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Lille

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Tipo: Urbanismo

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Continente: Europa

País: Francia

Localización:

Año:

Estado: Terminado

Descripción:Viajes a Lille

La ciudad de Lille (antiguamente conocida como Lila en español) se encuentra localizada en al norte de Francia, a orillas del Río Deûle. Es la capital de la región del Norte - Paso de Calais. Por su proximidad a la frontera con Bélgica, el área metropolitana de Lillecon una población cercana a los 2 millones, incluye 3 ciudades francesas y 3 belgas.

Lille a pesar de ser una ciudad industrial, tiene muchos atractivos turísticos que se vieron reforzados cuando la ciudad fue nombrada Capital Europea de la Cultura en 2004. Durante el 2004 la ciudad fue la anfitriona de más de 2.000 eventos culturales y 9 millones de visitantes. Tal vez lo mejor de la ciudad de Lille es su ubicación en un enclave que permite al visitante estar en 1 hora desde Paris, 38 min. desde Bruselas o 90 min. desde Londres.

Que ver en Lille

La arquitectura en Lille es de estilo Flamenco tradicional, en donde coloridas, ornamentadas y estrechas casas flanquean estrechas calles y boulevards. Entre las casas flamencas, algunas de las mejor conservadas casas francesas se distinguen para formar esta amalgama que caracteriza a esta ciudad.

Los monumentos más celebrados de la ciudad son:

El Palacio de las Bellas Artes (Palais des Beaux-Arts), el museo más grande en Francia después del Louvre. En sus más de 22.000 metros cuadrados este museo expone obras de: Rubens, Goya, Delacroix, Bourdelles, Rodin, Carpeux, y otros.

La Casa Natal de Charles de Gaulle. Fue aquí en esta casa en la ciudad de Lille en Noviembre de 1890, donde el famoso político y general francés. En la actualidad esta casa es un centro cultural y de exposiciones. Totalmente renovado en 2005, vale la pena ser visitado.

Museo del Hospicio Comtesse, este antiguo hospital fundado en 1237 por Jeanne de Flandres, actualmente es un museo donde el visitante podrá ver objetos de la vida cotidiana de aquella época además de hermosas obras de arte.

Palacio Rihour, fue comenzado a construir en 1453 y terminado 20 años después. En 1664 el edificio fue comprado por el gobierno municipal y usado como ayuntamiento; hasta que en 1916 un incendio acabó con casi toda la estructura. Actualmente solo se puede visitar el salón ceremonial y la capilla, pero es el mejor exponente del gótico flamígero de Lille.

Vielle Bourse, construido entre 1652 y 1653, es la mejor muestra de la arquitectura antigua de Lille. Aunque es conocido como un solo edificio, realmente la estructura se compone de 24 casas idénticas que se disponen alrededor de un patio central ajardinado.

La Gran Garde fue construida en 1717 para defender la ciudadela. Este edificio de estilo francés rompe con el clásico estilo flamenco de ladrillos que tenía la arquitectura de la ciudad. Actualmente es el Théâtre du Nord.

El Teatro de la Opera fue construido por Louis Marie Condonnier en estilo neoclásico. El interior y el exterior de este suntuosamente decorado edificio está dedicado a Apollo y las Musas.

El edificio de la Cámara de Comercio e Industria fue encargado a Louis Marie Condonnier. El edificio fue construido en estilo neo-regional francés. La torre tiene 76 metros de altura y es el símbolo del poder industrial de la ciudad.

Rang du Beauregard, este grupo de tres casas de piedra tipifica la arquitectura de finales del siglo XVII de Lille. Para esta época se quiso unificar el criterio constructivo de la ciudad.

Hotel de Ville o Ayuntamiento, fue construido en 1924 por Emile Dubuission; quien se inspiró en el estilo flamenco. La torre de 104 metros domina toda la ciudad.

La Maison Coilliot, es el mejor ejemplo de la arquitectura Art Noveau de la ciudad. Esta casa fue diseñada por el arquitecto Hector Guimard, famoso también por el mobiliario urbano del metro de Paris.

