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Catedral de Sevilla

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Localización:
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Tipo: Edificios Religiosos

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Voto:

Ratio 5/5 (5 Votos)

Continente: Europa

País: España

Localización:

Año: 1507

Estado: Terminado

Descripción:Catedral de Sevilla

La Catedral de Sevilla se constituye bajo la advocación de Santa María de la Sede, de ahí que también sea conocida como Catedral de Santa María de la Sede; por su tamaño es la catedral católica más grande del mundo y el tercer templo cristiano tras San Pedro en Roma y San Pablo en Londres.

Historia

Desde la conquista de la ciudad, el 23 de noviembre de 1248, el edificio de la aljama, o Mezquita Mayor, pasó a ser catedral de la archidiócesis del Reino de Sevilla. El edificio cambió la orientación litúrgica de la mezquita, que era hacia el sur como todas las mezquitas occidentales, por la orientación cristiana hacia el este, colocando la Capilla Mayor en el lado de levante. La quibla quedó como muro lateral, y en el lugar del mirhab se situó una capilla de la Virgen. Entre los pilares de la sala de oración se tendieron tabiques para crear capillas junto a los muros laterales. Con el paso del tiempo los muros, paredes y pilares se fueron cubriendo de retablos y pinturas.

A finales del siglo XIV la mezquita estaba muy estropeada, con riesgo de ruina. El Cabildo catedralicio pensó derribar el edificio almohade para construir una catedral de formas cristianas. Es el momento en que, al acabar el cabildo del viernes 8 de julio de 1401 en que decidió iniciar un nuevo edificio para la catedral hispalense, uno de los canónigos pronunció una frase que resume bien el espíritu de los sevillanos:

"Fagamos un templo tal e tan grande, que los que la vieren acabada, nos tengan por locos."

— Cabildo.

Fases de su construcción

Gótica (1403-1528)

Naves góticas de la catedral de Sevilla.

Se cree que la mezquita comenzó a ser derribada en 1403; conforme se iba desmontando el edificio almohade simultáneamente se iba edificando la nueva catedral. Se ignora de quién fue el proyecto inicial, aunque se atribuye a Alonso Martínez, Maestro Mayor de las obras entre los años 1386 y 1394. La siguiente referencia a un maestro de obras es para Pedro García, entre los años 1421 y 1434, año en que figura el contrato con el maestro Ysambret (o Isambret), probablemente de origen flamenco. Cinco años más tarde el cargo le correspondería a un francés, el maestre Carlin, del que se tienen referencias hasta el año 1454. Juan Norman, aparejador paisano del anterior, interviene también en las obras desde 1447 hasta 1472.

Para acelerar el proceso de las obras se llega a aumentar el número de maestros en la dirección, contratando a varios simultáneamente: Pedro de Toledo, Francisco Rodríguez y Juan de Hoces; lo cual dio el efecto contrario por disparidad de criterios, dándo lugar a notables retrasos. Por lo que el el arzobispo Diego Hurtado de Mendoza hace volver a la dirección única designando para ello al maestre Simón, Simón de Colonia, a quien correspondió dar las trazas del cimborrio que cerraría sus bóvedas, obra llevada a cabo por su sucesor Alonso Rodríguez el día 6 de octubre del año 1506, cuando se dan por finalizadas las obras exteriores de este gran templo en un acto de gran solemnidad.

Cubiertas y cimborrio.

No obstante ese cimborrio se desplomó la noche del 28 de diciembre de 1511, siendo destituido por ello Alonso Rodríguez, y nombrado en su lugar a Juan Gil de Hontañón, maestro de la catedral de Salamanca, nuevo maestro mayor de la catedral hispalense. Éste se encarga de la reposición del cimborrio —el existente en la actualidad—, levantado a 40 metros de altura, más bajo que el anterior, y que supuso una nueva inauguración solemne y oficial de la catedral el día 4 de noviembre de 1519.

Desde el principio se ideó un grandioso templo gótico, muy austero y riguroso, que pese a su extensión y a los setenta y cinco años que duró la obra, mantuvo su estilo hasta el final. Se inauguró, aunque a falta de algunos remates, en 1506, sin que se introdujeran cambios notables en el plan original.

A diferencia de lo que era costumbre, la construcción se inició por los pies del templo, pues el rey Enrique III no permitió que se derribara la Capilla Real situada en la cabecera, donde estaban las tumbas de San Fernando y Alfonso X.

La primera piedra se colocó en el año 1403, donde luego se ubicaría la Capilla de San Laureano, la primera en acabarse y donde fue enterrado el arzobispo Alonso de Exea, muerto en 1417. En 1432 ya estaba terminada la mitad occidental de la catedral, por lo que se pidió el correspondiente permiso al monarca Juan II para demoler la vieja Capilla Real; autorización que fue concedida, haciendo posible la continuación de las obras, que se finalizaron primero en 1506 al cerrarse completamente sus bóvedas, y posteriormente en 1519 tras la reposición del cimborrio caído.

