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Nombre:

Toulouse

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Localización:
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Tipo: Urbanismo

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Continente: Europa

País: Francia

Localización:

Año:

Estado: Terminado

Descripción:Guía turístico de Toulouse - Lugares de interés

Es una ciudad francesa de mucho estilo, un conocido centro de cultura y descanso. Convencionalmente se divide en barrios nuevos y viejos. En la parte vieja se preservan muchos edificios antiguos, bellas plazas y parques. La ciudad nueva es el centro de negocios y comercio, aquí están los mejores restaurantes, cines modernos, galerías y tiendas. Cada viajero podrá encontrar algo para su gusto, el gran surtido de curiosidades le permitirá escoger alguna otra excursión.

Uno de los conjuntos arquitectónicos más impresionantes se ubica a orillas del río Garona, se trata del complejo Basacle. Aquí se ubica el puente antiguo, espolones, un castillo precioso y molinos de viento. El monumento religioso de más esplendor es la Basílica de San Sernín, reconocida la mayor iglesia de mundo del estilo románico. La construcción se llevó a cabo en el siglo XI, desde aquel entonces se preservaron muchos adornos lujosos del interior junto con la pintura mural, hecha con la doradura y unos frescos. La parte más bella de Toulouse es sin duda alguna el jardín botánico, fundado en el año 1730. Está rodeado por un alto muro de piedra, en su territorio se preservan varias construcciones medievales. Hoy cuenta con 1300 especies de árboles y plantas, una zona está completamente dedicada a las flores.

Entre proyectos modernos de complejos de diversión sobresale “la ciudad espacial”. Fue inaugurada en el año 1997 y está representada por una gran cantidad de modelos de estaciones espaciales, cohetes, hay un planetario bastante grande y unas exposiciones. Entre establecimientos culturales conviene destacar el museo de agustinos que preserva una gran colección de cuadros y esculturas. Hay obras de maestros medievales y de escultores y pintores de la época moderna.

http://www.orangesmile.com/guia-turistica/toulouse/

La ciudad de Toulouse se encuentra en la zona sur de Francia. Situado después de los pirineos a 200 Km. de la frontera española, entre el Mar Mediterráneo y el Mar Cantábrico. Es una ciudad que tiene un clima muy agradable, suave por su proximidad con el mediterráneo.

La época de la revolución industrial paso de largo por la ciudad. Lo que hubiera podido ser una catástrofe económica para la ciudad, ahora a supuesto un activo muy importante para atraer eco-turismo de la ciudades vecinas y del resto de europa. Pero de todas formas, en la ciudad de Toulouse floreció una industria aeronáutica importante y una industria militar. Actualmente es donde esta ubicada la Agencia Espacial Francesa. La ofician de Turismo de Toulouse ofrece múltiples rutas para conocer la ciudad y tarjetas de descuentos para entradas a museos, en restaurantes y para alojamiento. Esta tarjeta la puedes encontrar en las oficinas de turismo de la ciudad. Que se puede hacer en Toulouse? La ciudad de Toulouse ofrece una gran variedad de festivales musicales durante todo el año, pero generalmente se concentran en las épocas de primavera y verano. Festivales tales como Festival Flamenco, ¡iRío Loco! , Las Siestas Electrónicas.

En Toulouse hay muchos lugares de interés para visitar. Como la fuente Saint-Etienne, ubicada en la Place Saint-Etienne que es la fuente más alta de la ciudad y la primera que usaba chorros de aguas ornamentales, o el ayuntamiento que se termino de construir en el 1759 o la iglesia y el Claustro de los Jacobinos, verdadero tesoro del arte gótico. También podemos ir a su multitud de museos o darnos un paseo por la orilla del Garona, contemplar los maravillosos atardeceres sobre el punte de la ciudad o andar por el casco antiguo. Aparte de probar la deliciosa gastronomía de la zona.

Además, la ciudad de Toulouse y sus ferias y festivales, ofrecen un perfecto pretexto para pasar unos días de evasión y diversión en la ciudad. En la ciudad se organizan muchas ferias en la calle para pederse entre los visitantes y pasarlo bien.

http://blog-francia.com/ciudades-de-francia/toulouse

Toulouse: la tercera ciudad más visitada de Francia está cerca

El Museo de Historia Natural es el segundo más grande de Francia. La basílica de San Saturnino (siglos XI y XIV) es patrimonio de la humanidad. La oficina de turismo ofrece itinerarios a medida (en español los sábados).

Mónica Faro/EFETUR. 05.11.2013

Es la tercera ciudad más visitada de Francia, con cinco millones de turistas anuales. Si llegamos de noche a Toulouse, no hay que perderse un paseo por las calles del centro y el Capitole, actual Plaza del Ayuntamiento. También interesa darse una vuelta por el Garona. La zona no está muy iluminada, pero la atmósfera tenue y sus calles animadas por el ambiente universitario harán que la caminata merezca la pena. El Ayuntamiento ha iluminado recientemente el río con luces que cambian de color en los puentes, todo un espectáculo.

De compras: quesos, vinos, galletas provenzales o hierbas para condimentarSi llegamos a Occitania de día, y nuestra ruta empieza en Toulouse, también podemos empezar por el Capitole, el edificio del Ayuntamiento. Se puede visitar y es una oportunidad para conocer más acerca de la historia de la ciudad a través de las pinturas de la Sala de los Ilustres, donde se celebran bodas civiles. Al salir, proponemos parada en el mercado de la plaza, abierto todos los días excepto domingo y lunes.

No olviden dejar un hueco en la maleta para comprar gourmandises, porque no podrán resistirse: quesos, vinos, galletas provenzales o hierbas para condimentar sus platos al volver a casa… Si algo le sobra a Toulouse, son curiosidades. Hay museos para todos los gustos. Una oferta variopinta para grandes y pequeños, como la que podemos disfrutar en La Cité de l’Espace o en el Museo de Historia Natural, el segundo más grande de Francia por detrás del de París, con una colección de casi 10.000 piezas. Edificios "pasteleros" Pero uno de los más curiosos es el dedicado al “pastel”.

Si en Midi-Pyrénées alguien les habla de los edificios “pasteleros”, nada tiene que ver con la repostería. Durante el Renacimiento, Toulouse fue el epicentro del comercio de pastel, la única hierba disponible en Europa capaz de producir pigmento azul. Toda una fuente de riqueza para la industria textil y para los artistas, que generó un patrimonio incalculable que se tradujo en muchos de los edificios y palacetes de la zona. Parte de la Catedral de Albi también contó con la financiación de estos mecenas llamados “pasteleros”.

El Museo del Pastel nos cuenta la historia de este cultivo que revolucionó el textil y que hoy sirve incluso para tratamientos de belleza, por sus propiedades antioxidantes. Si tienen tiempo de disfrutarlas, pueden hacerlo en este espacio que es también spa, gimnasio y restaurante. El Museo del Pastel habla de la única hierba que daba pigmento azul en el Renacimiento.

La oficina de turismo de Toulouse ofrece itinerarios a medida para descubrir la ciudad –con guía en español los sábados por la mañana–. La cita empieza siempre en la plaza Charles de Gaulle, que acaba de ser restaurada, con cinco rutas posibles: lo esencial de la ciudad, arte e historia, callejuelas y mansiones, la Toulouse “verde” y un paseo a orillas del río Garona.

Sea cual sea la ruta elegida, no pueden perderse la basílica de San Saturnino, dedicada al primer obispo de la Ciudad. Fue construida entre los siglos XI y XIV y declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, y es la segunda iglesia del mundo con más relicarios después del Vaticano. También merece la pena pararse en el convento de los Jacobinos, que esconde una agitada historia. Después de la revolución francesa fue vendida como bien nacional y ocupada por el ejército de Napoleón. Desde 1979 es el escenario del festival de piano de Toulouse.

Si se pierden por el centro de la ciudad pueden pararse a comer en La Perche Pinte, un pequeño bistrot muy cálido y acogedor en el que podemos disfrutar de buenos platos locales a precios muy asequibles gracias a las formules midi –menús de mediodía- que incluyen postres deliciosos y buenos vinos. Si estamos por el Capitole podemos cenar en Le Bibent, el restaurante tolosano de Christian Constant, que tiene una estrella Michelín en París. Una opción irresistible es el tartar de salmón y ostras, con un toque de jengibre. Su tarta de chocolate tiene fama -merecida-.

http://www.20minutos.es/noticia/1967430/0/toulouse/occitania/francia/

Viaje a Toulouse, guía de turismo

Publicado por José Manuel Vargas

Tras París, Marsella y Lyon, Toulouse es la cuarta ciudad con mayor población en Francia. Atravesada por el río Garona, actualmente viven en ella casi 450.000 habitantes. Al sureste de Francia, a poco más de una hora en coche de los Pirineos españoles, es la capital del departamento del Alto Garona y de la región de Mediodía-Pirineos.

Popularmente se la conoce como la Ciudad Rosa por el color dominante de sus edificios históricos. Su origen hay que buscarlo en los siglos I y II a.C, cuando los romanos le dieron el nombre de Tolosa. Siglos más tarde se convertiría en la capital del reino de los visigodos y del reino franco de Aquitania, en la que surgieron los cátaros.

Además de por su centro histórico y su casco urbano, el Port de l’Embouchure, Toulouse es conocida especialmente por su industria aeroespacial. La ciudad fue el punto de partida de la primera línea aérea regular francesa, y actualmente es una de las grandes sedes de la empresa aeronáutica Airbus. Necesitaríamos algo más de un día para poder disfrutar de todos sus atractivos

VISITAS EN TOULOUSE

- Basílica de San Sernin

Es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, ya que se trata de la iglesia románica más grande de Occitania y la segunda más antigua de Francia. Comenzó a construirse a finales del siglo XI justo en el lugar en el que se hallaba la tumba de San Sernín o San Saturnino, obispo de Toulouse martirizado en el año 250. La iglesia primitiva se halla actualmente en la cripta, y en ella pueden verse algunas reliquias sagradas. Fue consagrada como basílica en 1778, y no hay que dejar de visitar el claustro y la abadía.

Más información: La Basílica de Saint Sernín en Toulouse

- Catedral de Saint Etienne

Su origen hay que buscarlo en la segunda mitad del siglo XI, aunque su arquitectura refleja diferentes estilos. La nave es románica, mientras que a medida que nos vamos acercando hasta el coro predomina lo gótico. Es la única iglesia de la ciudad que ha conservado sus vidrieras originales, y que datan del siglo XIV. A destacar en ella especialmente el campanario románico, el órgano y el retablo mayor de 1670.

Más información: La Catedral de Toulouse

- Notre Dame du Taur

Situada entre la Plaza del Capitolio y la Basílica de San Sernín, esta iglesia lleva el nombre de una vieja tradición. Cuentan que este edificio fue construido en el lugar de la primera tumba de San Sernín. Atado por los pies al cuerpo de un toro (Taur en occitano significa toro) fue arrastrado y despedazado, y unas mujeres le dieron sepultura a las afueras de la ciudad. Comenzó a construirse en el siglo XII, aunque su aspecto actual, con su típica torre, data del XIV. La Virgen del altar interior es de finales del XVIII.