Euralille, este viaducto construido con Le Corbusier es el símbolo de la arquitectura moderna de Lille. La Lille Europe Station fue construida para la llegada del TGV y el Eurostar. En la misma manzana de la estación se encuentran numerosos edificios modernos, de arquitectos renombrados como: Jean Nouvel, Claude Vasconi y Christian de Portzamparc. A medio kilómetro de la estación se encuentra el Lille Gran Palais, diseñado por el arquitecto Rem Koolhaas.

http://www.lille.es/

Guía turístico de Lille - Lugares de interés

Lille es la cuarta ciudad más grande de Francia, que combina en si la cultura e historia de Francia, Flandes y Noruega. Está situada en la región de Norte-Paso de Calais y es el centro comercial de Europa porque se encuentra ubicada en la intersección de tres autovías.

La arquitectura de la ciudad es muy colorida y singular porque reúne en si la influencia del estilo y arte francés, que aportó el rey Luis XIV, la arquitectura incomparable de Flandes y una parte de los Países Bajos españoles. Lille contiene una multitud de calles fascinantes, cafés, restaurantes y tiendas de regalos, que uno indudablemente tiene que visitar.

Lille es famoso por sus museos y barrios históricos, la plaza central Gran Plaza y la situada al lado Bolsa Vieja que fue un grande centro comercial donde uno podía comprar ropa de alta calidad. El patrimonio secular de Lille se guarda en las salas de sus museos: de la historia natural y la geología de Lille, donde están situados los acuarios y un insectario; del arte moderna; del General de Gaulle y de las bellas artes, que por la riqueza y la cantidad de la colección presentada por los cuadros por Botticelli, Rubens, Delacroix, Tiziano, Goya, Veronese, es el segundo museo después del museo de Louvre. Tal monumento arquitectónico como las puertas de París fue erigido para conmemorar la unión de Lille a Francia en el siglo XVII. Lille actual combina en si la elegancia de edificios de los tiempos antiguos y la estilística de la arquitectura moderna.

http://www.orangesmile.com/guia-turistica/lille/

LILLE, ruta y turismo por la capital cultural del norte de Francia

Lille, en la región del Nord-Pas de Calais, es la ciudad francesa más flamenca que conozco. La razón es obvia. Lille perteneció durante siglos al condado de Flandes y la herencia flamenca es patente en muchos aspectos de la población desde las fachadas de sus edificios hasta en su gastronomía. La localidad natal del General de Gaulle, que reivindica su rango de décima ciudad francesa y de cuarta metrópolis del país galo, es desde 2004, fecha en la que fue Capital Europea de la Cultura, un referente de primer orden del turismo cultural. Eventos como los festivales Lille 3000 o el Lille Artfair hacen de esta ciudad francesa un destino muy interesante para los amantes de la cultura. Estos tendrán en breve otro motivo para viajar a esta ciudad ya que a finales de 2012 se inaugurará en la minera Lens, a 40 km de Lille, el segundo Museo del Louvre de Francia.

Pero Lille no sólo perteneció al condado de Flandes sino que también fue borgoñona. Herencia del primer periodo es el Hospice Comtesse (hospital de la condesa) que mandó construir Juana de Flandes en el año 1237 y que hoy es un conocido museo de arte flamenco. De la época en la que Lille estaba en la órbita de los duques de Borgoña se conserva el Palais Rihour, un palacio del siglo XV que, pese a ser destruido por un incendio en el siglo XVIII, aún mantiene algunos elementos como la capilla, la escalera de honor y la sala del cónclave, donde todavía hay símbolos borgoñones como la cruz de San Andrés o la corona.