Renacentista (1528-1593)

Ábside renacentista de la Capilla Real.

Corresponde al periodo iniciado en 1528, cuando se crea una notable serie de dependencias anexas al templo gótico como son: la Sacristía Mayor, la Sala Capitular y otras dependencias anejas, y el conjunto de la cabecera con la Capilla Real, todo ello de la mano de una serie de artistas de primer orden que se inicia con Diego de Riaño, nombrado maestro mayor de la catedral en el citado año.

De Riaño son las cuatro capillas del trascoro que se cubren con bóvedas de crucería con nervios que forman círculos, semejantes a las del vestíbulo del edificio del Ayuntamiento. Las decoraciones de alabastro son obra renacentista de Nicolás y Martín de León, realizadas entre 1530 y 1554 con elegantes figuras de niños y de animales.

La Sacristía Mayor se comienza según trazas de Riaño de 1530, quedando interrumpida en 1534 ante la muerte del maestro. Diego de Siloé acudió a Sevilla entonces para comprobar las obras, y se cree que dió las trazas para su continuación, en clave renacentista, aunque adaptadas a la planta cruciforme iniciada. Con estas nuevas directrices continuó las obras Martín de Gaínza, quien en 1543 cerró su cúpula y acabó su linterna. Es de admirar la profusa ornamentación de esta pieza, tanto en las columnas corintias estriadas como en los frisos, la cúpula o los casetones de las bóvedas abocinadas, una de las mejores obras de nuestro renacimiento.

Cúpula renacentista de la Sacristía Mayor.

La Sala Capitular la traza Riaño y la construye M. de Gaínza en 1535, si bien a ritmo muy lento pues se cierra la cúpula proyectada por Asensio de Maeda en 1582, acabándose finalmente por Juan de Minjares diez años más tarde. De planta elíptica, sus muros superiores se ordenan según columnas dóricas sobre pedestales apoyados sobre un gran friso volado. Su cúpula elíptica se divide en tres franjas superpuestas, con casetones, y se remata por una linterna también elíptica, en una composición sobria de marcado carácter renacentista.

Finalmente, la Capilla Real, una de las obras renacentistas claves de la ciudad, comenzada por Martín de Gaínza en 1551 a buen ritmo, que se truncó cinco años más tarde a la muerte del maestro. Entonces es elegido maestro mayor de las obras Hernán Ruiz II, correspondiendole a él, por tanto, la realización de la cúpula hacia 1562. A su muerte le sucede Pedro Díaz de Palacios, quien continuó con las labores decorativas, hasta su destitución en 1574, siendo reemplazado por Juan de Maeda, entonces maestro mayor de la catedral de Granada, quien acabó la capilla al año siguiente.

También se acrecentó la torre con el cuerpo de campanario de Hernán Ruiz II y el famoso Giraldillo. Todas estas obras tienen de común denominador la formalización clásica, en los estilos que van desde el plateresco hasta el manierismo; puede decirse que la catedral y sus dependencias quedaron terminadas en 1593, en tiempos de Asensio de Maeda.

Barroca (1618-1758)

Corresponde casi exclusivamente a la construcción de la Parroquia del Sagrario, cuyas obras se iniciaron en 1618 y no se concluyeron hasta 1663. Esta obra representa el gran monumento de las obras manieristas de la Sevilla del siglo XVII, según trazas del año 1617 dadas conjuntamente por tres grandes artistas del momento como son Miguel de Zumárraga, Alonso de Vandelvira y Cristóbal de Rojas. No es fácil saber en qué proporción interviene cada uno de ellos en el diseño y realización de esta magna obra, aunque es sabido que Zumárraga era por entonces maestro mayor de la Catedral. Es ésta una iglesia de las denominadas «de cajón», de planta rectangular y una sola nave, a la que se le asocian pequeñas capillas entre los contrafuertes, y con tribunas y grandes ventanales en su parte superior; todo ello según el modelo creado por Hernán Ruiz II para la iglesia del Hospital de la Sangre, de tanta repercusión posterior en los templos sevillanos.

La iglesia se acabó bastantes años después, en el año 1662; si bien su obra se ajustó esencialmente al proyecto inicial, con una sorprendente organización estructural que da paso a un gran espacio interior donde no faltan los grandes elementos escultóricos y ornamentales.

En el exterior, el alto muro de la iglesia se organiza mediante la superposición de tres órdenes de pilastras, siendo de tipo corintio las correspondientes a las bóvedas vaídas que cubren los tramos interiores. Cuenta con una portada exterior de corte clásico, con el hueco adintelado flanqueado por parejas de columnas de orden toscano y fuste estriado sobre altos pedestales. Superiormente, un entablamento con el friso tallado sostiene un bello frontón triangular con figuras femeninas recostadas a los lados y los habituales jarrones con azucenas centrando la imagen de la Giralda en su tímpano central.