- Convento de los Jacobinos

Una de las iglesias más importantes desde el punto de vista histórico de la ciudad, ya que alberga las reliquias de Santo Tomás de Aquino (en una urna bajo el altar). A destacar en ella la enorme columna en forma de palmera que sostiene el presbiterio y de la que parten 22 nervaduras que continúan en el techo. Hay que visitar también el claustro, la sala capitular y el presbiterio. Una iglesia que en su origen fue casa madre de la orden dominica.

Más información: El Convento de los Jacobinos en Toulouse

- Anfiteatro Romano

Es el monumento más antiguo de la ciudad. Situado en el barrio de Purpan, al otro lado del río Garona y un poco alejado del centro histórico, fue construido en el siglo I y estuvo en uso hasta el IV. De sus restos quedan los pilares que lo sustentaban, las tribunas de los espectadores y los taludes de tierra que en su día fueron la arena en la que luchaban los gladiadores. Os recomiendo que para llegar hasta aquí toméis transporte público, ya que a pie está algo lejos. Hay que pagar entrada para visitarlo.

- Capitolio de Toulouse

Con este nombre se conoce a la plaza y al edificio del Ayuntamiento que se encuentra en la misma. Su origen hay que buscarlo a finales del siglo XII, aunque la fachada actual data de 1750. Tanto la plaza como el Ayuntamiento fueron construidos gracias a la orden dada por Luis XIV, quien solicitó que se le levantara una estatua ecuestre. La parte más antigua del edificio es el Donjon o Torre Mayor, erigida en 1525 y que fue la mazmorra de la ciudad y la sede de los archivos municipales. Hoy es una oficina de turismo.

Más información: El Capitolio de Toulouse

- Iglesia de San Aubin

Una iglesia bastante curioso que alberga diferente estilos, especialmente el románico y el romano. Se halla al este de la ciudad, muy cerca del Canal de Midi. La fachada está decorada por ocho columnas corintias, un arco triunfal y dos pequeños rosetones en los laterales. Más que la iglesia en sí hay que destacar especialmente el ambiente de los alrededores, y sobre todo llegar hasta el Canal de Midi, navegable desde Toulouse hasta el Mediterráneo.

- Museo Saint Raymond

Situado muy cerca de la Basílica de San Sernín, es uno de los museos más conocidos y visitados de Francia gracias a su magnífica colección de esculturas romanas (posiblemente las mejores de todo el país y el sur de Europa) Junto a las estatuas hay otras piezas y objetos, como medallas de dioses, réplicas de obras de arte de la escultura griega y toda una galería de emperadores. Asimismo el apartado de arqueología resulta sumamente interesante.

EXCURSIONES DESDE TOULOUSE

Si tras un día o dos visitando Toulouse tenemos tiempo para hacer algunas excursiones por los alrededores, hay lugares que no debemos perdernos. En primer lugar citamos la ciudad de Albi, 80 kilómetros al noreste, con su Catedral de Santa Cecilia y su Museo Toulouse Lautrec. Más turística tal vez sea Carcassonne, a una hora en coche al sudeste de Toulouse, ciudad amuralla que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Al norte podemos visitar Montauban, con el Puente Viejo sobre el río Tarn y la Plaza Nacional. Cerca de aquí nos acercamos hasta Cahors, que alberga uno de los patrimonios medievales más interesantes del sur de Francia, y Rocamadour, lugar de hermosos parajes naturales. Antes tal vez habría que visitar la Abadía de Saint Pierre en Moissac. Para una excursión más lejana la mejor opción es sin duda Burdeos, a dos horas en coche de Toulouse.

CLIMA

El clima de Toulouse es de tipo mediterráneo y oceánico, que se caracteriza por ser suave en otoño y primavera, cálido y seco en verano y no demasiado frío en invierno. Precisamente enero, el mes más frío, tiene una media de cinco grados, algo bastante llevadero con respecto a otros lugares. En verano nos situamos en torno a los 25-25 grados, nada demasiado extremo tampoco. Las lluvias se dan especialmente durante los meses de abril, mayo y junio, aunque no hay ningún mes en el que llueva excesivamente.

http://sobrefrancia.com/2013/09/18/viaje-a-toulouse-guia-de-turismo/

Toulouse es la ciudad rosa, así llamada por el ladrillo que se ha usado desde hace siglos para la construcción de fachadas, monumentos y puentes . Este detalle le da una singularidad que quedará para siempre en el recuerdo del visitante.

Es la cuarta ciudad de Francia en población, después de París, Marsella y Lyon. Con casi medio millón de habitantes también es la de mayor crecimiento de población lo que en unos años la hará convertirse en la tercera más poblada. A esta importancia dentro de Francia, se le suma un valioso patrimonio histórico y artístico, que hace de su visita un placer para los sentidos.

Situada en el sur de Francia, es la capital de la región de Midi-Pyrénées y del departamento de Alto Garona.

Su centro histórico no es muy grande, pero aglutina arte que abarca muchos siglos y estilos, desde el románico hasta el romanticismo, desde el gótico hasta el neoclasicismo.

Esta guía surgió de la grata impresión que dejó en mí la visita a la ciudad. Aquí el lector podrá encontrar información y curiosidades de los monumentos que conforman uno de los patrimonios culturales más importantes de Francia.

http://turismo-toulouse.blogspot.com.es/

Toulouse (Francia): La ciudad vieja

En el corazón de la ciudad vieja de Toulouse (Francia), el recorrido aborda los periodos históricos y los movimientos artísticos que han marcado la ciudad: medieval, épico, época dorada del Renacimiento, arte gótico... sin olvidar las raíces culturales y las tradiciones populares. Así nos encontraremos con espacios y edificios de gran interés como la Place Saint-Georges, el hôtel d'Assézat que acoge las exposiciones de la Fondation Bemberg, la Maison de l'Occitanie o los museos del Vieux-Toulouse y el magnífico Musée des Augustins, situado en el imponente convento agustino, que ofrece muestras de la época dorada de Toulouse cuando la ciudad se convirtió en uno de los centros de arte románico en Europa por su situación en el Camino de Santiago.

Desde la catedral de St-Étienne, a través de la Dalbade, las calles y plazas del centro histórico, de nombres evocadores, están influidas por las antiguas casas civiles y los principales edificios religiosos. Los palacios (hôtel) du Vieux-Raisin, de Pierre (también llamado de Bagis o de Clary) y des Chevaliers de Saint-Jean de Jérusalem, la rue Tolosane, la place y rue Mage o el Musée Paul Dupuy instalado en el hôtel Besson, son una buena muestra de ello.

»» Edificios y espacios de interés:

» Place Saint-Georges: Esta plaza debe su nombre a la antigua capilla dedicada a St. Georges erigida en en el siglo XIV es su emplazamiento. Anteriormente era conocida como Place Montaygon. Se volvió tristemente célebre porque en ella tenían lugar las ejecuciones públicas, entre ellas la célebre de Jean Calas, el 10 de marzo de 1762, comerciante protestante. En la Edad Media, la plaza era lugar de celebración de grandes mercados populares hasta su deterioro y mala fama a mediados del siglo XIX. Está rodeada de hermosas casas con arquitectura variada, como el Hôtel Lafage, que tiene una característica fachada monumental del siglo XVIII. Construido por el arquitecto Maduron por encargo de Henri-Joseph Lafage, síndico general de la provincia de Languedoc, tras un incendio en 1745 que destruyó los cuatro inmuebles que ocupaban el espacio anterior. Hoy en día, la plaza es un lugar muy popular por su excelente ubicación y animadas terrazas.

Musée du Vieux-Toulouse

» Musée du Vieux-Toulouse (7, rue du May) [http://toulousainsdetoulouse.fr/]: Situado en el palacete Dumay, del siglo XVI, guarda los testimonios artísticos e históricos de Toulouse. El hôtel de Dumay fue construido en 1585 para Antoine Dumay, médico particular de Marguerite de Valois, la primera esposa de Henri IV. El Musée du Vieux Toulouse, de carácter privado (fundado en 1907 por la asociación Les Toulousains y reabierto en 1955), expone objetos y documentos relacionados con el pasado de la villa. En salas con diferentes temáticas, se expone la evolución de la ciudad (los orígenes, las murallas, el Canal du Midi, monumentos religiosos y civiles...), sus viejas instituciones (series de retratos de capitouls y parlamentarios), la vida artística de finales del siglo XIX (colección de pinturas de artistas meridionales) u objetos de cerámica local y tradiciones populares de principios del siglo XX.

» Maison de l'Occitanie (11, rue Malcousinat): En 1458, Hughes de Boysson, comerciante de pañería, lanas y colores pastel, nombrado capitoul en 1468, se hizo construir en este emplazamiento un primer hôtel particular. En 1463, un gran incendio destroza el edificio y su propietario lo reconstruye por entero entre 1468 y 1478. En 1535, Jean de Cheverry, pastelero y también capitoul, adquiere el hôtel y le añade el cuerpo de logias que se observan a su derecha. Esta casa combina los estilos gótico y renacentista (arcadas, columnas de piedra, chimenea gótica de 1460...). Actualmente el hôtel de Boysson-Cheverry está ocupado por la Maison d'Occitanie (o L'Ostal d'Occitània), un centro difusor de las letras y la cultura occitanas.

» Hôtel d'Assezat et Fondation Bemberg (Place d'Assezat) [http://www.fondation-bemberg.fr/]: Esta mansión, la construcción renacentista más importante en Toulouse, fue erigido entre 1555 y 1557 para el comerciante Pierre d'Assézat, cuya prosperidad se debe al comercio de colores de pastel durante el siglo XVI. Jehan Castanié realizó el encargo siguiendo los planos del mejor arquitecto y escultor tolosano de la época, Nicolas Bachelier, formado en Italia próximo a Miguel Ángel, y cuya influencia de observa en el diseño del edificio. Se organiza en torno a un gran patio con fachadas, balcón y corredor. A ambos lados del patio se elevan tres niveles superpuestos con los tres órdenes clásicos (jónico, dórico y corintio). En el ángulo formado por los dos cuerpos se dibuja una magnífica linterna octogonal, coronada por una cúpula desde la cual se divisa toda la ciudad. Sobre la tercera fachada se abre una encantadora logia florentina. El bello portal de entrada fue realizado por los hijos de Pierre d'Assézat, después de su muerte en 1581. Sus herederos ocuparon el hôtel hasta 1761, pasando desde entonces por diferentes propietarios, antes de su deterioro en el siglo XIX. En 1895, el banquero Théodore Fulgence Ozenne adquirió la vivienda, que legó a la municipalidad en su testamento con la condición de que se instalasen en ella las academias y sociedades literarias y científicas de la ciudad.

Desde 1995 el palacio alberga la Fondation Bemberg. Aficionado a las artes y a las letras, y a la vez pianista, bibliófilo y coleccionista, Georges Bemberg cedió a la ciudad su importante colección. La fundación expone una importante muestra de lienzos de la época del Renacimiento y del siglo XVII con obras de Canaletto, Tiepolo, Francois Boucher, Lucas Cranach, Veronese, Tintoretto, Antoon Van Dyck, Toulouse-Lautrec, Monet o Cézanne, entre otros. Posee, además, un conjunto de 36 lienzos de Pierre Bonnard, esculturas renacentistas de bronce, esculturas venecianas, mobiliario y otros objetos artísticos.