Desde el Palais Rihour se accede directamente a la Plaza Mayor (Grand Place) o Plaza del General de Gaulle, en la que se entremezclan el estilo flamenco y el francés. En este lugar se rinde un homenaje muy especial a la mujer, ya que han sido féminas como Juana y Margarita de Flandes las que han marcado la historia de Lille. Así, en la columna central de la plaza destaca la Diosa, un homenaje alegórico a esta ciudad francesa que salió victoriosa del asedio austriaco en el año 1792. En la parte alta del edificio que acoge el periódico La Voix du Nord destacan las tres alegorías que representan las tres provincias antiguas que constituyen hoy la región Nord-Pas de Calais: Flandes, Artois y Henao.

El siglo XVII, época en la que Lille perteneció a la corona española, fue uno de los momentos más prósperos de la ciudad ya que se crearon varios conventos y se construyó el edificio de la bolsa de comercio, el Vieille Bourse, de arquitectura manierista y en el que destacan cariátides, atlantes y guirnaldas de frutos. Hoy mucha gente se reúne en el patio de la bolsa para intercambiar sus libros y para jugar al ajedrez.

El edificio de la bolsa se encuentra entre la Plaza Mayor y la Plaza del Teatro en la que destacan la Ópera y la Cámara de Comercio e Industria, con un campanario de estilo flamenco que recuerda al Belford de Gante. Frente a este edificio se encuentra el Rang du Beauregard, un conjunto de casas típicas de Lille.

Hacia el norte de la Plaza Mayor está el casco antiguo que conserva el trazado medieval de sus calles, y en el que hay elegantes galerías de arte, cafés conocidos con el nombre de estaminets, donde la gente se reúne para disfrutar de unas excelentes cervezas de la región, y restaurantes donde degustar la gastronomía de la zona. Pasear por las calles de la Bourse, de la Grande Chaussée, donde vivió el afamado Conde de Artagnan o el pasaje de la Treille traslada al transeúnte a la Lille medieval.

Por su parte, hacia el sur de la Plaza Mayor se encuentran calles peatonales en las que hay numerosas tiendas, centros comerciales y cines. Y es que Lille es un paraíso para las compras y muchas personas del área metropolitana e incluso de Bélgica o de Londres (que llegan a Lille con el Eurostars) vienen a esta ciudad francesa a realizar sus compras de Navidad. Los lugareños, no obstante, prefieren ir a comprar los domingos por la mañana a los mercados del barrio de Wazemmes y en los de la Plaza del Concierto, en el corazón del casco antiguo.

Desde la Plaza Mayor por la calle Sec-Arembault se llega a Euralille, el barrio moderno construido a finales del siglo XX y principios del XXI en el que se encuentran las dos estaciones de tren de la ciudad: Lille-Flandres y Lille-Europe.

Lille y la cultura

Lille fue en 2004 Capital Europea de la Cultura y esto marcó un punto de inflexión en la vida cultural de la ciudad. Es indispensable visitar el Palacio de las Bellas Artes de Lille que además de las exposiciones permanentes acoge de vez en cuando interesantes muestras itinerantes.

En el área metropolitana de Lille se encuentran dos de los museos más conocidos del Nord-Pas de Calais. Por un lado destaca, La Piscine (La Piscina), Museo de Arte y de la Industria de Roubaix, situado en un edificio art-decó en la antigua piscina municipal. En este espacio de 11.000 metros cuadrados hay pinturas, telas, cerámicas, muebles, fotografías y esculturas.

Por su parte, en Villeneuve d’Ascq está el LAM Lille Métropole (museo de arte moderno, arte contemporáneo y arte brut), donde están representados la mayoría de los grandes artistas de vanguardia que vivieron en Francia durante la primera mitad del siglo XX. Resaltan obras maestras de cubistas como Braque, Laurens y Picasso y conjuntos de referencia de obras de Léger, Joan Miró y Modigliani.