La monumentalidad de este templo se ve incrementada por el patrimonio escultórico que posee, donde sobresalen las ocho enormes estatuas de piedra realizadas por el flamenco José de Arce en el año 1657, y que representan a los cuatro Evangelistas y a los Padres de la Iglesia; así como el gran relieve de «La Piedad» que en 1666 realizara Pedro Roldán para el retablo de la Capilla de los Vizcaínos del ya desaparecido convento de San Francisco, y que se encuentra actualmente en esta iglesia.

A este edificio le acompañaron en el mismo estilo una serie de pequeños agregados en el frente de poniente, y un buen número de grandes muebles, tales como los órganos y varios retablos. Los arquitectos más significativos fueron Pedro Sánchez Falconete y Diego Antonio Díaz.

Académica (1758-1823)

Son obras neoclásicas, realizadas a partir de la propia cultura local o por imposición de la academia madrileña; además de interesantes muebles, se refieren sobre todo al "Muro", conjunto de las dependencias del ángulo suroeste del edificio; entonces, acabada la gran manzana, se inició precozmente el proceso que condujo a su actual monumentalización, iniciada con la eliminación, entre 1762 y 1797, de los edificios que la unían al caserío inmediato. Los arquitectos fueron Manuel Núñez y Fernando de Rosales.

Neogótica (1825-1928)

Hundimiento por segunda vez del cimborrio, en 1888.

Comenzó en 1825 un breve proceso, dedicado a la terminación de las partes que habían quedado inconclusas en las etapas anteriores. Son las obras de las tres portadas principales del templo, que quedaban por hacer: la puerta de la Asunción, al pie de la fachada principal a la avenida de la Constitución, y las dos puertas del crucero: al sur la puerta del Príncipe y al norte la de la Concepción, abierta al patio de los Naranjos.

La de la Asunción es obra de Fernando de Rosales y presenta en las jambas de sus arquivoltas bellas esculturas de apóstoles y de santos realizadas por Ricardo Bellver. Las portadas del crucero son obras proyectadas y comenzadas por Demetrio de los Ríos y acabadas bajo la dirección de Adolfo Fernández Casanova, quien además dirigió distintas obras de consolidación y reparación en el interior de la catedral durante 1882 y 1889, sufriendo durante su transcurso la caída por segunda vez de su cimborrio, hecho ocurrido el 1 de agosto de 1888[1].

Desde entonces las obras han ido siendo de restauración, casi siempre dentro de la modalidad de "limpieza étnica", que persigue la separación y la pureza de los estilos. Inició esta etapa el mismo y la cerró Javier de Luque.

Giralda

Artículo principal: Giralda

La Giralda es la torre campanario de la Catedral de Sevilla. En su origen fue el alminar de la mezquita Mayor almohade de Isbiliya.

Patrimonio de la Humanidad desde 1987, no sólo destaca por su ubicación e historia, también debemos subrayar su factura arquitectónica, su función a lo largo de los siglos y su significado dentro del Casco Antiguo de la ciudad. Fue construida a imagen y semejanza del alminar de la mezquita Kutubia de Marrakech (Marruecos).

Su aspecto actual data de 1568, año en el que se concluye su cuerpo de campanas, obra del arquitecto Hernán Ruiz II, que recreció el viejo alminar almohade con cuatro cuerpos decrecientes rematados por una escultura en bronce que representa el triunfo de la Fe (el giraldillo), que le sirve de veleta y da nombre al conjunto.

Patio de los Naranjos

Artículo principal: Patio de los Naranjos

El patio de los Naranjos es el sahn de la antigua mezquita Mayor, o aljama, de Isbiliya. Al edificarse el edificio gótico pasó a ser empleado con funciones de claustro, aunque al estar abierto a la ciudad siempre ha sido lugar de paso, plaza pública, lugar de mercado y patio de juegos infantiles.

Hoy en día, el patio de los Naranjos es uno de los anexos más importantes de la Catedral de Sevilla y está totalmente integrado en el recorrido turístico y cultural, habiéndose convertido en un recinto sin sentido religioso.

Iglesia

La Catedral es un edificio insólito que posee cinco naves, que se distribuyen con perfecta orientación musulmana, mirando hacia levante. El aspecto más controvertido de ella es que no cuenta con una cabecera en el sentido gótico habitual en forma de ábside con girola, ya que su planta es un perfecto rectángulo que se corresponde milimétricamente con la de la alhama, de la que heredó, también, la insólita disposición de las puertas.

En relación a los muros, hay que decir que cuentan con poco espesor. Sin embargo, las capillas están separadas por estribos perpendiculares al eje central del templo, terminando en 28 pilares adosados que, con otros 32 exentos, soportan a 68 bóvedas ojivales. La luz natural es escasa, ya que las ventanas son pequeñas y soportan bellos vitrales.