» Musée des Augustins (21, rue de Metz) [http://www.augustins.org/]: Situado en el imponente convento agustino, el Musée de Beaux-Arts es el más antiguo de la ciudad y el segundo de Francia, ya que fue abierto al público en 1793, muy poco tiempo después del Louvre. El museo ofrece al visitante el privilegio de transitar por el interior de uno de los más bellos conjuntos monásticos de los siglos XIV y XV; un bello ejemplo de arquitectura gótica meridional. Acogió en un principio al Muséum Provisoire du Midi de la République y la Escuela de las Bellas Artes. Alrededor del claustro, donde se han reconstituido los jardines de la época medieval, se despliegan las antiguas salas de la vida monástica y en particular la iglesia. A principios del siglo XIX fueron destruidos varios espacios, sobre todo el refectorio; en su lugar, Eugène Viollet-le-Duc edificó una impresionante escalera y las salas de exposición, entre 1873 y 1901.

Sus colecciones de pintura y escultura abarcan desde el comienzo de la Edad Media hasta principios del siglo XX con muestras de la pintura francesa, italiana, española, flamenca y holandesa de los siglos XV al XVII y otras pinturas de los siglos XVII al XX (Delacroix, Ingres, Laurens, Manet, Toulouse-Lautrec...). Cuenta, además, con una rica colección de esculturas medievales románicas y estatuaria gótica. El museo lapidario alberga también las obras maestras de la escultura gótica meridional, así como una selección de obras tolosanas de estilo renacentista y clásicas de Bachelier, Arcis Lucas Maillol, Rodin, Marqueste o Camille Claudel [http://es.wikipedia.org/wiki/Museo_de_los_Agustinos].

» Cathédrale Saint-Étienne (Place Saint Étienne) [http://cathedrale.toulouse.free.fr/]: Se observa una interesante mezcla de estilos y materiales. Se desconocen los orígenes de la catedral. Los primeros datos son de 1078 cuando el obispo Isarn ordenó la reconstrucción del edificio sobre el emplazamiento de una primitiva iglesia y de la que apenas quedan testimonios. Desde entonces su edificación duraría cinco siglos, del siglo XIII al siglo XVII, durante los cuales las concepciones arquitectónicas han conocido importantes transformaciones. Hacia 1211, Raimond VI decide sustituirla por un nuevo edificio. En 1272, el obispo Bertrand de L'Isle quiso erigir una iglesia más grandiosa en el estilo de las grandes catedrales del norte de Francia, pero los trabajos fueron suspendidos. Entre 1439 y 1459, el obispo Pierre de Moulin hizo abrir el gran pórtico en estilo flamígero sobre la fachada. Ambas iglesias, la románica observada en la zona de la nave y la gótica en el coro, fueron unidas en el siglo XVI por Jean d'Orleans. En 1609, el arquitecto Pierre Levesville decidió colocar una bóveda en el coro ya que el techo se había quemado. Se entra en la catedral por la nave llamada Raymondine, de estilo gótico meridional con su amplia nave única. La catedral es la única iglesia de Toulouse que ha conservado sus vitrales originales, siendo los más antiguos del siglo XIV. Destaca también su órgano y un retablo de Pierre Mercier y Drouet realizado en 1670. Contiene, así mismo, otros elementos ornamentales interesantes como tapicerías, cuadros, un gran rosetón y 17 capillas. Aquí está enterrado Pierre-Paul Riquet, arquitecto del Canal du Midi. La catedral está localizada en la Place Saint-Étienne, un espacio de la Edad Media y pavimentada en el siglo XVI, con la fuente conocida como Le Griffoul, la más antigua de la ciudad, mandada construir aquí por los capitouls en 1549 para satisfacer las necesidades sanitarias de la población.

» Musée Paul-Dupuy (13, rue de la Pleau) [http://www.cultures.toulouse.fr/thematique/musees/musee-paul-dupuy]: Dedicado a las artes gráficas, el museo está situado en el antiguo y hermoso hôtel Pierre Besson, procurador y parlamentario. A principios del siglo XIX, el coleccionista de arte Paul Dupuy, restaura y organiza un museo en este palacio. Desde 1948 'Le Cabinet des objets d'Art' se divide en varios sectores: esmaltes, orfebrería, cerámica, cristalería, forja artística de objetos de hierro, telas (desde el suntuoso frontal de los Cordeliers del siglo XIV hasta los trajes populares y de la burguesía), muebles (farmacia de los jesuitas cuidadosamente reconstruida), esculturas de madera, la excepcional colección de relojes de Edouard Gélis, pintura (Ingres, Delacroix, Toulouse-Lautrec...) y colecciones únicas de armas y de instrumentos musicales.

» Hôtel du Vieux-Raisin (36, rue du Languedoc): El hôtel, construido hacia 1515 por el capitoul Bérenguier-Maynier, profesor de derecho y capitoul en 1515-1516, y reconstruido hacia 1550 por Jean Burnet, debe su nombre a la antigua rue du Vieux-Raisin, desaparecida en 1908 con la apertura de la rue de Languedoc. Es una típica construcción renacentista con una torre octogonal y una decoración suntuosa. Sobre las dos alas se puede admirar una serie de cariátides adornando las ventanas. La porte de la torre de la derecha, la más antigua, está decorada con angelotes y medallones en piedra representando bustos masculinos y femeninos. El interior posee una escalera de caracol en piedra unida a los apartamentos y suntuosa decoración del patio delantero (medallones, ventanas geminadas y cariátides). Acceso privado.

Église de la Dalbade (Toulouse)

» Église de la Dalbade (2 rue des Paradoux -presbiterio-, rue de la Dalbade -iglesia-). Esta iglesia, mencionada ya en el siglo XII y terminada entre 1503 y 1535, lleva ese nombre por el color blanco original (albade) de la cal de sus muros. En su restauraron de 1888, el color blanco de antaño fue sustituido por el rojo de los ladrillos, material típico de la arquitectura de la ciudad. Su planta es de una sola nave rodeada por capillas y el campanario, el de más altura de la ciudad, fue realizado por Étienne Guynot siguiendo un diseño de Nicolas Bechelier en 1551 y reconstruido en 1881. El órgano fue construido hacia 1850 por el maestro Moitessier y agrandado en 1888 por el maestro tolosano Théodore Puget. En el tímpano del magnífico pórtico renacentista se puede contemplar una reproducción en cerámica de Gaston Virebent que representa la 'Coronación de la Virgen' de Fra Angélico y que data de 1874.

» Hôtel de Pierre o de Bagis (25, rue de la Dalbade): Este hôtel, notable por su bella fachada de piedra que era rarísima para su época, fue construido a partir de 1537 por Nicolas Bachelier para el parlamentario Jean de Bagis, como símbolo de gran opulencia. El patio interior fue realizado en 1538. Posteriormente François de Clary, su nuevo propietario y presidente del Parlamento, decide transformarlo en un verdadero palacio modificando la parte sur y este y encargando a Pierre Soufron enriquecer la fachada en piedra hacia 1613, pero ésta queda inacabada. El palacio sería restaurado en ladrillo en 1841 por Urbain Vitry y la fachada será entonces completada en 1857. Sobresalen los dos atlantes que enmarcan el pórtico de entrada.

» Hôtel des Chevaliers de Saint-Jean de Jérusalem (32, rue de la Dalbade): A principios del siglo XII, los caballeros de Saint-Jean de Jérusalem (más tarde llamados caballeros de la Orden de Malta) se instalaron en Toulouse, en el entorno de la iglesia de Saint Rémézy. En esta zona establecieron un hospital para peregrinos en 1315. El edificio fue convertido en palacio clásico entre 1668 y 1680 siguiendo planos del arquitecto oficial de la ciudad Jean-Pierre Rivalz. Durante la Revolución fue declarado propiedad nacional y vendido en 1812 a un comerciante de telas. En 1839 se derrumba la iglesia para construir la fachada que da a la rue de la Dalbade. Desde 1996 el Ministère de Culture y Communication es el propietario del edificio y desde 2005 está instalado aquí el DRAC Midi-Pyrénées. El acceso está limitado.

» Otras espacios y edificios de interés en la ciudad vieja de Toulouse: Tras su discreta fachada, la Église Saint-Jérôme (2, rue du Lieutenant Colonel Pélissier), de los siglos XVII y XVIII, se caracteriza por su decoración teatral. Es la antigua capilla de los Pénitents-Blues, hermandad laica formada en reacción al protestantismo. Cuando la capilla se convirtió en una iglesia parroquial en 1805 el arquitecto de la ciudad, Jacques-Pascal Virebent (1746-1831) se encarga de adaptar el sitio a su nueva función. La rue Gambetta (anteriormente rue des Argentiers y rues des Balances en el siglo XVIII) debe su nombre a la hospedería del mismo nombre. La rue de Sainte-Ursule toma el nombre en el siglo XVIII del antiguo convento de las ursulinas que estaba ubicado en el actual número 21 de la calle. Anteriormente se llamó rue de Falgar (siglo XIV) y rue des Trois Roys (siglo XVI), nombre de una antigua hospedería.

La rue Saint-Rome corresponde con el eje norte-sur de la ciudad romana (cardo) y hasta el siglo XIX fue la calle principal de la ciudad. Destacan algunas mansiones en ladrillo como el hôtel de Serta cuya torre domina la intersección. Algunas casas de madera reflejan la arquitectura dominante hasta el gran incendio de 1463. La place Salengro, pequeña plaza triangular abierta en el siglo XIX, está decorada con una fuente realizada con elementos alegóricos. Entre las hermosas fachadas de ladrillo, una placa en el número 20 indica la casa donde Jean Jaurès vivió durante algunos años. La rue Boulbonne, que une las plazas de St-Georges y de St-Étienne, debe su nombre a la casa colegial que los religiosos cistercienses de Boulbonne, originarios del valle de l'Ariége, ocuparon a principios del siglo XIII. En un rincón de la calle destaca una fuente de 1984 que se adorna con una obra del escultor tolosano Labatut (1851-1935).

La rue Croix-Baragnon, que une las place St-Étienne y Rouaix, es uno de los ejes principales de la ciudad antigua. Bordeada con hermosas fachadas y tiendas de lujo, muestra en el número 15 la más notables de las casas medievales (siglo XIV), construida en ladrillo y elegante decoración. La rue Tolosane presenta una hilera de casas de los siglos XVII y XVIII con fachadas de ladrillo, balcones de hierro forjado, pequeños patios y fuentes. En la actual zona de la place y rue Mage estuvieron situados los mataderos de la ciudad en la Edad Media, que fueron reemplazados a partir del siglo XVI por casas particulares. Contiene verdaderos tesoros arquitectónicos como la monumental puerta en el número 32, la torre gótica del 20, los mascarones de las altas ventanas del 16 o la cabeza de león del número 4. La place des Carmes lleva el nombre de un convento ya desaparecido. Se convirtió en un mercado cubierto muy popular.