Para acabar y como hemos mencionado al inicio del reportaje, el segundo Museo del Louvre de Francia abrirá sus puertas en diciembre de 2012 en la cercana localidad de Lens, por lo que Lille va a ser una ciudad de indispensable visita para los amantes del arte.

http://tusdestinos.net/lille-ruta-y-turismo-por-la-capital-cultural-del-norte-de-francia/

La Ciudadela de Vauban, en Lille

Publicado por María José Rubín

Capital de la región del Norte, Paso de Calais, Lille se encuentra a orillas del río Deûle, muy próxima a la frontera con Bélgica. Estratégicamente emplazada entre las ciudades más turísticas, cuenta con un encanto propio que la distingue: su arquitectura de estilo Flamenco tradicional y los muchos monumentos que la habitan constituyen un destino más que interesante para visitar.

Lille fue nombrada Capital Europea de la Cultura en 2004, y esto dio un nuevo impulso a sus atractivos turísticos, ya que durante todo el año acogió más de 2000 eventos culturales y nueve millones de visitantes. Sus calles características son estrechas, y están flanqueadas por coloridas y ornamentadas casas, de estilo flamenco.

La Ciudadela de Vauban es uno de los sitios más visitados. Fue ideada por el ingeniero militar Sébastien Le Prestre, marqués de Vauban, en 1667. La orden fue dada por Luis XIV, cuatro meses después de la ocupación francesa de la ciudad, con el objetivo de formar una línea defensiva.

Las obras comenzaron en 1667 y culminaron en 1670, a orillas del río Deûle, que fue aprovechado para construir un sistema de inundaciones y canales de agua, estrategia defensiva que rodea el emplazamiento. La magnitud del proyecto, el abaratamiento de los costos y la importancia de la artillería en su diseño convirtió a la ciudadela en la obra maestra de Vauban, quien la definió como la “reina de las ciudadelas”.

La fortificación está constituida por edificios civiles, como almacenes y una capilla, y edificios militares: arsenales, residencias para soldados, prisiones y el edificio del gobernador militar. Todos ellos fueron distribuidos conformando una estrella de cinco puntas, con eje en la plaza de armas, en el centro de la ciudadela. Fosos, muros en forma de medialuna y caminos subterráneos eran los obstáculos para el enemigo.

A mediados del siglo XIX, la fortificación dejó de ser una construcción militar, y se transformó en un gran parque urbano, una de las mayores atracciones de Lille.

http://sobrefrancia.com/2008/06/10/la-ciudadela-de-vauban-en-lille/

La Iglesia de Saint Maurice, en Lille

Publicado por Miriam Martí

Los monumentos de Lille son famosos por su belleza. Diversidad de estilos arquitectónicos que despiertan la curiosidad y el interés de millones de turistas al año. Hoy queremos destacar uno de estos lugares de interés cultural en Lille, por encima de todos los demás. Se trata de la Iglesia de Saint Maurice, una de las más bonitas y espectaculares de la ciudad.

Situada en la Rue de Paris, esta iglesia gótica podría parecer a simple vista un conjunto armónico perfectamente unificado. No obstante, este edificio ha sido modificado en infinidad de ocasiones desde su construcción, allá por el siglo XIV, hasta la última gran ampliación de la ciudad, en 1868.

Estas reconstrucciones se deben principalmente a las guerras que poco a poco terminaron deteriorando el templo. No obstante, el trabajo de la última restauración se encargó de que las diferentes partes de la misma se encontraran en perfecta armonía.

Clasificado como monumento histórico desde 1840, esta majestuosa iglesia se levanta en el corazón de Lille, en el centro histórico de la ciudad.

Esta iglesia destaca por ser un ejemplo de las construcciones religiosas que se realizaban para adaptarse al terreno frágil, y en ocasiones pantanoso, de la tierra de Flandes. Por este motivo, la mayoría de sus partes tienen todas la misma elevación.

Cuenta con una larga nave con dobles naves laterales, un crucero, un coro de tres naves, cuatro capillas laterales y un hermoso órgano construido en 1877 por los hermanos Edouard y Delmotte Teófilo así como un órgano de coro construido en 1882 por Joseph Merklin.

Durante la Revolución Francesa, la iglesia quedaría completamente vacía de su mobiliario original, así como de sus obras de arte. No obstante, ha sido nuevamente decorada con obras de Le Jeune o del famoso Watteau de Lille.