Retablo Mayor.

La impresionante nave central aloja a dos carismáticas edificaciones: el coro, flanqueado por grandes órganos, y la Capilla Mayor, de cuatro plantas, que aloja el retablo mayor. Entre ellos se sitúan tres zonas anexas: la nave de San Fernando, el crucero (cuyas bóvedas son las más altas de todo el conjunto) y el trascoro. Cada una de estas tres zonas se corresponden con las tres jerarquías de la ciudad medieval: la catedral regia o panteón de los reyes, la catedral eclesiástica o parte reservada al arzobispo y al Cabildo, y la catedral popular, situada hacia poniente.

Capilla Real

La Capilla Real hace las funciones de cabecera de la catedral. Se trata de una construcción singular, ya que es una especie de ábside renacentista situado donde cabría esperar una gran girola ojival, típica del gótico. En dicha capilla está ubicado el panteón del Rey San Fernando y de su hijo, Alfonso, junto con los sepulcros de algunos otros miembros de la familia real de la época. Asimismo, encontramos en ella a la imagen gótica de la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla.

Fachadas

El conjunto de la catedral sevillana, con todas sus recintos y elementos anteriores (patio de los Naranjos y Giralda), dependencias posteriores (Sacristía Mayor, Sala Capitular, etc.) y anexos (iglesia del Sagrario), se levanta exenta y aislada de cualquier otro tipo de edificaciones, ocupando toda una gran manzana.

Plano de la Catedral de Sevilla.

Cuenta por tanto con cuatro grandes fachadas, de muy distinta estética y arquitectura, que se corresponden a las diferentes fases constructivas por las que fue pasando a lo largo de la historia.

Puertas

Tiene un total de diez puertas de acceso:

Tres en su fachada occidental (a la avenida de la Constitución), que son:

1. Puerta de la Asunción.

2. Puerta del Bautismo.

3. Puerta del Nacimiento o de San Miguel.

Las citadas puerta del Bautismo y del Nacimiento son las más antiguas de la catedral, que comenzó su construcción por la fachada de los pies. Son obra que se estiman fueron realizadas hacia el año 1434.

La otra puerta de esta fachada, la de la Asunción, situada en el centro, es obra neogótica realizada en las últimas décadas del siglo XIX, entre los años 1877 y 1898. Es la puerta principal del templo, ubicada a los pies de la nave principal. De grandes dimensiones, en el tímpano muestra un relieve con el tema de la Asunción de la Virgen, mientras que a los lados, sobre las arquivoltas, aparecen magníficas esculturas de santos y apóstoles a tamaño natural, sobre pedestales y bajo doseletes, al modo habitual del gótico tradicional.

Una al sur, que da a la plaza del Triunfo:

4. Puerta del Príncipe o de San Cristóbal.

Fue levantada entre los años 1887 y 1895 y se corresponde con el brazo sur del crucero. Proyectada por Adolfo Fernández Casanova, se concluyó en 1917. Es la más transitada, pues por ella acceden los turistas al interior de la catedral. Desde el año 2008 tiene en su zona de acceso una réplica del Giraldillo..

Dos en su fachada oriental (a la plaza de la Virgen de los Reyes):

5. Puerta de Campanillas.

6. Puerta de Palos.

La puerta de Campanillas debe su nombre a la época de la construcción de la catedral, porque desde allí se tocaban las campanillas para llamar al trabajo a los obreros. Las imágenes renacentistas, así como el relieve del tímpano que representa la «Entrada de Cristo en Jerusalén», son obra de Miguel Florentín de principios del siglo XVI.

La puerta de Palos se conoce también como de la Adoración de los Magos, por el relieve de este motivo que presenta en su tímpano, modelado por Miguel Florentín hacia 1520. La denominación de «Palos» es más conocida, y se debe a las rejas de madera que la separan de antiguas dependencias del cabildo catedralicio. Ubicada junto a la Giralda, por esta puerta realizan su salida de la catedral todas las Hermandades en Semana Santa tras hacer estación de penitencia en su interior.

Tres en su fachada norte al patio de los Naranjos:

7. Puerta del Lagarto.

8. Puerta de la Concepción.

9. Puerta del Sagrario.

La puerta del Lagarto, de decoración muy sencilla, comunica el interior de la catedral con una de las galerías del patio de los Naranjos, y recibe ese nombre por un lagarto colgado del techo con motivo de un antiguo exvoto o trofeo.

La puerta de la Concepción es también de factura moderna (1895-1927). Se encuentra en la parte norte del crucero y se abre hacia el patio de los Naranjos. De estilo neogótico, en su diseño intervinieron Demetrio de los Ríos y Adolfo Fernández Casanova, quien lo acabó en el año 1895.

La puerta del Sagrario comunica el interior de la catedral con la barroca iglesia del Sagrario. Fue trazada por Pedro Sánchez Falconete en el último tercio del siglo XVII. Está flanqueada entre columnas de orden corintio y cuenta en su parte superior con notables esculturas.