El hôtel Dahus (9, rue Ozenne), también conocido hôtel de Roquette o Tour Tournoer, debe su nombre al capitoul Pierre Dahus. Fue construido entre 1474 y 1483. En 1532 Guillaume Tournoer, ex presidente del Parlamento, añadió la torre. Es monumento histórico desde 1925. Actualmente es la sede del Crédit Agricole. La rue Ozenne, creada en el primer cuarto del siglo XX, lleva el nombre de Théodore Fulgence Ozenne (1814-1895), banquero tolosano y benefactor de la ciudad. Larga y arbolada, muestra hermosos testimonios arquitectónicos desde el siglo XVI hasta el siglo XX, incluyendo una torre pentagonal del siglo XVI, en la esquina de la rue Nazaret, y una pintoresca farmacia al principio de la calle.

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Toulouse (Francia): Capitole y centro histórico

Toulouse es la ciudad más importante del suroeste de Francia, la cuarta de las poblaciones francesas y un importante centro industrial y universitario. Atravesada por el río Garona (Garonne), es capital del departamento del Alto Garona y de la región de Mediodía-Pirineos, así como la capital histórica de la provincia del Languedoc o, en occitano, Lengadòc.

La zona es famosa por su industria aeroespacial: el Concorde, el Airbus y el cohete espacial Ariane se diseñaron allí, y justo a las afueras de la ciudad se construyó la Cité de l'Espace. Como mejor se puede visitar Toulouse es a pie; ofrece dos impresionantes catedrales y una espléndida parte vieja de ladrillo rosa de la que los lugareños dicen que es 'sosa al amanecer, roja al mediodía y malva al anochecer'. Este olor dominante en sus edificios antiguos le ha merecido el sobrenombre de 'ville rose'.

Toulouse se ha ido extendiendo en forma de media luna desde su origen romano en la orilla derecha del Garona. Fue primero un floreciente enclave visigodo, luego una ciudad renacentista de altos palacios de ladrillo. El más grande de ellos se conserva en la parte antigua, cuyo corazón son la Place du Capitole y el enorme Hôtel de Ville, del siglo XVIII. En este centro histórico se ha desarrollado el poder municipal desde el siglo XIII. De la Place du Capitole salen estrechas calles medievales, de las cuales en la rue Saint-Rome se situaba la antigua vía romana.

»» Un poco de historia:

Los romanos la conquistaron entre 120 y 100 a. C. y le dieron el nombre de Tolosa. Fue luego capital del reino de los visigodos en el siglo V, más tarde del reino franco de Aquitania y en el siglo IX del condado de Tolosa. En esta región de Francia se desarrolló una nueva concepción del cristianismo, en desacuerdo con la de Roma. Los seguidores de esta herejía, llamados cátaros, fueron perseguidos y exterminados en masa. La consecuencia final de esta guerra de religión fue la pérdida de todo el inmenso condado de Tolosa, que fue anexado al dominio real en 1271. Ello supuso el mayor paso hacia la construcción de Francia como país unitario. El 28 de enero de 1369, los restos mortales de santo Tomás de Aquino, filósofo y teólogo cristiano, fueron trasladados a Toulouse. El santo había fallecido casi un siglo atrás, cerca de Terracina, el día 7 de marzo de 1274. Toulouse fue escenario de la última batalla de la Guerra de la Independencia, al ser tomada por las tropas anglo-hispano-portuguesas de los generales lord Wellington, Luis Wimphen y Miguel de Álava al mariscal Soult el 12 de abril de 1814. La prosperidad económica de Toulouse del siglo XV al XVI está vinculada al comercio del pastel, una pequeña planta que producía una textura de un azul profundo y de gran calidad que pronto se comercializó en mercados franceses y extranjeros. Ello permitió una riqueza en la ciudad, que sólo duraría dos generaciones, pero favoreció abandonar la austera Edad media para entrar en un Renacimiento fastuoso y creativo y que aparecieran casas (hôtel) particulares de una enorme riqueza arquitectónica según iban enriqueciéndose familias como las de los mercaderes del pastel (Pierre dÁssésat o Jean Bernuy) y magistrados (Jean de Mansencal, Jean d'Ulmo o Jean de Bagis). La importación del añil de las Indias occidentales (América) a partir de 1561, el pastel perderá su importancia y con ello la riqueza de la ciudad.

En el siglo XX, Toulouse tuvo la suerte de no ser escenario de combates durante la Segunda Guerra Mundial. A inicios de los años 1960, numerosos repatriados de Argelia (los pied-noirs, pies negros) se instalaron en esta ciudad, contribuyendo así al fuerte aumento de su población, que pasó de 269.000 habitantes en 1954 a 380.000 en 1968.

»» Edificios y espacios de interés:

» Place Wilson: Inicialmente la plaza fue proyectada como una entrada de la ciudad, aunque entre 1803 y 1834 se convirtió finalmente en una plaza oval abierta sobre una larga avenida tras la demolición de las murallas. A finales del siglo XIX se la doró de una fuente y se abrió hacia la avenida Lafayette (actualmente avenida Jean-Jaurès). En la década de 1920 era el lugar donde se celebraban cafés conciertos y otros espectáculos populares que pronto cederían a grandes locales de cine. En el centro se alza la estatua del mayor poeta occitano del siglo XVII Pèire Godolin (o Pierre Gououli) (1580-1649), cuya obra más importante fue 'Ramelet Moundi' fue publicada en aquella lengua en 1617. La estatua es obra de Alexandre Falguière.

» Donjon du Capitole (Square Charles de Gaulle): Construida en el siglo XVI (a partir de 1525), la torre del homenaje es la antigua torre de los archivos o torre de los consistorios de la época en que los Capitouls administraban la ciudad y que estuvieron aquí hasta 1948. La torre del homenaje, lo mismo que otros edificios locales, ha sobrevivido a las importantes ordenaciones urbanas realizadas por Haussmann en el siglo XIX con la apertura de nuevas calles. Restaurada por Viollet-le-Duc en 1873, la antigua torre de los archivos tiene un campanario estilo flamenco, de pizarra, atípico en una ciudad donde prevalecen el ladrillo y los tejados cubiertos de tejas y con poca pendiente. La torre del homenaje es hoy en día la sede de la oficina de turismo.

» Capitole (Place du Capitole): El mayor monumento de la 'ville rose' es de tipo civil, el Capitole o Capitolio, sede del ayuntamiento de Toulouse. Su construcción fue iniciada por las autoridades locales de la ciudad en 1190 con el objetivo de establecer una sede para el poder municipal. El nombre del edificio hace referencia al antiguo templo que los romanos habían dedicado a Júpiter sobre el monte Capitolino. Pero sirve también de homenaje a quienes ordenaron su construcción, los Capitouls o miembros del capítulo (o consejo) municipal. La fachada actual fue construida en 1750 bajo las órdenes del arquitecto Guillaume Cammas. Las ocho columnas de mármol que la adornan simbolizan los ocho primeros cónsules o capitouls, encargados en aquel tiempo de dirigir cada uno de los ocho distritos en que se dividía la ciudad. El interior del edificio alberga el patio (Cour) de Henri IV, con abundantes bustos y placas, incluida la que conmemora la decapitación en ese mismo lugar en 1632 del duque Henri de Montmorency, enemigo Luis XIII y del Cardenal Richelieu y autor del último intento de independencia del Languedoc. En el interior del Capitole se encuentra abierta al público la Sala de los Ilustres, inspirada de la Galería Farnese de Roma, con sus magníficos frescos y magníficas molduras doradas y donde se pueden contemplar los bustos de los personajes célebres locales así como obras de artistas tulusanos de los siglos XIX y comienzos del XX como Jean-Paul Laurens, Henri Martin o Paul Gervais. En la actualidad el Capitole no sólo designa a la casa consistorial y su plaza, sino que da también nombre a la Ópera (con sede en el Halle aux Grains) y al Théâtre National du Capitol.

» Église Notre-Dame du Taur (12, rue du Taur): La iglesia actual se construyó a partir del siglo XIV, en el lugar mismo de la sepultura del primer obispo la la ciudad, Saint Saturnin, cuyo nombre derivó en Saint Sernin en lengua occitana. Sus restos descansan ahora en la basílica que lleva su nombre. La iglesia Notre-Dame du Taur está rematada por un gran campanario-muro adornado con numerosas almenas y con un aguilón triangular típico de la región tolosana y una fachada recientemente restaurada. En el interior se encuentra la 'Virgen de la muralla', del siglo XVI, y dos pinturas del mártir Saint Saturnin (murió arrastrado por un toro) del siglo XIX, una pintura mural del artista local Bernard Bénezet y otra de Jean-Louis Bézard.

» Tour Maurand (56, rue du Taur): Es un hôtel patricio construido en el siglo XII por la familia Maurand. Clasificado monumento histórico en 1913, es uno de los edificios civiles más antiguos de la ciudad. Verdadero donjon medieval, conserva dos salas que contienen las ventanas ogivales más antiguas conocidas en Toulouse. Esta torre es también un símbolo de la historia del catarismo tulosano. El caballero Pierre Maurand, defensor de los cátaros, fue condenado en 1179 por herejía. La propiedad fue comprada para fundar el collége de Périgord en 1360. Posee un portal renacentista (1555-1557) realizado por Nicolas Bachelier. El coro está formado por arcadas del siglo XVII-XVIII. La torre abriga hoy el ESAV (École supérieure d'audiovisuel).

» Chapelle des Carmélites (1, rue de Périgord): La primera piedra de la llamada 'Sixtina tolosana' fue puesta por el rey Louis XII y su esposa Anna de Austria en 1622 y su construcción finalizó en 1643. Es el único testimonio conservado del convento de las Carmelitas, que se encontraba en el emplazamiento de la actual Bibliothèque d'Etude et du Patrimoine (un edificio construido por el arquitecto Jean Montariol en 1936). La capilla, de estilo gótico meridional y de gran simplicidad arquitectónica, destaca por su magnífico decorado con pinturas murales de Jean-Pierre Rivalz (siglo XVII) y de su sucesor Jean-Baptiste Despax en el siglo XVIII. El resto del convento fue destruido durante la Revolución. La capilla es un conjunto único en el suroeste francés por la calidad de sus cuadros y por la riqueza iconográfica.

» Musée Saint-Raymond (1, Place Saint-Sernin) [http://www.saintraymond.toulouse.fr/]: Ubicado desde 1891 en un monumento histórico, un antiguo hospital para pobres fundado en 1075 por Raimond Gairart, canónigo de Saint-Sernin, y Guilhem IV, conde de Toulouse. Transformado en colegio en el siglo XIII, el edificio se utilizó como presbiterio en el siglo XIX antes de transformarse en el museo de arte antiguo de la ciudad. Contiene una importante colección arqueológica con más de mil piezas que trazan la vida de los celtas y romanos en la región de Toulouse. Un fondo que proviene, sobre todo, de la suntuosa villa de Chiragan en Martres-Tolosane, no lejos de la capital y que constituye el mayor conjunto de esculturas romanas de mármol encontrado en Francia en un solo lugar. De una gran diversidad, esta colección consta, por ejemplo, de los relieves de los 'Trabajos de Hércules', medallas de dioses, réplicas de obras de arte de la estatuaria griega y una extraordinaria galería de emperadores.