El mobiliario que podemos encontrar hoy por hoy es de madera y con un evidente estilo neo-gótico. Asimismo, las vidrieras tendrían que ser renovadas tras los bombardeos de las dos guerras mundiales.

http://sobrefrancia.com/2013/02/13/iglesia-de-saint-maurice-en-lille/

Historia y arte en Lille

Publicado por Miriam Martí

La antigua ciudad conocida por los españoles como Lila, está emplazada al norte de Francia, muy cerca de la frontera con Bélgica. Perteneció hace mucho tiempo a la corona española, quizá por ese motivo podamos sentir cierto ambiente hispano-flamenco entre sus monumentos y edificios.

Capital Europea de la Cultura en 2004, Lille puede presumir de contar con un despliegue de puntos turísticos de gran relevancia, marcados por su arquitectura flamenca tradicional así como un sinfín de monumentos que la perfilan como un destino perfecto en esta parte del país.

Existen varias visitas obligadas si estamos paseando por esta preciosa ciudad. Así, no podemos perder la oportunidad de ver la Gran Plaza, corazón de la animación de Lille repleto de colorido y gente variopinta, o el hermoso Mercado Antiguo y su precioso patio.

Si somos unos apasionados del arte, indudablemente marcaremos en nuestro mapa la visita al Palais des Beaux-Arts. Este es uno de los museos más importantes de toda Francia, y el más grande fuera de la ciudad de París. Recorreremos pues más de 22.000 m2 llenos de obras de artistas de gran relevancia de la talla de e Rafael, Donatello, Van Dyck, Tissot, Jordaens, Rembrandt, Goya, El Greco, Courbet, Toulouse-Lautrec, Delacroix o Rubens entre otros.

Para los amantes de la historia, la visita estrella estará en la casa natal de Charles de Gaulle. Este personaje de gran relevancia a nivel Europeo, nacería en Lille en 1890. Hoy por hoy, la casa en la que creció se ha convertido en un museo en el que se reúnen distintos objetos, documentos y vestimentas del ex presidente, así como una reproducción del Citroën DS en el que sufrió un atentado.

En otro orden tampoco debemos perdernos la visita a la Citadelle Vauban, a la Atalaya del Ayuntamiento (de unos 150 metros de altura), el museo del hospicio Comtesse o las Casas Folie.

Si bien es cierto que todas estas visitas merecen la pena, la verdad es que pasear por la ciudad ya es una verdadera delicia. Disfrutar de la fachada de sus edificios más emblemáticos y antiguos, perdernos entre sus cafés, degustar su exquisita gastronomía y experimentar, en primera persona, el estilo de vida de sus habitantes.

http://sobrefrancia.com/2012/09/10/historia-y-arte-en-lille/

Guía práctica de Lille: la capital del Norte de Francia

23 junio, 2014 · por Sara

Lille es probablemente la gran ciudad francesa más desconocida para el turismo extranjero. ¿Sabíais que la región metropolitanaa de Lille es la cuarta de Francia? ¿Y que es capital de Nord-Pas de Calais que, con sus 48 museos, es la región con más alta concentración de museos del país? ¿Y que tiene la ciudadela más antigua y mejor conservada de Francia?

Por qué viajar a Lille y cómo llegar a Lille

La intensa historia de la capital de Nord-pas de Calais ha dejado su huella en la ciudad: desde los edificios de la vieja Lille a sus numerosas fortificaciones, iglesias, la Ópera, la antigua Bolsa y Euralille, la parte más moderna.

Además Lille, como buena ciudad universitaria, es una de las capitales con vida cultural más intensa y con más “fiesta” de Francia. Todos los años llegan miles de estudiantes de Erasmus, ¡y ellos saben como animar una ciudad! Eventos culturales y exposiciones, museos, bares, restaurantes y estaminets con una oferta gastronómica –y de cervezas– impresionante… está garantizado que no os vais a aburrir en la capital de Nord-Pas de Calais.