Una más en su lado norte, pero ya a la calle Alemanes:

10. Puerta del Perdón.

La puerta del Perdón es la más antigua de todas, pues es la única que se conserva de la vieja mezquita almohade. Situada en el centro de la calle Alemanes, da acceso al patio de los Naranjos. Conserva de aquella época un arco apuntado de herradura y su elaborada decoración geométrica. A principios del siglo XVI fue objeto de obras de decoración a base de imágenes de terracota realizadas por el escultor Miguel Florentín, destacando sobre ella el gran relieve de la «Expulsión de los Mercaderes», así como los ornamentos en yesería realizados por Bartolomé López.

http://sevillapedia.wikanda.es/wiki/Catedral_de_Sevilla

http://www.urbanity.es/foro/edificios-en-general/17250-catedrales-de-espana-2.html

http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=7430

La Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla es la catedral gótica cristiana con mayor superficie del mundo. La Unesco la declaró en 1987, junto al Real Alcázar y el Archivo de Indias, Patrimonio de la Humanidad y, el 25 de julio de 2010, Bien de Valor Universal Excepcional.1 2 Según la tradición, la construcción se inició en 1401, aunque no existe constancia documental del comienzo de los trabajos hasta 1433. La edificación se realizó en el solar que quedó tras la demolición de la antigua Mezquita Aljama de Sevilla.3

En el año 2008, la investigadora de la Universidad de Cantabria Begoña Alonso Ruiz encontró el plano más antiguo que se conoce de la Catedral de Sevilla en el Monasterio de Bidaurreta de Oñate (Guipúzcoa), el cual fue realizado alrededor de 1490.4 Este plano, una vez estudiado, ha aportado importantes datos sobre la construcción del edificio.5

Uno de los primeros maestros de obras fue Maese Carlín (Charles Galter), procedente de Normandía (Francia), que había trabajado previamente en otras grandes catedrales góticas europeas y llegó a España según se cree huyendo de la Guerra de los Cien Años. El 10 de octubre de 1506 se procedió a la colocación de la piedra postrera en la parte más alta del cimborio, con lo que simbólicamente la catedral quedó finalizada, aunque en realidad siguieron efectuándose trabajos de forma ininterrumpida a lo largo de los siglos, tanto para la decoración interior, como para añadir nuevas dependencias o consolidar y restaurar los desperfectos ocasionados por el paso del tiempo, o circunstancias extraordinarias, entre las que cabe destacar el terremoto de Lisboa de 1755 que produjo únicamente daños menores a pesar de su intensidad.6 En estas obras intervinieron los arquitectos Diego de Riaño, Martín de Gainza y Asensio de Maeda. También en esta etapa Hernán Ruiz edificó el último cuerpo de la Giralda. La catedral y sus dependencias quedaron terminadas en 1593.7

El Cabildo Metropolitano mantiene la liturgia diaria y la celebración de las festividades del Corpus, la Inmaculada y la Virgen de los Reyes. Éste último día, 15 de agosto, es también la fiesta titular del templo, Santa María de la Asunción o de la Sede, y se celebra con solemne procesión de tercia y pontifical.

En este templo se encuentra el cuerpo del famoso navegante Cristóbal Colón y el del Rey Fernando III de Castilla (1199-1252), canonizado en 1671 como San Fernando, siendo papa Clemente X.8

La última obra de importancia realizada tuvo lugar en el año 2008 y consistió en la sustitución de 576 sillares que conformaban uno de los grandiosos pilares que sustentan el templo, por nuevos bloques de piedra de características similares pero con mucha mayor resistencia. Este difícil trabajo fue posible gracias al empleo de novedosos sistemas tecnológicos que demostraron que el edificio sufría diariamente unas oscilaciones de 2 cm como consecuencia de la dilatación de sus materiales. 9

http://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Santa_María_de_la_Sede_de_Sevilla

Catedral de Sevilla

Desde la conquista de Sevilla en 1248 se usó como catedral la antigua mezquita almohade. En 1403 comenzó a construirse este templo gótico tras el derribo del edificio musulmán y sus obras alcanzarán el siglo XVI cuando se cierra el cimborrio en 1507 (aunque el actual es obra de Gil de Hontañón tras el derrumbe del primero en el año 1511).

Nave central de la catedral de Sevilla

Las dimensiones del edificio son imponentes ya que se persiguió desde el primer momento la mayor de las monumentalidades: "que se labre otra Eglesia, tal e tan buena, que no haya otra su igual..."

Catedral de Sevilla. Exterior

El resultado en de una mole de piedra de 116 metros de longitud y 76 de ancho, con un cimborrio que supera los 40 metros de altura.

