazi, por eso allí funcionó una repartición de seguridad dedicada a la investigación ideológica, cuyo acervo literario llegaba a dos millones de libros reunidos a partir de mediados de los años 1930.

Tres mil esclavos, entre prisioneros de Gross-Rosen, el campo de concentración que funcionó a ocho kilómetros de allí, y prisioneros de guerra confinados en el campo de trabajos forzados "El gigante" (Der Riese) (como sería rebautizado el complejo entero, que tenía una extensión de 200 km2) fueron obligados a abrir pasajes secretos y galerías en el interior de la espectacular montaña. No bastaba el destino reinventado por la demencia nazi: aquellos hombres trabajarían incluso sin grandes recursos materiales, apenas alimentados y sedientos. Hay relatos que cuentan que al tercer día muchos habrían muerto de hambre y sed, y de que sus cuerpos entraron en descomposición ante los ojos de los sobrevivientes.

En sus memorias, Nicolaus von Below, un oficial de la SS, afirmó que "procuró inspirar" al director de las obras, Albert Speer, para que influyera sobre Hitler y lo hiciera desistir del proyecto. Speer, aún cuando estaba de acuerdo con von Below, habría dicho que "sería imposible". Los trabajos continuaron durante la destrucción de Alemania, "cuando cualquier tonelada de hormigón y de hierro era necesaria con tanta urgencia en otros lugares". Un desperdicio doble toda vez que, para evitar que el complejo cayera en manos de los rusos, Hitler mandó dinamitar los pasajes más importantes, enterrando en ellos miles de vidas que más de una vez consiguió destruir.

En búsqueda del tesoro perdido

Décadas de investigaciones aún no arrojaron conclusiones significativas sobre el misterio silesiano. Aún hoy, 60 años después, perduran en toda la región las leyendas sobre tesoros escondidos en los bosques, incluso las joyas de la princesa Daisy. Relatos sobre terrenos minados y otros peligros despiertan la fantasía de aventureros y de los que creen en teorías conspirativas.

Dicen que quienes intentan ir más adelante siempre encuentran un obstáculo, un motivo para desistir. Peter Lewandowski, un investigador independiente que estudió Derecho y Administración en la Universidad de Varsovia, se divierte con lo que denomina especulaciones: "Las leyendas urbanas no necesitan necesariamente ser falsas, pero no dejan afuera una dosis de exageración", dijo en respuesta a Terra Magazine.

En torno a una galería amplia, destinada a cocina para el servicio de un Hitler vegetariano, parte el laberinto de pasillos, pasajes secretos, orificios para el transporte de gas y de agua en dirección a profundidades que llegan a 60 metros, contados a partir del patio de acceso al castillo. "Si el rey Bolko I pudiera imaginar lo que los nazis harían con este lugar, jamás lo hubiese construido", dice Magdalena Szpara, la joven guía local.

En el primer piso, muy cerca de la habitación de Daisy, un armario de madera esconde el vano que iba a contener el ascensor de acceso al escondite, frente al cuarto que sería del dictador. Allá debajo, la circulación es limitada: a partir de un cierto punto, sólo los investigadores autorizados por el gobierno pueden proseguir, aunque bloqueos y accesos interrumpidos puedan ser vistos en todas direcciones. ¿Que habría por detrás de aquella montaña de piedras y oscuridad? Nadie se arriesga realmente a expresar un pálpito. Tal vez los destrozos de un tren que llevaba oro. El cargamento partió de Wroclaw, en 1945, y fue visto por última vez 61 km después... a la distancia exacta entre la ciudad y el castillo.

Daisy von Hochberg-Pless a pesar de haber muerto en extrema pobreza, poseía un collar de perlas de seis metros, con el cual habría sido enterrada en un punto de la floresta del Ksiaz. Al tomar la región, los rusos -dicen- habrían encontrado la tumba de ella, de donde retiraron su cuerpo y robaron la joya que von Pless insistía en usar cuando era fotografiada. Habrían llevado las perlas y dejado el cuerpo abandonado en medio del bosque, para tormento del alma, como sucede en situaciones así, según los que creen en la vida después de la muerte. En medio tantas historias, leyendas y supersticiones, no será absurdo imaginar que Daisy, en sus visitas nocturnas al castillo, sea sólo un espíritu más, empeñado en hallar un tesoro perdido, tal vez aquel que, para ella, sea el mejor recuerdo de su vida.

http://noticiasco.terra.com.co/terramagazine/interna/0,,OI2914625-EI8867,00-Castillo esconde bunker creado para proteger a Hitler.html

Książ Castle

A day trip from Wrocław

Książ Castle (pronounced: kshonzh), the third largest castle in Poland, is located on a majestic rock cliff by the side of the Pełcznica River, at 1,300 ft above sea level. Surrounded by the beautiful forests of a 315,500 acre nature preserve, a protected area called Książ Landscape Park, the castle is often called the Pearl of Lower Silesia.