Su posición estratégica es la otra gran razón para ir de turismo –o de Erasmus– a Lille. El TGV la ha acercado aún más al resto de Europa: a 80 minutos de Londres, una hora de París y 35 minutos de Bruselas. Pero es que, incluso en coche, Gante está a menos de una hora, Amsterdam a poco más de tres horas y Colonia a menos de cuatro. El “problema”: si vais a Lille y Nord-Pas de Calais por un periodo limitado, hay tanto que ver en la ciudad y en los alrededores que no os querréis alejar. En avión hay vuelos directos a Barcelona y, estando tan cerca París y Bruselas, estáis a un paso de todo el mundo.

El tiempo en Lille no es lo mejor de la ciudad: como buena ciudad del norte no es muy cálida en invierno. Pero nos han asegurado que no llueve mucho y a nosotros, a principios de junio, nos tocaron unos días de sol estupendos.

Turismo en Lille: qué visitar

Los edificios de colores de la Vieux Lille

Los edificios muy bien restaurados de la vieja Lille nos recuerdan que un tiempo fue Flandes. Sus edificios de piedra y ladrillo en estilo flamenco con sus atractivas fachadas de colores no dejan lugar a dudas.

El Palais de Beux-Arts

El Palacio de Bellas Artes de Lille es considerado el segundo museo más importante de Francia después del Louvre. Obras maestras de Goya, Delacroix o Rodin son sólo algunas de las que os podréis encontrar aquí.

El Parque de la Ciudadela y el zoo

En los domingos y en los día festivos parece que toda la ciudad se reúne en este parque que rodea la muralla de la antigua ciudadela que mandó construir nada menos que Luis XIV. Niños, mayores, cantantes, malabaristas, patinadores, ciclistas… ¡No falta nadie! También está el zoo, gratuito, una de las atracciones más visitadas de Francia.

La catedral de Notre-Dame de la Treille

Original mezcla de estilos: del neogótico de finales del siglo XIX al contemporáneo de su fachada, de 1999. Para su parte central se usaron 110 láminas de mármol blanco de 28 milímetros de espesor. ¿El resultado? Tenéis que entrar para ver los efectos de esa luz entre anaranjada y rosada. Único.

La Grand Place y la Place du Théâtre

Estas dos plazas contiguas son el centro neurálgico de la ciudad. En ellas se encuentran los monumentos más emblemáticos de Lille: la estatua de la diosa símbolo de la resistencia de la ciudad contra el asedio de los austriacos en 1792, la Grand Garde, el Teatro de la Opera, la Vieille Bourse –la antigua bolsa, probablemente el edificio más interesante de la ciudad– y la Cámara de Comercio con su campanario de 76 metros.

La gare Saint Sauveur

Una antigua estación restaurada y transformada en galería, con exposiciones gratuitas, eventos y un bar con terraza. Símbolo de la modernidad y la vida de la ciudad. Imperdible para todo el mundo, más para los hipsters.

El ayuntamiento de Lille y su torre

No es muy antiguo –de la primera mitad del siglo XX– pero también es uno de los símbolos de la ciudad, sobre todo por su torre de 104 metros.

Euralille

La nueva parte de la ciudad inaugurada en 1994 alrededor de la estación de TGV –los trenes de alta velocidad de Francia–, el Gran Palais –con su centro de convenciones y exposiciones y auditorio– y el Centro Comercial Euralille.

http://saltaconmigo.com/blog/2014/06/guia-lille-norte-francia-ver-hacer/

Lille, una isla de cultura

Publicado el 08 noviembre 2011 por Javier García Blanco

Una de las cosas que más llaman la atención cuando uno pasa su primera noche en Lille es el gran ambiente nocturno y la animación que se respira en sus calles, sobre todo en las del Vieux Lille (el Viejo Lille o Casco histórico), incluso cualquier día entre semana. Dicen sus habitantes que tal animación es el resultado de la antigua presencia española en la región, que perteneció a los Países Bajos españoles. Puede que efectivamente sea así, pero además de la “herencia” española, nosotros sospechamos que buena parte de culpa la tienen los numerosos jóvenes, en su mayoría estudiantes –es un destino estrella entre los Erasmus–, que pueblan la ciudad francesa tanto de día como de noche.

