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Catedral de Zamora

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Localización:
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Tipo: Edificios Religiosos

Categoría: Románico

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Voto:

Ratio 5/5 (2 Votos)

Continente: Europa

País: España

Localización: Zamora

Año: 1140–1174

Estado: Terminado

Descripción:HISTORIA

INTRODUCCIÓN

La Santa Iglesia Catedral es el edificio religioso, histórico y artístico más importante de la diócesis de Zamora. Recibe el nombre de “catedral” por ser la iglesia del Obispo, donde se encuentra su cátedra o sede, signo de su magisterio, de su ministerio pastoral y de la unidad de los creyentes en una misma fe católica. Es además, centro de la vida litúrgica de la comunidad diocesana, en la que ésta se reúne para edificarse a sí misma mediante la escucha de la Palabra de Dios, la oración, la recepción de los sacramentos y la celebración de la Eucaristía.

Iglesia tan singular está repleta de innumerables referencias históricas. Durante más de ochocientos años, muchas personas y acontecimientos estuvieron vinculados a ella por ser el escenario principal del devenir de nuestra ciudad y de nuestra diócesis.

Este mismo proceso ha dejado en ella su impronta. De modo que lo que hoy contemplamos es fruto de un proyecto original y de las modificaciones y adiciones con que nuestros antepasados la fueron enriqueciendo. Es como un libro ilustrado en el que podemos contemplar la secuencia de la historia de la salvación a través de las obras y los estilos artísticos.

Disfrutemos contemplando la grandeza de este lugar impregnado de fe y elevemos nuestro espíritu, guiados por la belleza que de Dios procede y hacia él nos conduce.

LA SEDE EPISCOPAL DE ZAMORA Y EL CABILDO CATEDRALICIO

La Sede Episcopal de Zamora se remonta a tiempos muy antiguos. La Ciudad y la Diócesis de Zamora son dos realidades que están íntimamente unidas, y San Atilano es, junto con San Ildefonso, el agluti­nante de ambas. Sabido es que el año 893 se restauró el núcleo urbano de Zamora. La ciudad surgió como centro neurálgico militar en la estra­tégica vía romana que desde Mérida llevaba a Astorga. La construcción de las murallas potenció el papel de Zamora como ciudadela campamen­to. La atención espiritual de las gentes que vinieron a poblar estas tie­rras, la presencia de la corte Astur-Leonesa en el interior de la ciudad, y el fervoroso entusiasmo de la restauración religiosa que ‘siempre mani­festó el rey Alfonso III, el Magno, explican la fundación de la Sede Epis­copal Zamorana.

Los historiadores modernos cifran la fundación de este Obispado en el año 901. Esta corriente, documentada y crítica, señala que su primer obispo fue nuestro San Atilano, ya que por distintos documentos se sabe que, desde comienzos del siglo x, aparece un “Atilanus Zamorensis Epis­copus”. Es más, la biografía de los santos Froilán y Atilano están ínti­mamente unidas: los dos fueron monjes, los dos fundaron monasterios (el de Tábara y el de Moreruela) y los dos fueron nombrados y consa­grados obispos el mismo día: el de Pentecostés del año 900. A Froilán, el rey Alfonso III le concede el obispado de León, y a Atilano, el de Za­mora.

Esta primera etapa de la Sede Zamorana quedó interrumpida por las devastaciones sarracenas y en especial por la del caudillo árabe Almanzor, quien arrasó a Zamora en el año 988.

En esa época de la reconquista, el territorio de Zamora parece que pertenecía a la Diócesis de Astorga. La plena restauración de la Sede Zamorana con demarcación propia se debe al Emperador Alfonso VII, quien acudió a su tío, el Papa Calixto II, obteniendo de él una Bula en el año 1120, en la que se reconoce la Sede de Zamora como sufragánea de la archidiócesis de Toledo.

El primer obispo de esta Sede después de la restauración fue Ber­nardo, monje de Sahagún, que murió el año 1149.