» Basilique Saint-Sernín (Place Saint Sernin): Es la basílica románica más grande de Europa occidental (na nave principal de 112 m de longitud y un transepto de más de 63 m), construida en los siglos XI y XII para acoger a los peregrinos y edificada en honor a Saint Saturnin, primer obispo de Toulouse. Está catalogada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco, como un paso importante en el camino a Santiago. El campanario octogonal de ladrillo, con hileras de arcos de ladrillo rematados por agujas, es notable. Su flecha, que se eleva a 65 m de altura, fue reconstruida en 1478. La Porte de Miègeville, frente a la rue de Taur y precedida de una antepuerta renacentista, es el único vestigio del muro que cerraba la abadía. En el deambulatorio se encuentran bellos bajorrelieves de mármol, realizados por Bernard Gilduin en el siglo XI, que muestran a Cristo y los símbolos de los evangelistas. Las criptas contienen un destacado tesoro de relicarios, entre ellos el de saint Saturnin, cuya tumba se encuentra en la superior sobre un baldaquino detrás del altar consagrado en 1096.

» Église Saint-Pierre-des-Chartreaux (21, rue Valade): Junto con los restos del gran claustro que lindan con ella, es el elemento principal del antiguo monasterio de los siglos XVII y XVIII. Construida a partir de 1606, fue consagrada en 1612. Restaurada en el siglo XVIII, fue iglesia parroquial durante la Revolución, sustituyendo a Saint-Pierre-des-Cuisines. Fue erigida sobre el emplazamiento del antiguo colegio de Moissac y transformada en arsenal a partir de 1792. La nave tiene la particularidad de estar dividido en dos partes. Uno de los lados está reservado para los fieles y el otro a los cartujos, los dos están separados por un altar monumental, cada lado tiene su propia entrada. El altar, construido con diferentes tipos de mármoles pirenaicos, fue construido según diseños de François Cammas. El portal fue esculpido en 1613 por Antoine Bachelier, hijo de Nicolas Bachelier. Posee una excepcional colección de pinturas y esculturas barrocas y neoclásicas de Jean-Baptiste Despax, François Fayet, François Lucas o de su padre Pierre Lucas. Actualmente es la parroquia de los estudiantes de Toulouse.

Église Saint-Pierre des Cuisines (Toulouse)

» Église Saint-Pierre des Cuisines (12, Place Saint Pierre): Originalmente ubicada fuera de la ciudad, el edificio del siglo IV era una basílica funeraria paleocristiana de los siglos IV y V y de otra iglesia prerromana, como lo demuestran los sarcófagos y tumbas fijas en su lugar. En 1064, la iglesia y los territorios de la que dependían fueron donados por el conde de Toulouse a la abadía de Moissac, que había establecido un priorato. El edificio fue entonces en parte reconstruido. En la Edad Media, la iglesia tuvo un papel fundamental en la vida de la ciudad. En el siglo XVI pasará a propiedad de los cartujos. Durante la Revolución, su interior servirá de arsenal del ejército de lso Pyrénées (1793). Restaurada recientemente y clasificada monumento histórico en 1977, es ahora un auditorio dedicado a la música y la danza.

» Couvent des Jacobins (69, rue Pargaminières): El antiguo convento de los frailes predicadores, el primero de la orden de los dominicos fundado por el propio santo Domingo, es un magnífico ejemplo de construcción monástica comenzada en 1229 y terminada en los dos siglos siguientes. Se trata de un imponente edificio de ladrillo, característico del gótico meridional. El interior de la iglesia, organizada en tres naves, destaca por el juego de colores (pinturas murales y vidrieras) y bóvedas de crucería. Su rasgo más notable es la palmera de 22 ramas que forma la bóveda del ábside. La delicada capilla de St-Antonin (1337) contiene frescos del Apocalipsis de 1341. El edificio ha sido restaurado y ha vuelto a encontrar su esplendor de antaño, las vidrieras modernas difunden una luz que varía según las estaciones. Su claustro, con una serie de elegantes arquerías, y su refectorio, que alberga exposiciones, forman un conjunto de una hermosa unidad.

» Hôtel de Bernuy (Rue Gambetta): Este hotel particular marca la introducción del renacimiento en la arquitectura tulusana. Fue construido durante la primera mitad del siglo XVI por Jean de Bernuy, comerciante de colores pastel y originario de Burgos, organizado alrededor de dos patios interiores cerca de los Jacobinos. Famoso por su torre capitular, una de las más altas de la ciudad, que es testigo del poder social y de su ascensión al capitulado. Luego fue sucesivamente cóllege des Jesuites (1566), collége Royal (1764) y desde principios del siglo XIX alberga el Lycée National Pierre de Fermat, cuyo nombre procede del célebre matemático y consejero del parlamento local (1601-1665). No se permite el acceso, excepto con visita guiada.

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Toulouse (Francia): Orillas del Garona

Tras el Capitolio y San Sernín el mayor atractivo turístico de Toulouse (Francia) lo constituye el conjunto que forman el las orillas del río Garonnne (Garona), con sus puentes, diques y muelles construidos a lo largo del siglo XVIII, o antiguos puertos como los de la Daurada y Saint-Pierre.

Las orillas del río, que tanto idealizara en sus letras el cantante local Claude Nougaro, están salpicadas de paisajes urbanos que posibilitan descubrimientos artísticos y arquitectónicos que son una parte importante de la identidad de la ciudad. Destaca la típica estampa del Pont Neuf, que une el centro con el barrio popular de Saint Cyprien en la orilla izquierda, el antiguo hospital de peregrinos Hôtel-Dieu Saint-Jacques o el popular parque de la Prairie des Filtres.

Varios centros de exposiciones se agolpan a ambos lados del río como el Bazacle, el Château d'Eau o el antiguo matadero municipal, que ha sido convertido en un centro para arte moderno y contemporáneo, Les Abattoirs, cuyo principal atractivo es el telón de teatro pintado por Picasso 'Minotauro disfrazado de arlequín'.

»» Edificios y espacios de interés (Orillas del Garonne):

» Centre de l'Affiche (58, Allées Charles de Fitte) [http://www.centreaffiche.toulouse.fr/]: Este centro municipal expone regularmente su rica colección de arte gráfico: carteles, cartas postales y documentación especializada a través de colecciones y exposiciones temporales con temas como la aviación, la villa de Toulouse, la tauromaquia, Mayo del 68 o la Gran Guerra de 1914-1918, entre otros.

» Musée des Abbatoirs (76, Allées Charles de Fitte) [http://www.lesabattoirs.org/]: El antiguo matadero de la ciudad, construido entre 1826 y 1833, está dedicado actualmente al arte moderno y contemporáneo en un espacio realizado por los arquitectos Antoine Stinco y Rémi Papillault. El museo, abierto desde el año 2000, presenta una importante colección de obras (más de 2000 del siglo XX) de artistas locales y de la región entre las que destacan un telón monumental pintado por Picasso, 'Minotauro disfrazado de arlequín'. En el exterior, 'La Fleur qui marche', es una gran escultura original de Fernand Léger.

» Jardin Raymond VI (Allées Charles de Fitte): Este jardín es uno de los más recientes de la ciudad, situado entre el Musée des Abattoirs y los restos del cinturón medieval. Cuenta con un jardín botánico que incita al conocimiento de la naturaleza y un espacio infantil. Desde una larga explanada en terraza (Belvédère) construida sobre el Garonne se disfruta de una vista única sobre todo de la ribera derecha del río. En el siglo XVI, en plena epidemia de peste, los capitouls mandaron recluir a los enfermos en las torres de las murallas. Así, la Tour Taillefer, que se encuentra aquí, fue llamada la 'tour des Pestiférés'. Debajo de la torre se encontraba el antiguo molino de trigo Saint-Joseph, también llamado Le Martinet, que ahora es una central hidroeléctrica. A través de una pasarela de hierro de llega al muelle del Exil-Républicain-Espagnol.

» Antiguas murallas: A lo largo del jardín Raymond VI, todavía se pueden ver las cortinas y las torres de la antigua muralla de la ciudad que data de principios del siglo XVI.

» Passerelle Viguerie: Colgando en la fachada de La Grave y suspendida sobre el agua, la pasarela conecta sobre 140 metros el jardín Raymond VI al puerto Viguerie. Charles Viguerie (1779-1855) fue cirujano y profesor de L'École de Medicine.

» La Grave (Place Lange): Mencionado en 1197 en una carta del conde Raymond V, fue erigido el mismo año en los bancales de arena (del que debe su nombre, en francés 'grève') del Garona, en el barrio de Saint-Cyprien. Se destinó a hospicio hasta que en el en siglo XVI se construyó en su lugar el hospital Saint-Sébastien (1508-1514) destinado a albergar a los apestados. En 1647 sería transformado en el hospital general Saint-Joseph de La Grave. La capilla de Saint-Joseph, que se distingue del conjunto, fue construida a partir de 1758 y acabada en 1845 por el arquitecto Nelly. Su impresionante cúpula de cobre, muy restaurada, fue construida entre 1839 y 1844 por el arquitecto Delort [http://www.chu-toulouse.fr/-histoire-de-la-grave-].

» Hôtel-Dieu Saint-Jacques (2, rue de la Viguerie): Los antiguos hospitales del Hôtel-Dieu recogen en el siglo XII a pobres, huérfanos y peregrinos del Camino de Santiago. Unión del antiguo hospital Saint-Marie (siglo XII) y del que se construyó en la segunda mitad del siglo XIII perteneciente a la hermandad de Saint-Jacques, el Hôtel-Dieu es el establecimiento hospitalario más antiguo de Toulouse. Fue reformado en el siglo XVII y completado en el siglo siguiente con la construcción del ala oeste. Desde el año 2000 está inscrito en la lista de patrimonio mundial de la Unesco como parte del conjunto de los caminos de Santiago.

En el interior hay dos museos dedicados a la historia e instrumentos de medicina. El Musée d'Historie de la Médecine [Web oficial] fue creado en 1996 a iniciativa del profesor Jean-Charles Auvergnat, en el ala Viguerie del Hôtel-Dieu. Sus numerosas colecciones (cuadros, esculturas, instrumentos médicos antiguos...) cuenta la historia de la medicina en Toulouse desde hace siete siglos. El Musée des Instruments de Médecine [http://museemedecine.free.fr/] fue inaugurado en 2005 en la misma ala contando con un fondo de objetos hospitalarios y de instrumentos propios de diversas disciplinas médicas y de la cirugía. Abarcan desde la mitad del siglo XIX hasta el final del XX.

» Le Château d'Eau (1, place Laganne) [http://www.galeriechateaudeau.org/]: Se construye en 1823 a petición del capitoul Charles Laganne a partir de un depósito para recoger el agua del Garona y redistribuirla potable a las fuentes de la ciudad. Es abandonado en 1860 y después de un siglo de importantes restauraciones se le encontrará una nueva utilidad y desde 1974 es una galería dedicada a la fotografía, creada a iniciativa de Jean Dieuzaide, uno de los grandes fotógrafos franceses.

» Prairie des Filtres (Cours Dillon): Durante años bañada por las crecidas del Garona, la historia de la Prairie des Filtres es sorprendente. Pista de despegue, lugar de entrenamiento para los jugadores de rugby y huertas durante la guerra hasta convertirse en lugar de ocio y de fiesta. La construcción del dique del Cours Dillon al final de la década de 1970 desembocará finalmente en el nacimiento de uno de los jardines más frecuentados de la ciudad, con importantes eventos organizados aquí como el festival de música 'Río Loco' o los tradicionales fuegos artificiales del 14 de julio.