Y no es de extrañar pues Lille, que cuenta con una población de algo más de 225.000 habitantes, puede presumir de ser una de las urbes más jóvenes de toda Francia, ya que los datos demográficos indican que más del 36% de la población tiene menos de 25 años. Unas cifras prácticamente idénticas aparecen si las aplicamos al área metropolitana de la ciudad, que aglutina a poblaciones como Roubaix, Villeneuve d’Ascq o Tourcoing, y que suman más de 1,2 millones de almas (casi dos millones si sumamos a las poblaciones belgas que también pertenecen a su área metropolitana).

Con semejantes estadísticas, y teniendo en cuenta la envidiable ubicación de la ciudad (a 30 minutos de Bruselas, 40 de Gante, una hora de París y una hora y veinte minutos de Londres), no es de extrañar que Lille brille precisamente por su animada vida a cualquier hora del día y, como veremos después, de forma especial en lo que se refiere a su aspecto cultural y artístico.

UN POCO DE HISTORIA

El nombre actual de la ciudad (llamada en otros tiempos Lila por los españoles, y Ryssel en framenco o Rijsel en holandés) procede de la denominación L’Isle (La isla) pues, al parecer, en su origen la localidad se hallaba emplazada en un territorio de tierra firme que estaba rodeado por zonas pantanosas.

Aunque los restos poblacionales más antiguos de la ciudad se remontan a época celta (hace más de 2.000 años), la primera mención a Lille se remonta al año 1066, fecha en la que era capital del condado de Flandes. En aquellas fechas la ciudad se encontraba en un importante nudo de comunicación comercial con los Países Bajos y las Ferias de Champagne, lo que facilitó su crecimiento.

En la Edad Media, entre los siglos XII y XIII, Lille (y Flandes en general) se convirtieron en una apetitosa pieza codiciada tanto por los condes de Flandes como por los reyes de Francia, a pesar de que los primeros eran vasallos de estos últimos. Por razones económicas, el condado de Flandes tenía estrechos e importantes lazos con Inglaterra y con el Sacro Imperio Romano Germánico lo que, a la postre, desencadenó un conflicto armado entre, por un lado, el rey inglés Juan sin Tierra, el emperador Otón IV y el conde de Flandes y, por otro, el monarca francés Felipe II Augusto. La guerra culminó con una victoria francesa, por lo que el condado de Flandes quedó de nuevo bajo dominio de la Corona gala.

En el siglo XIV se inició otra etapa para la ciudad, cuando quedó bajo la soberanía del Ducado de Borgoña y, ya en el siglo siguiente, acabaría en manos de los Habsburgo, pasando a formar parte de los Países Bajos españoles durante más de 150 años.

Francia recuperaría la soberanía de la ciudad a partir del año 1667, cuando el rey Sol (Luis XIV) conquistó la ciudad. Décadas después quedaría en manos holandesas por un espacio breve de tiempo (1708-1713) y ya seguiría siendo francesa hasta nuestros días, pese al intento de invasión austríaco de 1792.

EMBAJADORA DE LA CULTURA

Ya en nuestros días, el evento que más ha marcado el devenir económico y cultural de la ciudad tuvo lugar en el año 2004, cuando Lille ejerció como Capital Europea de la Cultura. Durante todo ese año –y antes, con los preparativos–, Lille atrajo la mirada de artistas y ciudadanos de todo el continente (más de nueve millones de visitantes) gracias a sus numerosas fiestas, exposiciones y actividades culturales. Fue sin duda una gran transformación que colocó a la ciudad en un nivel importantísimo dentro de la escena cultural y artística europea, y que dejó una huella que aún no se ha borrado. De hecho, sus efectos todavía se dejan sentir hoy en día.