Zamora estuvo adscrita años después a la Metrópoli de Braga; tam­bién algún tiempo a la de Santiago de Compostela, y últimamente, en el año 1851, en virtud del Concordato, pasó a pertenecer a la archidiócesis de Valladolid.

El Cabildo catedralicio está adscrito a la Sede Episcopal de Zamora, por lo menos, desde el tiempo de la restauración de la Sede y del nom­bramiento del primer obispo después de ésta, que fue el monje Ber­nardo.

En un documento del año 1123 se cita a la iglesia de “Sant Salva­dor” que, al parecer, estaba sita en el mismo lugar donde está construi­da la catedral actual. Era Sant Salvador una pequeña basílica dedicada a la memoria del Salvador “et omnium sanctorum, quorum basilica ab antiquis sita est in Zamora”. Esta pequeña basílica, sin duda arrasada por Almanzor, fue restaurada por Fernando I y en ella fue restablecida la Sede Zamorana por Alfonso VII, el Emperador, y en ella se estableció el Cabildo Catedralicio.

Viendo el Emperador Alfonso VII la poca capacidad del lugar en que el Prelado y el Cabildo se veían precisados a dar culto a Dios, decidió agrandarla; para ello, el año 1135 cedió, en donación hecha al obispo Bernardo, unos terrenos colindantes.

La actual catedral fue construida en tiempos del obispo Esteban, que sucedió a Bernardo. Consta en un documento del Cabildo que las obras fueron contratadas en el año 1150 y se realizaron, según los histo­riadores, entre 1151 y 1174. Así, pues, el grueso de la obra se hizo en veintitrés años, como reza en el epitafio del obispo Guillermo, tercero después de la restauración, donde se dice que fue consagrada la catedral el 15 de septiembre del año 1174. No se descarta que el obispo Bernardo hiciera algunas obras de preparación y después del año 1174 siguieran obras de consolidación u ornamentación.

El estilo primitivo de la catedral fue el románico con tres naves y tres ábsides, con las modalidades de la reforma del Císter, con la supre­sión de la ornamentación de capiteles por razón de sencillez y otros motivos de piedad. El orientalismo de la catedral de Zamora está paten­te en su cúpula bizantina.

Desde el siglo XIV empezó a sufrir innovaciones la primitiva fábrica con aditamento de capillas funerarias ya del nuevo estilo gótico.

En el siglo XVI se suprimieron los tres ábsides románicos y se cons­truyó la capilla mayor y el coro en la mitad de la nave central. Para estos gastos aportó una parte el obispo Menéndez Valdés, cuyo escudo aparece esculpido en varios lugares de la catedral.

Al final del siglo XVI y principios del XVII se añadió el claustro actual de estilo neoclásico, que sustituyó al primitivo, asolado por un incendio ocurrido en el año 1591. Así mismo se añadió el pórtico del septentrión de estilo herreriano.

El escudo del Cabildo primitivo era un Cordero de pie portando la bandera; desde el siglo XVIII se pone el Cordero recostado sobre el Libro con los siete sellos.

La Dedicación de la catedral tuvo lugar el 15 de septiembre y el Titular es el Salvador o la Transfiguración del Señor, cuya fiesta se celebra el 6 de agosto.

(Estatutos del Cabildo Catedral de Zamora. Introducción Histórica. Zamora, 1991)

http://catedraldezamora.wordpress.com/historia/

EXTERIOR

Originalmente era un edificio de tres naves de cuatro tramos cada una, un crucero ligeramente marcado en planta y tres ábsides semicirculares, escalonados, con sus correspondientes tramos rectos. Sin embargo, ha sufrido una serie de modificaciones a nivel estructural y espacial que ha desdibujado su imagen primigenia.

El cimborrio, realizado en el último cuarto del siglo XII, es el elemento más emblemático de la catedral.