» Pont Neuf: En 1541 se decidió reemplazar los frágiles puentes medievales (Pont-Vieux y Pont de la Daurade) por un puente de piedra y ladrillo que resistiera las devastadoras crecidas del Garonne. En 1544 Jean Mansencal, primer presidente del Parlamento, pone la primera piedra en un acto multitudinario. Pero las continuas dificultades técnicas y las Guerras de Religión ralentizarán los trabajos de construcción, y no se terminaría hasta 1632. En un principio estaba enmarcado por un arco del triunfo obra del arquitecto parisino Jules Hardouin-Mansart, pero éste fue destruido en 1860. La característica más llamativa del puente son sus pilares, con forma de pico en la base y aperturas entre los arcos, diseñados para soportar las fuertes crecidas del río. Clasificado monumento histórico, es uno de los símbolos de la ciudad. Ofrece una hermosa vista del río y sus riberas.

» École de Beaux-Arts (5, Quai de la Daurade) [http://www.isdat.eu/ebat]: Situada en la margen derecha del Garonne, la École des Beaux-Arts et des Sciencies Industrielles fue realizada entre 1892 y 1895 sobre un espacio que pertenecía al antiguo convento benedictino de la Daurade. Una escuela de dibujo y pintura existió desde 1680. En 1746, la Sociedad de Bellas Artes fue creada por los artistas Antoine Rivalz, Guillaume Cammas y el abogado Bernard Dupuy du Grès, también autor de un Tratado de la pintura (1797) y fundador de la primera escuela pública y libre.

La fachada clásica de piedra del siglo XIX, firmada por Pierre Esquié, está adornada por bustos de maestros de la academia y de figuras femeninas que son una alegoría de las artes enseñadas en ella (grabado, pintura, arquitectura y escultura).

» Basilique Notre-Dame de la Daurade (1, Place de la Daurade): La iglesia actual se encuentra en un antiguo lugar de culto paleocristiano y celta y de una primera iglesia, Sainte-Marie de la Daurade, desaparecida en 1761 que pertenecía a un vasto monasterio de benedictinos. La decoración interior de esta iglesia a base de mosaicos dorados le otorgó el nombre occitano de 'daurade' ('dorada'). La fachada, que parece un templo, data del siglo XIX. En 1773 comenzarán los trabajos de la nueva iglesia, edificada según los planos de Philippe Hardy y que se prolongarán hasta su consagración en 1836. Concebida en forma de cruz latina y de una sola nave con capillas a ambos lados, dispone de un amplio coro. La columnata y en frontón de la fachada datan de 1877-1888. Es una iglesia muy popular por la existencia de una 'Virgen Negra' de 1807, tras ser destruida durante la Revolución la original del siglo XIV. Su vestimenta cambia en función del año litúrgico.

» Place y Port de la Daurade: Originariamente la plaza de la Daurada se encontraba en un prado donado por el priorato de la Daurada en 1263. Se le llamaba popularmente del 'mercadal', porque allí se celebraba desde el siglo XVI uno de los más importantes mercados de la ciudad. Hoy ofrece una bella vista sobre el paseo Henri-Martin, en la rivera derecha del río, y el Hôtel-Dieu, en la rivera izquierda. Desde la antigüedad la rivera derecha del Garona se ha utilizado para instalaciones portuarias, pero no fue hasta el siglo XVIII cuando los muelles serían terminados, que se crearían diferentes puertos fluviales. Así aparecieron, en 1786, los de la Daurada, Saint-Cyprien y Saint-Pierre, bajo el apoyo del arzobispo Loménie de Brienne. Gracias a ello se desarrolló un activo comercio hacia los Pirineos, el Atlántico y el Mediterráneo a través del río Garonne.

» Les Quais: Los muelles, situados por debajo del nivel de la ciudad, están delimitadas por un muro de ladrillo, testimonio de las operaciones de planificación y embellecimiento urbanístico del siglo XVIII.

» Pont Saint-Pierre: Existía ya un puente con este nombre en la Edad Media, pero se cree que se encontraba a la altura de Bazacle. Un primer puente más moderno fue realizado en 1850, sirviendo de peaje, pero fue arrastrado por la terrible inundación de 1875, debiendo ser reconstruido en 1877 y mejorado en 1929. En 1983 fue finalmente demolido debido a su deterioro, para erigir un nuevo Pont Saint-Pierre en 1986. El puente une la Place Saint-Pierre, creada a finales del siglo XVIII, con La Grave, en el barrio de Saint-Cyprien.

» Écluse Saint-Pierre y Canal de Brienne: Su nombre se debe al arzobispo de Toulouse Loménie de Brienne quien impulsó su trazado llevado a cabo entre 1770 y 1776 para unir el Garona al Canal du Midi a la altura del espacio de Bazacle. Contiene dos obras notables: la esclusa de St. Pierre, de forma oval, y la Port de l'Embouchure, decorada con un bajorrelieve en mármol de Carrara. Asomada al Canal de Brienne y haciendo esquina con el Boulevard Lascrosses, se encuentra la Place Héraklés, con una estatua de Hércules esculpida por Antoine Bourdelle (1921-1923) e inaugurada en 1925 que rinde homenaje a la memoria de los deportistas muertos durante la Gran Guerra.

» Espace EDF Bazacle: El nombre de Bazacle viene del latín 'vadaculum' (pequeño vado). Este pequeño pasaje, o calzada, fue el origen del futuro sitio romano. Desde el siglo XII aparecerán numerosos molinos sobre el Garona, desarrollándose una importante industria alimentaria de harina en la ciudad, que decaería finalmente a finales del siglo XIX. En 1889-1890 serían transformados por una central hidroeléctrica, lo que significará una auténtica reconversión industrial. Hoy la central es propiedad de EDF desde 1946 y supone un espacio de exposición y de observación excepcional sobre el río.

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Toulouse (Francia): Grandes bulevares y espacios naturales

Un anillo de bulevares de los siglos XVIII y XIX ciñe la ciudad Toulouse (Francia), rodeada a su vez por una red de autopistas. Los grandes bulevares se extienden sobre el trazado del cinturón medieval, aún visible en el Boulevard Duportal. A lo largo de estas antiguas murallas se suceden las puertas de Bazacle, Las Crosses, Arnaud-Bernard o Matabiau. A lo largo de esos bulevares se encuentran muchos de sus grandes parques y espacios naturales que posibilitan un mayor descubrimiento cultural y la relajación de los ciudadanos.

En el apartado de zonas verdes Toulouse cuenta (sin incluir las orillas del río y el canal) con unas 1000 hectáreas distribuidas entre 160 jardines y 600 espacios verdes, destacando el Jardín Japonais por su originalidad, el conjunto del Jardin des Plantes, el Grand-Rond y el Jardín Royal por su antigüedad, además de diferentes parques como los de Pech David, La Ramée, Sesquières o les Argoulets, de gran tamaño.

»» Edificios y espacios de interés (Grandes bulevares y otros espacios naturales de norte a sur):

» Jardin Compans Caffarelli y Jardin Japonais (Boulevard Lascrosses): Estos dos jardines forman un conjunto situado cerca de la ciudad administrativa y del centro de congresos Pierre Baudis, que sorprenden por su exotismo. Fueron proyectados en 1981 en el emplazamiento de las antiguas casernas militares. En su superficie se encuentran tres interesantes estatuas: 'Beauté nue et salie par 400 ans d'esclavage', un alegato contra la esclavitud, la de Carlos Gardel (1890-1935), emblema del tango argentino que era originario de Toulouse, y la de Pablo Picasso, obra de Mikhail Gritsouk (1919-1970). El Jardín Japonais es una recreación de los jardines japoneses y más especialmente los de Katsura y Kyoto. Todos los elementos de base del jardín japonés están representados en este bello entorno con una escenificación del mundo mineral, vegetal y acuático. Destacan el pabellón de té, numerosas plantas orientales plantadas sobre las colinas artificiales y un dragón de 3 m de altura con osamenta metálica, obra de Tom Petrusson realizada en 1993.

» Canal du Midi: Construido por Pierre-Paul Riquet, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el Canal du Midi es un libro natural de 240 kilómetros de largo. Fue excavado y construido en el siglo XVII para unir el Mediterráneo con Toulouse, facilitando así el comercio hacia el Atlántico. Alimentado por el embalse de Saint-Ferréol, está compuesto y embellecido con puentes, esclusas y caminos de sirga sombreados por plataneros. En la ciudad desemboca en el Port de l'Embouchure, junto con el de Brienne que le une al Garona, que continúa hasta el Atlántico. Hoy es muy utilizado para caminar, montar bicicleta o navegar en barco. Una estatua de Riquet, realizada en 1853 por Bernard Griffoul-Dorval, se encuentra en la plaza honorífica cerca de la Gare Matabieu y la estación de metro Marengo.

» Jardin Royal (Angle Rue Ozenne et Allées Jules Guesde): Proyectado y diseñado en 1754 siguiendo el plan urbanístico de Louis de Mondran, este jardín a la francesa fue el primero público de la ciudad. Ocupa dos hectáreas está adornado con diversas especies (caqui, magnolias, olmo de Siberia, el cedro del Líbano o naranjos), un estanque y varias estatuas como las de Antoine de Saint-Exupéry, obra de Aristide Maillol glorificando la epopeya aeroespacial, o del compositor Déodat Séverac, obra de Auguste Guénot.

» Jardin du Grand Rond (Grand Rond): También llamado 'Boulingrin', del inglés 'bowling-green', lugar con césped donde se juega con bolas de petanca, este jardín se creó en el siglo XVIII y se restauró según el arte de los jardines del siglo XIX. Tomó el nombre de Grand-Rond en 1830 tras celebrarse la primera carrera de caballos alrededor del mismo y darle una forma oval definitiva. Se compone de varias pasarelas que convergen hacia un estanque central. Lo embellecen diferentes estatuas, un templete, mosaicos vegetales y alamedas con grandes árboles.

» Muséum d'Histoire Naturalle (35, Allées Jules-Guesde) [Web oficial]: Completamente renovado en 2008 por el arquitecto Jean-Paul Viguier, el museo se apoya sobre los muros del antiguo convento y la iglesia de Saint-Exupère y junto al Jardin des Plantes. El Muséum de Toulouse, el segundo más grande de Francia, cuenta con una colección de más de dos millones de objetos de historia natural, incluyendo espacios modernos interactivos de exposiciones, laboratorios de ciencias, un jardín botánico y huertos.

» Jardin des Plantes (Allée Frédéric Mistral): Se creó en 1794, durante la Revolución Francesa, bajo la dirección del naturalista Philippe Picot Lapeyrouse a imitación de los jardines botánicos para sustituir al primero creado en 1730 por la Societé des Sciencies en el entorno del convento de Carmes. Las columnas en mármol rosa que hay a la entrada provienen de la antigua capilla de ese convento. El espacio fue transformado en jardín de recreo conservando una gran diversidad botánica y agrandado en 1862 y 1867. Rico en especies vegetales, ofrece al caminante espacios de descanso y paseo. En el centro del jardín se conservan los restos de una casa medieval. Saliendo por el lado de la avenida Frédéric-Mistral hay dos puertas de los siglos XVI y XVII provenientes de antiguos edificios del Capitole, que fueron traídas aquí en 1886.