The original Książ Castle was built at the end of the 13th century by Bolko I, Duke of Świdnica and Jawor. However, it is best known as the estate of the Hochberg family, who purchased it in 1508 and owned it until 1941. The Hochbergs expanded the castle and significantly contributed to its splendor.

The castle we see today took shape during the 16th century, when the central tower, walls and ramparts were added to the original building, which was itself greatly extended. Though the Thirty Years War (1618-1648) saw the castle suffer invasion and conquest (first by the Saxons, then the Swedes), it survived intact under the masterful stewardship of duke Hans Heinrich Hochberg. At the end of the war, he redefined the castle, making it more of a stately home than a fortress: much of the defensive wall was taken down, and landscaped gardens replaced ramparts.

In 1941, the castle was confiscated by the Nazis. They begun construction of a complex underground system and their work led to the destruction of numerous historic chambers. The demolition work was continued by the Soviet Army. As a result, all artifacts were stolen or destroyed. After the war the castle was neglected, and lay partly in ruin for many years until a limited renovation in 1956; the full rebuilding work did not commence until 1972. The latest period of restoration was completed only in 2005.

The extensive renovation work has restored much of the original rich interior. Visitors can see the Maximilian Hall, the Games Salon, the exquisite China Salon with its delightful murals, and the multi-level gardens and terraces, which are among the finest in Poland. The main tower, with its amazing views of the grounds and gardens, is only open to those who sign on for a guided tour. If time allows, you should also visit the stables of the castle's famed studs, which puts on dressage shows, rents horses for riding, and offers riding lessons. An underground system of tunnels, created by the Nazis, is also available to the public.

The Książ castle complex houses an art gallery, two restaurants, and three hotels. It is located within the administrative boundaries of the city of Wałbrzych. It is opened all year round.

http://polish-club.org/w2sip/Ksiaz/index.html

Książ (German: Schloss Fürstenstein) is a castle in Wałbrzych in Lower Silesian Voivodeship, Poland. It was built in 1288-1292 under Bolko I the Strict. It lies within a protected area called Książ Landscape Park and is one of the city's main tourist attractions.

History

The original fortification was destroyed in the year 1263 by Ottokar II of Bohemia. Bolko I, Duke of Świdnica and Jawor built a new castle between 1288 and 1292. Duke Bolko II of Świdnica died in 1368 without having children with his wife Agnes von Habsburg. After her death in the year 1392 King Wenceslaus IV of Bohemia obtained the castle. In 1401 Janko from Chociemice obtained the castle. The Bohemian Hussites occupied the castle between 1428-1429. In the year 1464 Birka from Nasiedla obtained the castle from the Bohemian crown. He sold it to Hans von Schellendorf. This second castle was destroyed in 1482 by Georg von Stein. In the year 1509 Konrad I von Hoberg (from 1714: Hochberg) obtained the castle hill. The Hochberg family owned the castle until the 1940s. The castle was seized by the Nazi government in 1944 because the Prince of Pless, Hans Heinrich XVII, had moved to England in 1932 and became a British citizen and his brother Count Alexander of Hochberg, owner of Schloss Pleß, today Pszczyna Castle, and a Polish citizen, had joined the Polish army. Fürstenstein castle was a part of the Project Riese until 1945 when it was occupied by the Red army. All artifacts were stolen or destroyed.

http://en.wikipedia.org/wiki/Książ

http://pl.wikipedia.org/wiki/Książ

http://de.wikipedia.org/wiki/Schloss_Fürstenstein

Pinche para ver las Fuentes seleccionadas

Vídeo:

Web recomendada: http://www.en.ksiaz.walbrzych.pl/

Contador: 1852

Inserción: 2015-03-02 18:24:19

 

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