Aunque en su estructura, composición y decoración recoge influencias de la arquitectura oriental y occidental precedente (francesa, bizantina, cruzada y musulmana), se trata de una obra sin paralelo en la arquitectura medieval, que ofrece una genial, elegante y singular solución al problema de cubrir con cúpula la intersección de la nave central con el crucero. La propuesta fue tan acertada y bella que se convirtió en cabeza de serie de varias obras semejantes en Salamanca, Toro y Plasencia. Presenta un tambor cilíndrico con dieciséis ventanas que proporcionan luces al interior y cuatro torrecillas que reproducen a pequeña escala la estructura central. La cúpula, semiesférica y algo peraltada, contiene el mismo número de gallones decorados con escamas semicirculares y separados por unas crestas de arquillos. Coincidiendo con los puntos cardinales, se dispusieron salientes formados por un cuerpo de arquillos ciegos y agudos frontones triangulares rematados en cruz.

Durante el siglo XIII, tras la conclusión del templo catedralicio, se edificó una torre en el ángulo noroccidental. Se trata de un auténtico baluarte de carácter defensivo, con 37 metros de altura, que destaca por su aspecto colosal y macizo.

La portada meridional o del Obispo es la única de la fábrica antigua que se conserva íntegramente y se puede contemplar en su totalidad. En ella confluyen y se integran armónicamente diversos elementos de procedencia clásica, francesa, oriental e hispanomusulmana. De ella destaca la puerta, abocinada y de medio punto, con el intradós lobulado y cuatro arquivoltas decoradas con arquillos de herradura muy cerrados que producen un original e intenso efecto de claroscuro.

Las calles laterales contienen magníficos relieves escultóricos. La de la izquierda acoge las figuras de San Pablo y San Juan Evangelista en actitud de diálogo y de marcha. La de la derecha está dedicada a la maternidad divina de la Virgen María, representada como Theotokos o Sedes Sapientiae, con el Niño Jesús sobre su rodilla izquierda, y ambos cobijados por un baldaquino y flanqueados por dos ángeles turiferarios. Por debajo, asoma una cabeza masculina; la leyenda afirma que este enigmático busto recuerda a un ladrón que entró en el interior del templo para sustraer el dinero destinado a su edificación y que al intentar escapar la ventana se estrechó impidiendo su huida.

La portada norte, proyectada en 1592 por el arquitecto Juan del Ribero Rada, es un claro ejemplo de la sobriedad propia del clasicismo. Por encima de la puerta de acceso podemos ver una escultura pétrea del Salvador, a quien está dedicada la iglesia.

http://catedraldezamora.wordpress.com/coro/

INTERIOR

El retablo mayor, diseñado por Ventura Rodríguez y ejecutado por Juan Bautista Tammi y Andrés Verda, fue realizado entre 1765 y 1775 con mármol, jaspes y bronce. El relieve central de la Transfiguración, obra Jerónimo Prebosti en torno a 1773. En los intercolumnios se sitúan las imágenes de San IIdefonso (izquierda) y San Atilano (derecha), patronos de la ciudad y de la diócesis, respectivamente, esculpidas en Granada en 1771.

En la capilla mayor se hallan también el retablo de Nuestra Señora de la Majestad, tallado por Juan Falcote y primorosamente estofado por Juan de Durana y Alonso de Remesal el Joven a fines del siglo XVI. Su hornacina acoge una imagen de la Virgen con el Niño, labrada en piedra en torno a 1300 y estofada en el siglo XVI; es la Virgen de la Majestad o de la Calva, así denominada por su despejada frente. Y el retablo del Santo Cristo, tallado en 1546, con una imagen del Crucificado de la misma época.

Las rejas que cierran la capilla mayor y el coro forman uno de los conjuntos más extraordinarios de la rejería castellana del primer renacimiento. Su factura revela un tracista excepcional y ha sido atribuida al taller del célebre rejero fray Francisco de Salamanca, a quien se adscriben también los púlpitos, todo ello realizado en torno a 1500.