» Monument a la Gloire de la Rèsistence (Allée Frédéric Mistral): Tras una escultura monumental de acero se encuentra el memorial subterráneo que conmemora la Segunda Guerra Mundial, las actividades de la Resistencia y la conmemoración de la liberación de Toulouse el 19 de agosto de 1944. El recorrido está lleno de criptas que recuerdan a los fusilados.

» Musée Georges-Labit (17, rue du Japon) [http://www.musees-midi-pyrenees.fr/musees/musee-georges-labit/]: Situado en un pequeño pabellón de estilo árabe cercano al Canal du Midi, el museo toma el nombre de Georges Labit (1862-1899), coleccionista de Toulouse apasionado por Asia, que atesoró en su casa los objetos adquiridos durante sus numerosos viajes. El museo ofrece una completa visión de tres mil años de arte de civilizaciones lejanas o desaparecidas (India, China, Camboya, Tibet, Nepal, Egipto o Japón), a través de antigüedades y objetos religiosos tibetanos, momias, sarcófagos, tallas de madera indias, budas, terracotas chinas, máscaras o armaduras de samurais.

» Port Saint-Sauveur: Situado en el Canal du Midi, el puerto de Saint-Sauveur se realiza entre 1827 y 1836 para ampliar el puerto existente. Originalmente un puerto comercial que contó con gran actividad antes de la llegada del ferrocarril, aún recibe cerca de cuatrocientas embarcaciones de recreo y barcazas cada año.

» Palais Niel (31, Rue Montoulieu Saint-Jacques): Es la residencia más prestigiosa de Toulouse durante el siglo XIX. Fue construido por el mariscal de Francia Adolphe Niel entre 1863 y 1868, según los planos del arquitecto militar tolosano Bonnal, en un antiguo recinto ferial. Se compone de cinco edificios: dos pabellones que flanquean la entrada a la casa, cuadras y cobertizos en un lateral del edificio y un jardín real que se amplió con un invernadero y un jardín de invierno. Aún hoy el palacio tiene función militar. La calle donde está situado debe su nombre a la antigua iglesia de St-Jacques, dependiente de la catedral de St-Étienne, que fue demolida en 1812 y reemplazada por la capilla de Sainte-Anne.

» Monument aux Combattants de la Haute-Garonne (Allées François Verdier): Este monumento, también llamado 'a los muertos', fue construido en honor de los soldados de la región que lucharon en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Es obra del arquitecto Léon Jaussely y fue erigido en 1927, alineado entre grandes bulevares. Ocho grandes columnas de piedra conducen hasta el frontón, en el que están grabados los nombres de los principales campos de batalla. Los escultores Abbal, Moncassin, Raynaud y Fourés realizaron los bajorrelieves y el interior del arco. Las inscripciones son una loa al valor de las tropas francesas y la devolución de la región de Alsacia-Lorena, ocupada por Alemania, a Francia.

» Place y colonne Dupuy: Con una altura de más de 19 m, fue erigida en 1834 en la antigua Place Dauphine, levantada en 1780 y rebautizada Place Dupuy en 1832. Lleva el nombre del general Dominique-Martin Dupuy, militar tolosano participante en las campañas de Italia y Egipto y muerto en 1798. La fuente, decorada con cuatro grifos esculpidos por Griffoul-Dorval, fue realiza entre 1832 y 1834 según los planos de Urbain Vitry. En lo alto de la columna está la estatua alegórica en bronce de la 'Dame Tolose'. Realizada originalmente en madera por Jean Rancy fue fundida después en bronce por Claude Pélhot. Desde 1555 estuvo ubicada sobre el Donjon du Capitole.

» Halle aux Grains (1, Place Dupuy) [http://www.halleauxgrains.com/]: Construida por el arquitecto Denat entre 1861 y 1863 en el emplazamiento de la église Saint-Sauveur, este antiguo mercado de cereales y legumbres fue palacio de deportes en 1952 y después sala de conciertos para la Orquesta Nacional del Capitol desde 1974. Es famoso por su arquitectura típica de ladrillos de color rosa.

» Place y église Saint-Aubin: Este espacio fue una antigua necrópolis en la Edad Media y desde 1780 a 1840 albergó una primera capilla dedicada a St-Aubin, demolida durante la Revolución. La iglesia actual, sin campanario, fue construida en gran parte a partir de 1847 sobre planos del arquitecto Jean-Auguste-Marie-Thérèse Delort y con el cardenal d'Astros colocando la primera piedra. Fue acabada en 1863 en un estilo que combina arte gótico, románico y bizantino. Se encuentra en la popular zona de Saint-Aubin-Dupuy, al este del centro histórico.

» Cité de l'Espace (Avenue Jean Gonord) [http://www.cite-espace.com/es]: Al sureste de Toulouse, este parque espacial cuenta con un planetario y exposiciones interactivas relacionadas con la exploración del espacio y una réplica del cohete Ariane 5, donde los visitantes pueden aprender a lanzar cohetes y satélites.

http://serviajero.blogspot.com.es/2014/04/toulouse-francia-grandes-bulevares-y.html

A Toulouse la llaman la ciudad rosa por el color rojizo del ladrillo con el que están construidos la mayor parte de los edificios de su centro histórico de calles estrechas, palacios renacentistas y patios casi ocultos que dejan fuera de los edificios la animación y el movimiento de la ciudad.

Toulouse es una ciudad que quizá no tenga un monumento emblemático para el resto del mundo, pero donde el viajero podrá disfrutar de los paseos por las calles peatonales de su centro histórico de edificios de ladrillo, la historia de sus iglesias o sus palacios renacentistas, la tranquilidad de un paseo a orillas del Garona, su excelente gastronomía o la animada vida nocturna de sus bares.

Toulouse puede contar historias del pasado. Como las de aquellos tiempos del Renacimiento donde el comercio del pastel llevó riqueza a la ciudad y torres circulares de ladrillo a los palacios de la época. O como las de su tradición religiosa, con su basílica románica de St. Sernin como centro del Camino de Santiago a su paso por Toulouse o la de los Jacobinos, donde se encuentran enterrados los restos de Santo Tomás de Aquino.

Además de ello, Toulouse esconde cientos de curiosidades que ir conociendo. Toulouse fue la ciudad donde nació un argentino universal como Carlos Gardel, residencia ocasional para los pilotos del servicio de Aeropostale que transportaba correo entre Europa y América a principios del siglo XX y una de las ciudades claves para el exilio republicano español. Toulouse es también un punto de referencia para la cultura y la lengua occitana y el lugar donde tiene su sede una de las grandes compañías de la aviación, como Airbus.

Toulouse es también una ciudad joven y llena de vida. Universitaria, cerca de una quinta parte de su población está formada por estudiantes que le dan dinamismo y alegría y, a la vez, tecnológica y avanzada, siendo la sede de empresas del sector aeronáutico y aeroespacial. Restaurantes, bares, clubes nocturnos… casi todas las noches es fácil de encontrar alguna zona animada en Toulouse.

Para descubrir lo que es Toulouse y sus múltiples facetas, simplemente piérdete un poco entre sus calles y rincones y déjate llevar hasta encontrar los lugares que te recomendamos en esta guía. Toulouse no es demasiado grande, ni está lejos de España, por lo que resulta una escapada breve muy agradable para un fin de semana.

Disfrutad de vuestro viaje a Toulouse

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Monumentos y lugares de interés en Toulouse

Toulouse es una ciudad muy agradable para pasear. En su centro histórico, que no es demasiado extenso y podemos recorrer perfectamente a pie, nos encontraremos con edificios civiles y religiosos de interés. No obstante, fuera de la zona más tradicional e histórica también hay cosas que ver en Toulouse. Aquí os presentamos algunos de los principales puntos de interés de la ciudad.

Toulouse

La Place du Capitole es el corazón de la ciudad de Toulouse. Destaca por ser una gran explanada abierta entre las callejuelas pequeñas del centro histórico y por albergar el edificio del Ayuntamiento de la ciudad. Es el centro de la vida de la ciudad y de cualquier evento o celebración multitudinaria que se precie, como las de las victorias del equipo de rugby de la ciudad, aparte de albergar ocasionales mercados callejeros. En ella están también algunos de los cafés y terrazas más clásicas de la ciudad.

El Capitole es el edificio que da nombre a la plaza y el más representativo de la misma. Alberga a la vez la sede del Ayuntamiento de la ciudad y el Teatro del Capitole, uno de los clásicos de Toulouse. Se construyó entre los sighlos XV y XVI. El Capitole es un edificio interesante visto desde fuera, pero no basta con verlo desde fuera, ya que lo más llamativo del palacio son las salas interiores, excelentemente decoradas. Para ello, tenemos que entrar por la puerta principal del edificio, caminar un poco por el pequeño patio interior y adentrarnos por una puerta que aparece en el lado izquierdo y que da acceso a una escalera. En ella nos encontramos ya un primer fresco que representa los Juegos Florales, pero si la subimos y nos adentramos en las salas del primer piso, nos encontraremos con muros y techos pintados y decorados. Destacan, sobre todo, la Sala Henri Martin, decorada con grandes pinturas de este pintor impresionista y la Sala de los Ilustres, con sus frescos en el techo.

La Place du Capitole cuenta también, en la fachada situada justo frente al Ayuntamiento, con unos soportales en los que el pintor Raymond Moretti realizó una serie de pinturas en el techo representando diferentes momentos o particularidades de la historia de Toulouse.

La Place du Capitole sirve también como cruce de caminos en el centro de la ciudad. De ella parte la Rue du Taur, que va a dar a la basílica de St. Sernin, y varias calles peatonales de carácter comercial en su parte sur. Está situada a pocos metros del Convento de los Jacobinos y, justo detrás del Ayuntamiento, se encuentran la Oficina de Turismo y la Rue d’Alsace-Lorraine, una de las principales arterias comerciales de Toulouse.

La Basílica de St. Sernin

Toulouse

Toulouse es una ciudad con una importante presencia de edificios religiosos. Durante nuestra visita, nos comentaban que la ciudad contaba con 90 iglesias, una basílica y una Catedral. Sin embargo, curiosamente, la Catedral de St. Ettiene no ocupa el lugar principal entre las preferencias e iglesias destacadas por los propios habitantes de Toulouse, que ven como mucho más representativa a la Basílica románica de St. Sernin.

La Basílica de St. Sernin está situada en el norte del centro histórico de Toulouse, a algo menos de un kilómetro de la Place du Capitole y es una de las iglesias románicas más grandes del sur de Francia. Su construcción data de finales del siglo XI y principios del XII. La torre exterior destaca como una de las vistas más llamativas del centro de la ciudad. En su origen, la Basílica formaba parte del complejo de una antigua abadía que desapareció con el tiempo y era una parada casi obligada para los peregrinos que recorrían el Camino de Santiago.

Su interior llama la atención por no estar excesivamente recargado de decoración, lo que puede hacer que parezca un poco fría. Llama la atención, no obstante, un bonito órgano del siglo XIX. La iglesia se puede visitar gratuitamente, pero para acceder a la girola y la cripta donde se guardan las reliquias de San Saturnino hay que pagar una entrada de dos euros.