Su planta es un rectángulo del que únicamente sobresale la gran capilla real de Carlos V que aunque parece un ábside es una dependencia aparte. Tiene cinco naves más capillas adyacentes y crucero no acusado en planta y girola cuadrada con capillas tras el altar mayor. En lugar de triforio se adoptó la solución de crear un balcón corrido a lo largo de la nave mayor.

Esculturas góticas de la Catedral de Sevilla

La vista desde la Giralda da testimonio de la compleja estructura de cubiertas, pináculos y arbotantes que presta equilibrio a tan enorme edificio.

Arbotantes y pináculos de la Catedral de Sevilla

Otro aspecto que no debemos olvidar del exterior es sus magníficas portadas de bellísimas esculturas.

http://www.arteguias.com/catedral/sevilla.htm

http://www.sevillaonline.es/sevilla/catedral.htm

Catedral

La catedral de Sevilla está situada sobre el emplazamiento de la Gran Mezquita erigida en el siglo XII y de la cual conserva su alminar, hoy denominado "Giralda" por la veleta con que fue rematado en el siglo XVI; el patio de las abluciones, y lo que fue Puerta Principal de la Mezquita, hoy denominada "Puerta del Perdón".

La Mezquita fue convertida en Catedral cristiana cuando la Ciudad fue conquistada por Fernando III de Castilla en 1.248, sin que por ello se alterase su estructura arquitectónica.

En 1.401 se decide levantar un nuevo templo, existiendo la tradición de que uno de los canónigos, cuando se tomó el acuerdo pronunció la frase: "Hagamos una iglesia tan grande que los que la vieren acabada nos tengan por locos". La frase no resulta exagerada, ya que es el mayor templo gótico del mundo y el tercer templo de la cristiandad tras San Pedro del Vaticano y San Pedro de Londres.

Esto nos da una idea de la imposibilidad de mencionar ni siquiera una pequeña parte de los tesoros artísticos que contiene.

Está compuesta por cinco naves, siendo más alta la principal, 36 mts, que las laterales, 26 mts. La altura máxima, 40 mts, la presenta el Crucero. La planta es un rectángulo de 116 mts. de longitud por 76 mts de anchura.

En las naves laterales se disponen capillas intercaladas entre los contrafuertes.

La capilla Mayor ocupa sin embargo un tramo de la nave central. Destacan las rejas de hierro y los púlpitos, obras del siglo XVI de Fray Fco. de Salamanca. El Retablo Mayor, considerado como el más grande de la cristiandad, es obra que se realiza en diversas fases a lo largo de casi un siglo, entre 1.482 y 1.564, según las trazas de Pyeter Dancart. Otros que intervinieron fueron: Pedro Millán, los hermanos Jorge Fernández Alemán y Alejo Fernández, Roque Balduque, Juan Bautista Vázquez el viejo y Pedro de Heredia.

Otro tramo de la nave central está ocupada por el Coro, cuya sillería es obra realizada entre los siglos XV y XVI.

La Capilla Real, situada en el muro de la cabecera, es obra de Martín de Gaínza, del siglo XVI que sustituyó al antiguo ábside gótico. En la hornacina principal del retablo, recibe culto la Virgen de los Reyes, imagen gótica de la segunda mitad del siglo XIII y que perteneció a Fernando III. Ante el Altar de la Virgen de los Reyes se dispone una urna de plata dorada y cristal que contiene el cuerpo incorrupto de San Fernando.

La Sala Capitular, obra de Hernán Ruíz, de la segunda mitad del siglo XVI, es uno de los recintos más admirables de la Arquitectura española del Renacimiento. La Sacristía Mayor fue comenzada a construir por Diego de Riaño y continuada por Martín de Gaínza, que la termina en 1.543 y constituye un magnífico ejemplo del plateresco.

En el interior de la Catedral se encuentran los restos de Cristóbal Colón, los cuales fueron traídos de la Catedral de la Habana al independizarse Cuba. Los cuatro heraldos que llevan el féretro a hombros representan cada uno de los reinos de la Corona Española; Castilla, León, Aragón y Navarra.

Una mención especial merece el excepcional conjunto de vidrieras, la mayoría realizadas en el siglo XVI.

http://www.andalunet.com/monumentos/fichas/catedral.htm

http://www.sevillaen360.es/tours/tourvirtualcatedraldesevilla/tourvirtualcatedraldesevilla.html

La Catedral de Sevilla, también conocida como Catedral de Santa María de la Sede, es uno de los monumentos más importantes de la arquitectura española y además, uno de los primeros edificios de todo el mundo cristiano, ocupando una superficie superior a las dos hectáreas. Su monumentalidad coloca a este templo como el tercer dificio cristiano más grande tras la Basílica de San Pedro del Vaticano en Roma, y San Pablo en Londres.

En 1987 fue declarada Patrimonio de a Humanidad por la UNESCO, no solo por sus espectaculares y gigantescas dimensiones sino por albergar en su interior un Museo de primer orden, contando con el mayor retablo de la Cristiandad, entre otras espectáculares piezas, y por poseer importantísimos archivos y bibliotecas.