Son diversas las capillas que se añadieron circundando el edificio románico. En la nave el evangelio, la capilla de San Miguel o del Santísimo, la capilla de San Nicolás, y la capilla de San Pablo, la capilla de Santa Inés, donde se conservan la denominada Cruz de Carne, reliquia ofrecida por un ángel a un monje benedictino llamado Ruperto cuando suplicaba el cese de la Peste Negra, asegurándole que mientras fuese venerada en Zamora, la ciudad se vería libre de cualquier tipo de peste, y la talla del rey San Fernando, que realizó el escultor vallisoletano Alonso Fernández de Rozas en 1671, año en que el santo zamorano nacido en Valparaíso fue canonizado por el papa Clemente X.

A los pies de la nave central, la capilla de San IIdefonso, fundación del cardenal zamorano Juan de Mella, que alberga los grupos del Nacimiento y el Calvario, tallados por Juan de Montejo el Viejo a fines del siglo XVI, diversas pinturas murales y numerosos sepulcros, entre los que destaca el del maestrescuela Juan Romero. Para el altar de esta capilla Fernando Gallego pintó un retablo en la década de 1470, la obra más temprana de cuantas de él se conservan. Y en la nave de la epístola, la capilla de San Juan Evangelista, con el espléndido sepulcro mural del doctor Grado, labrado poco antes de su fallecimiento, acaecido en 1507, con una representación del árbol de Jesé; y la capilla de San Bernardo, en la que recibe culto la sobrecogedora imagen del Cristo de las Injurias, un Crucificado de mediados del siglo XVI que procede del desaparecido monasterio de San Jerónimo de esta ciudad.

La sillería del coro, situada en la nave central, fue realizada en madera de nogal por el taller de Juan de Bruselas entre 1 502 y 1 505. El programa iconográfico, de profunda carga teológica, contiene una espléndida síntesis de la historia de la salvación. La humanidad, que ha perdido el paraíso por su caída en el pecado (representado en las atrevidas escenas de las misericordias), es redimida por Cristo, el Mesías cuya venida fue anunciada por los personajes y las profecías del Antiguo Testamento (sillería baja); en él se fundamenta nuestra fe, cimentada sobre los apóstoles y fortalecida por el ejemplo de los santos (sillería alta).

La tabla del trascoro representa a Cristo Salvador del Mundo en su Gloria, entre los bienaventurados. Se trata de una obra pictórica relevante, del primer tercio del siglo XVI.

El claustro actual sustituye a otro medieval que fue destruido por un incendio en 1591. De proporciones y equilibrio admirables, fue diseñado por Juan del Ribero Rada en 1592, y en él trabajaron diversos maestros, entre los que se cuenta Hernando de Nates Naveda, que lo finalizó en 1612. A través de él se accede al Museo Catedralicio.

http://catedraldezamora.wordpress.com/el-interior/

La Catedral de Zamora (Zamora, España), dedicada al Salvador, se inscribe dentro del denominado Románico del Duero, distinguiéndose por ser la más pequeña y la más antigua de las once de la Comunidad de Castilla y León.1 Fue declarada Monumento Nacional por Real Orden de 5 de septiembre de 1889. Su planta es de cruz latina con tres naves de cuatro tramos, las laterales con bóveda de arista y la central de crucería simple. Los tres ábsides que tenía en origen fueron sustituidos por una cabecera gótica en el siglo XVI. En el crucero se alza un cimborrio con un tambor de 16 ventanas sobre el que se levanta una cúpula de gallones revestidos con escamas de piedra y soportada con pechinas de clara influencia bizantina. Es el elemento más llamativo, bello y original del templo, y un verdadero símbolo de la ciudad.

http://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Zamora

http://www.viajeuniversal.com/spain/zamora/queverzamora/catedral.htm

http://www.asturnatura.com/turismo/catedral-de-zamora/2715.html

http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=8022

http://www.flickr.com/search/?w=54166377@N06&q=zamora catedral salvador

http://www.panoramio.com/user/2999614/tags/Zamora?photo_page=3

http://www.flickr.com/photos/75710752@N04/sets/72157629322624654/with/6878133910/

Vídeo:

Web recomendada: http://catedraldezamora.wordpress.com/

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Inserción: 2013-06-25 15:42:04

 

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