El convento de los Jacobinos y la iglesia de la Daurada

Toulouse

Otro de los edificios religiosos del centro de Toulouse que merece una visita es el antiguo Convento de los Jacobinos. Digo antiguo porque, aun manteniendo su estructura de edificio religioso, hace ya mucho tiempo que pasó a convertirse en monumento nacional y ya no se celebran misas, ni actividades religiosas.

Los Jacobinos era la iglesia y el convento de la orden de los Dominicos, que nació en la ciudad de Toulouse para intentar convertir pacíficamente a los cátaros al catolicismo. Su torre es una de las que más sobresalen sobre los tejados de la ciudad y se hace especialmente presente si la contemplamos desde la orilla oeste del Garona. De noche, se ilumina de colores, así que es fácilmente reconocible.

La iglesia está construida en el estilo gótico meridional y su interior está bastante poco decorado. Llama la atención la estructura, ya que el altar, en lugar de estar en uno de los extremos de la única nave, está situado en el centro de la misma. Al tratarse de una única nave, hay columnas en su centro que la parten en dos espacios. Una de estas columnas es especialmente llamativa: la llaman La Palmera por su tamaño y sus ramificaciones. En su base, se ha colocado un espejo para poder apreciar mejor su tamaño y los detalles de su parte más cercana al techo. Las vidrieras también son llamativas, aunque sólo se conservan dos de las originales del siglo XIV.

No lejos de los Jacobinos, podemos visitar también la iglesia de la Daurada, ya casi a orillas del Garona. El nombre le venía del antiguo color dorado original que revestía sus muros y que fue sustituido tiempo después. En la iglesia, además de un bonito órgano, destaca sobre todo la imagen de la Virgen Negra, a la que muchos creyentes piden favores. En la iglesia aparecen también numerosas placas de agradecimiento por los favores concedidos.

Los palacios renacentistas y los patios

Toulouse

Toulouse tiene una época dorada en su historia durante el Renacimiento, gracias al comercio de la hierba pastel durante los siglos XV y XVI. La hierba pastel se utilizaba para teñir prendas de vestir con un color azulado muy característico y era un producto caro y bastante demandado que se obtenía en la zona de Toulouse. Esto generó una riqueza que se vio reflejada en la arquitectura de la ciudad.

Lo más característico que queda de estos edificios son las torres capitulares, que eran torres que se construían en las casas de las personas que esperaban a que se les concediera un título nobiliario. Son torres relativamente estrechas, con ventanas y de forma casi siempre circular. Hay unos cuantos palacios en el centro de la ciudad de Toulouse que conservan algunas de estas torres, pero no destacan mucho dentro de la ciudad, por lo que a veces pueden pasar un poco inadvertidas si no vamos expresamente a buscarlas. La mejor manera de verlas es desde los patios de las casas antiguas, aunque muchas de ellas son de titularidad privada y no permiten el acceso de visitantes.

Para verlas, lo mejor es ir con el tour organizado de la Oficina de Turismo. No obstante, siempre quedan algunos edificios de la época que están abiertas al público permanentemente. Ejemplos de ellos son los del Palacio d’Assezat, que hoy aloja la colección del Museo Bemberg, y es el mejor conservado de todos ellos –también el menos antiguo- o los de Brucelles o Dumay, que alberga el Museo de la Vieja Toulouse, abierto durante los meses de verano.

Aparte de los palacios renacentistas, también destacan en la arquitectura del centro de Toulouse los patios de algunos edificios. No obstante, a muchos de ellos no se puede acceder por ser privados y otros pasan desapercibidos para quien no conozca la ciudad.

Toulouse

El Garona es una parte fundamental del paisaje urbano de Toulouse. El centro histórico está situado en su mayor parte en su orilla este, por lo que las mejores vistas de la ciudad desde el río las tendremos paseando desde la orilla oeste. Quitando las vistas del Pont Neuf o de la torre de los Jacobinos, no podemos decir que las vistas sean impresionantes, pero sí que permite un paseo muy tranquilo o disponer de un lugar en el que sentarse junto al agua en el césped y relajarse por un momento. El Pont Neuf, por la noche, dispone de una iluminación que cambia de color y es una vista muy agradable.

En la orilla oeste del Garona se encuentra el Museo de Les Abattoirs. Se trata del edificio de los antiguos mataderos de Toulouse, construido en ladrillo, como la mayor parte de los edificios del centro, pero espléndidamente reformado y convertido hoy en museo de arte moderno. Su principal atractivo es un enorme telón pintado por Picasso en 1936 que lleva por título “El despojo del Minotauro con traje de Arlequín”, que se exhibe sólo durante seis meses al año por motivos de conservación.

Por su parte, completando la oferta museística cercana al río, en la orilla este nos encontramos con el renovado Espace EDF Bazacle. Éstas eran las antiguas turbinas eléctricas situadas en el río Garona, cuyo edificio se ha rehabilitado para seguir produciendo algo de electricidad y, a la vez, convertirse en sala de exposiciones con temáticas centradas fundamentalmente en energías renovables. Cuenta con una terraza-restaurante con vistas al río, que lo hace muy recomendable.

Finalmente, además del río Garona, Toulouse está surcada por tres canales artificiales: El de Midi, que conecta la ciudad con el Mediterráneo, el Lateral del Garona, que la conecta con el Atlántico y el de Brienne, que conectaba los dos. Hoy ya no se utilizan para la navegación, pero siguen teniendo cierto atractivo como ruta de bicicleta y turística.

Airbus y la Ciudad del Espacio

Una atracción muy específica de Toulouse es poder disfrutar de exposiciones y recintos especialmente dedicados a las industrias de la aviación y aeroespacial, que son dos de los sectores empresariales líderes de la ciudad. El fabricante de aviones Airbus, por ejemplo, tiene allí su sede principal y su visita es una de las más recomendables que se puede realizar durante la estancia en Toulouse, especialmente para quienes gusten de los aspectos más técnicos.

Para visitar la planta de Airbus, no obstante, hay que contratar una visita guiada que irá dirigiendo al visitante por los diferentes temas y aeronaves que podrá visitar. El tour incluye una visita en autobús por las diferentes zonas de las 700 hectáreas de que consta la factoría, como las líneas de ensablaje, las oficinas centrales o el centro de diseño; así como da también la posibilidad de ver por dentro o por fuera modelos modernos como el Airbus 380, así como algunos clásicos como el Caravelle o el Concorde.

Aparte de Airbus, también se puede profundizar en la industria aeroespacial visitando el parque temático de la Ciudad del Espacio, con áreas temáticas y proyecciones espectaculares, entre las que destacan una proyección IMAX en 3D rodada desde el espacio por los propios astronautas o un planetario.

http://www.guiadetoulouse.com/monumentos/

Toulouse,4 pronunciado en francés [tu'luːz] (Tolosa en occitano y en español), es la cuarta comuna (commune) de Francia en población, después de París, Marsella y Lyon, en 2007 contaba con 439.453 habitantes en el municipio,5 en una superficie de 118,3 km². Su área urbana, con 1.202.889 habitantes,6 es la cuarta mayor de Francia y la primera en crecimiento demográfico.

Es atravesada por el río Garona (Garonne en francés) y en su casco urbano (Port de l'Embouchure) se produce la confluencia de los canales de Midi, Brienne y lateral de la Garona. Está localizada al suroeste del país , entre el Mediterráneo (Gruissan) y el océano Atlántico (Capbreton), a 90 km de los Pirineos españoles. Es capital del departamento del Alto Garona y de la región de Mediodía-Pirineos, así como la capital histórica de la provincia del Languedoc o, en occitano, Lengadòc.[cita requerida]

Recibe el apodo de Ciudad Rosa por el color dominante en los edificios antiguos, hechos con ladrillos vistos. Su altitud promedio es de 141 metros, el relieve es poco accidentado.

Toponimia

El nombre oficial y en francés, es Toulouse; en castellano, si bien el topónimo tradicional es «Tolosa» o bien «Tolosa de Francia», actualmente se usa mayoritariamente Toulouse, forma que distingue esta ciudad con claridad de la Tolosa de la provincia de Guipúzcoa.4

Pronunciado /tu'lus/ en español y /tuˈluz/ en francés; también se llama «Tolosa de Lenguadoc» o «Tolosa de Languedoc», y en occitano «Tolosa», denominaciones en desuso en favor de la forma francesa.[cita requerida]

Geografía

Altitud: 136 m

Latitud: 43º 36' 00" N

Longitud: 001º 25' 59" E

Clima

La ciudad goza de las confluencias de los climas oceánico y mediterráneo. El resultado es un clima templado (subtropical húmedo, Cfa en la clasificación climática de Koppen), suave en otoño y en primavera, y algo cálido y seco en verano. Los vientos dominantes, por orden de importancia son: el viento del oeste (el cual transporta generalmente la humedad del océano Atlántico), el viento del sudeste (también llamado viento austral, caracterizado por ser más bien cálido y seco) y el viento del norte, mucho menos frecuente que los anteriores y generalmente frío y seco (lleva masas frías de aire anticiclónico situadas en el norte de Europa).

El viento austral se le conoce también como "el viento de la locura", o también "el viento del diablo", por la extraordinaria fuerza que hace que se lleve todo a su paso, desecando la tierra y arrancando la vegetación del lugar. Así, el 4 de mayo de 1916 consiguió volcar el tren Tolosa-Revel. Otra de sus características atribuidas es la influencia que éste tiene en el comportamiento humano y animal, gracias a sus ráfagas y torbellinos (se dice que en los días de viento austral, los habitantes de la región son fácilmente irritables).

En 2006 la ciudad recibió 2152 horas de sol frente a la media nacional situada en 1973 horas al año, 656 mm de lluvia frente a la media nacional de 770 mm. Además, Tolosa sufre 24 días muy cálidos y 33 días de heladas al año.

Los meses más lluviosos son abril, mayo y junio. Las temperaturas mínimas se producen en enero con una media de 5 °C, y las temperaturas máximas en agosto con una media de 23 °C.

La temperatura máxima registrada fue de 44 °C el 8 de agosto de 1923 (récord nacional) y la temperatura más fría fue de -19,2 °C el 15 de febrero de 1956. La marca atendiendo al nivel de precipitaciones se produjo el 7 de julio de 1977 con 82,7 mm según fuentes de Météo France.

Tolosa fue sorprendida por un tornado el 15 de mayo de 1980 a las 20:15h. Dicho tornado se formó en el aeropuerto de Blagnac, desplazándose en dirección a Tolosa para acabar su recorrido en el barrio de Casselardit, cerca de Purpan. Este tornado, clasificado como F2, con vientos de 200 km/h, arrancó tejados y causó daños importantes en la zona. Es un clima de medio oceánico.

http://es.wikipedia.org/wiki/Toulouse

http://fr.wikipedia.org/wiki/Toulouse

http://en.wikipedia.org/wiki/Toulouse

Pinche para ver las Fuentes seleccionadas

Vídeo:

Web recomendada: http://www.toulouse.fr/

Contador: 2600

Inserción: 2014-09-13 17:45:00

 

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