La planta es de salón, tiene cinco naves y capillas entre contrafuertes. Predomina la horizontalidad, como es característicos del gótico tardío, y la diferencia de altura entre a nave central y las laterales es pequeña (la central mide unos 16 metros, las laterales 11 y las capillas 7). De los pilares llama la atención su complicación, que no se corresponde con la sencillez de las bóvedas. hay trece modelos diferentes. Aparentemente muy sólidos, aunque no lo son tanto, pues están rellenos de cascotes y mampostería.

Catedral Sevilla

Los tramos se cubren con bóvedas cuatripartitas; las de as capillas son sexpartitas; la de la Capilla Mayor es de tercelete; y las del Coro y las tres centrales del crucero son estrelladas. La de la Capilla de La Antigua tiene también las complicaciones del gótco tardío.

No existe triforio, este es sustitido por un balcón volado bajo las vidrieras, a modo de galería de servicio que recorre los dos ejes principales del templo. Las capillas laterales están recorridas también por balcones. los pilares y nervaduras dividen en tramos estas galerías, que comunican, mediante puertas, con la terraza. La Catedral tiene 116 metros de alrgo por 76 de ancho. Si incluimos la Capila Real, los patios y las dependencias adosadas, se inscribe en un rectángulo de unos 160 metros por 142.

De acuerdo con la habitual costumbre de levantar las iglesias cristianas sobre los ntiguos templos paganos, la Catedral de Sevilla se alza sobre una mezquita musulmana, ocupando prácticamente idéntico solar. Esta a su vez se había superpuesto a una basílica visigoda, en el lugar que anteriormente ocupaba un foro romano.

En los tiempos del Emirato Omeya, hacia el siglo IX, Abderramán II fundó en Sevilla una primera Mezquita mayor, que se conservó durante los taifas y los almávides. Pero con la llegada de los Almohades, en el siglo XII, Sevilla se convertiría en el segundo centro religioso de la dinastía, con lo que esta antigua mezquita se quedaba pequeña.

Abu Yakub Yusuf, segundo califa de la dinastía almohade, y el más andaluz de la misma, quiso hacer visible el vigor del Islam y eclipsar a la mezquita de Córdoba, al mandar construir la nueva aljama. Las obras comenzaron en la primavera de 1172, bajo la dirección de Ahmed Ibn Baso. Se orientó la construcción en un gran rectángulo de 17 naves paralelas que servía de sala de oración con el Mihrab ocupndo el lugar que ahora corresponde con la Capilla de la antigua, a esta gran sala se accedia por una arquería abierta que daba al Sahn (actual Patio de los aranjos). En solo cuatro años se habia terminado lo básico del edificio en lo arquitectónico, pero la parte decorativa no se daría por concluida hasta la primavera de 1182. Y aun Almanzor destinó un quinto de su botín obtenido en 1195, en la Batalla de Alarcos, a la continuación de las obras de la aljama y de su famoso alminar, la Giralda, que se terminaría en 1198, con lo que se dió por finalizada la obra.

Los restos de la Mezquita que se han sobrevivido, prácticamente en el Patio de los Naranjos, y que mantienen su configuración primitiva son bastante escasos, pero suficientes para saber que la decoración era abundante y de gran belleza. En el interior del patio se conserva la fuente con el tazón visigodo (procedente a su vez de unas termas romanas) pero sin nada del templete que la cubría. En el interior del claustro de Levante, perviven una arquería integra y, junto a la Puerta del Lagarto de la Catedral, el arco de la puerta de la antigua Mezquita.

Catedral Sevilla

Mención aparte merece el alminar almohade universalmente conocido como la Giralda, símbolo de Sevilla. Esta bellísima torre, en lo demás perfectamente conservada, perdió su coronación musulmana en 1356, cuando la cúpula y las cuatro bolas que la remataban cayeron a causa de un terremoto. Entre 1558 y 1566 el arquitecto Hernán Ruiz realizó el cuerpo superior que actualmente conocemos, culminado por la estatua-veleta conocida con el nombre del Giraldillo.

En 1248 Fernando III el Santo conquistó Sevilla. Tras pasar la ciudad tres días vacía por la expulsión de sus moradores, asistió a la misa solemne celebrada en la que había sido Mezquita Mayor, bendecida y convertida en templo cristiano con el nombre de Santa María de la Sede. La ecasez de cambios de esta época se debe a dos motivos la falta de tradición constructiva cristiana en Sevilla, y el respeto por la gran construcción musulmana.

A inicios del siglo XV el edificio, dañado por el terremoto de 1356 y 1394, amenazaba ruina, y en 1401 el cabildo, reunido en las dependencias del Corral de los Olmos, decidió que al encontrarse el edificio en muy malas condiciones, se labrase una iglesia nueva y tan buena que no hubiese otra igual.

Catedral Sevilla

La Catedral de Sevilla se construiría entre los siglos XV y XX. En 1402 se pondría la primera piedra, tras haber derribado la antigua construcción, de la que se conservó la torre, el Patio de los NAranjos y la Capilla Real. Precisamente la tardanza de la Corna en permitir la demolición de esta Capilla (no se daría permiso hasta 1433) obligó a que la construcción comenzara contra costumbre por los pies, por la Capilla de San Laureano, que es la prmera de la nave de la Epístola.

Distintas bulas papales contribuyen a financiar el que sería edificio cumbre de la arquitectura gótica andaluza. Bendicto XIII, Eugenio IV, Sixto IV (quien hace la Capilla Sixtina), concedieron perdones e indulgencias a quienes diesen limosnas para la construcción de la Catedral.

Las obras experimentan alternativas de actividad y letargo, y en 1462 se estaban cerrando bñovedas. En 1479 fue terminada la obra del Coro; en 1482, la Capilla Mayor, y en 1519, se reinauguró la Catedral con su nuevo cimborrio. lo grandioso del proyecto había hecho que la construcción se prlongase durante más de un sglo, y aún son contar con la Capilla Real, Sala Capitular, sacristías y portadas, obras que se fueron retrasando por falta de recursos. Llegada esta fecha de 1519 las características básicas de la Magna Hispalensis están ya definidas.

Dado el largo período de tiempo durante el que se realizaron las obras de la Catedral, hubo cambios de criterio, añadidos y reformas, y diversos maestros las dirigieron. En los siglos XVII y XVIII se llevaron a cabo obras de reparación y otras pequeñas intervenciones con las que prácticamente se finalizó el interior. Y en los siglos XIX y XX se terminaron las portadas, en estilo neogótico, que habían quedado incompletas por falta de medios económicos. Se realizaron además diversas obras de restauración, tanto del edificio en si como de las obras de arte que conserva.

La Catedral de Sevilla nunca tuvo un entorno despejado, que permitiera una vista en perspectiva del conjunto. Las reformas urbanísticas realizadas con motivo de la gran Exposición de 1929 hicieron posible que, al menos desde el ángulo Sudoeste, pudieran admirarse desde una cierta distancia.

La Catedral sevillana posee uno de los conjuntos de vidrieras más importantes de España. Las vidrieras son variadas en cuanto a estilo y cronología, pero siguen un programa iconográfico único que comienza con profetas del Antiguo Testamento (curiosamente, no por la cabecera, sino por la nave central) y culmina con la vida de Cristo. En las capillas el motivo es diverso, según la advocación.

Catedral de Sevilla

El Retablo Mayor, obra de los siglos XV y XVI, es uno de los más destacados de toda la Catedral, por su tamaño (20 metros de alto por 13,20 de ancho), calidad, riqueza iconográfica y número de figuras y escenas, debido no solo a su colosalismo, sino también al horror vacui o deseo de rellenar todos los espacios. Su traza arquitectónica se realizaría entre 1480 y 1481 por Pyeter Danzart, continuada por Alejo Fernández; correspondiendo al gótico flamígero. Se divide en tres partes: la Viga rematada por el Calvario trecentista; la zona central, con relieves alusivos a la vida de Jesucristo y María, y donde se encuantra la Virgen de la Sede, y los costados.

Del siglo XVI es el Giraldillo, la estatua de la Fe que corona la Giralda, fundida en 1566 por Baltasar Morel. En la Puerta del San Cristóbal, se mantiene una copia que estuvo colocada sobre la Giralda durante el tiempo que duro la restauración del original.

Entre los muchos sepulcros que alberga la Catedral de Sevilla, hay que destacar el sepulcro de Colón, ante la Puerta de San Cristóbal, de Arturo Mélida y Alinari, proyectado en 1891 para la Catedral de La Habana, y llevado en 1899 a Sevilla, al independizarse la isla americana. El féretro es llevado a hombros por unos herlados que represntaban a Castilla, León, Navarra y Aragón.

Esta maravilla arquitectónica tiene que ser compartida por todos, creyentes y no creyentes, para ello, la Catedral de Sevilla programa ciclos de conferencias, conciertos de órgano en Adviento y Cuaresma, exposiciones permanentes y, sobre todo, cuida con toda clase de atenciones la visita cultural a todas sus dependencias. A destacar la tradición secular de los seises de la Catedral de Sevilla, grupo de niños ataviados con antiguos trajes de seda y tocados con vistoso sombrero, que en el día del Corpus y en el de la Inmaculada cantan y ejecutan ante el sagrado un sobrio baile de pasos y puntillas acompañándose de castañuelas.

http://www.novoguia.es/monumentos-sevilla/catedral-de-sevilla

http://www.sacred-destinations.com/spain/seville-cathedral

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Web recomendada: http://www.catedraldesevilla.es/

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Inserción: 2012-05-31 12:50:45

 

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