A diferencia de lo que suele suceder en otros lugares que acogen eventos de este tipo, las autoridades de la ciudad, apoyadas por algunas aportaciones privadas, supieron mantener vivo el espíritu de aquel año a través de una institución que lleva el nombre de Lille3000. ¿Su misión? Mantener encendida la llama que hizo brillar con luz propia a la ciudad, explorando las distintas facetas del mundo del futuro a través de una mirada a los artistas más contemporáneos e intentando atraer al público más amplio posible. La inauguración de esta nueva iniciativa tuvo lugar en el año 2006, con una mirada a la India y sus distintas facetas de arte y modernidad, a través de exposiciones, cines, instalaciones artísticas y otros eventos. Después vendrían otras centradas en distintos temas monográficos, y este importante esfuerzo cultural continua hasta nuestros días.

En este año 2011, Lille3000 ha centrado sus esfuerzos en promover distintas exposiciones en algunos de los museos y centros de arte contemporáneos más importantes de la ciudad. Entre ellas destaca la exposición Collector, en el centro Le Tripostal, un antiguo espacio industrial reconvertido en un singular enclave con la misión de compartir con el público algunas de las manifestaciones más vanguardistas y señeras del arte actual. Collector estará abierta al pública hasta el 1 de enero de 2012, y en ella podemos disfrutar de varias salas diferenciadas, bajo títulos como Los grandes transparentes, Daños colaterales o La vida es una asesina.

En la cercana localidad de Villeneuve d’Ascq –a la que se puede llegar en Metro– se encuentra otro de los espacios museísticos punteros del área metropolitana de Lille, el LaM (Museo de Arte Moderno, Arte Contemporáneo y Arte Bruto de Lille). En el LaM, que cuenta entre sus fondos permanentes con importantes obras de artistas como Fernand Léger, George Braque, Kandinsky, Miró y muchas otras figuras de primer orden, podemos disfrutar hasta el próximo 15 de enero de 2012 de una exposición monográfica sobre el pintor ruso Andrei Lanskoy, y en especial sobre la obra que desarrolló a raíz de su estancia en el París de la segunda década del siglo XX.

Otro espacio de referencia artística en la ciudad es la Gare de Saint Sauver, una antigua estación de ferrocarril reconvertida en museo de fotografía, videoarte y nuevos lenguajes artísticos. Su interior acoge también el llamado Hotel Europa, una singular espacio con habitaciones diseñadas por distintos artistas, y que ofrece la oportunidad de alquilar las estancias por horas para realizar todo tipo de actividades.

Dejando a un lado el arte más actual, es imprescindible dejar tiempo en nuestra agenda para visitar el Palacio de Bellas Artes de la ciudad, el segundo museo más importante de toda Francia, después del Louvre, que cuenta con una fabulosa colección de pintura europea, medieval y renacentista, además de una notable selección de antigüedades y una destacada muestra de cerámica del siglo XVIII y escultura francesa del XIX.

LO QUE NO TE PUEDES PERDER

Aunque es sin duda uno de los grandes atractivos de Lille, su inabarcable oferta museística –hay unos cuantos más que puedes descubrir en la web de la Oficina de Turismo de la ciudad– es sólo una de las muchas cosas que nos ofrece la localidad. En lo que se refiere a su patrimonio histórico y monumental, hay unos cuantos lugares que no puedes dejar de visitar. Estos son algunos de los más destacados:

-VIEUX LILLE (El Viejo Lille).

El caso histórico de la ciudad, cuidadosamente restaurado, llama especialmente la atención por su singular arquitectura, en la que se mezclan las construcciones típicas del norte de Francia con las edificaciones de influencia flamenca. Una extraordinaria diversidad que destaca por los colores y los distintos materiales, como la piedra y el ladrillo. Además, pasear por las calles de esta parte de la ciudad es una forma inmejorable de conocer algunos pequeños rincones que, de otro modo, quizá pasarían desapercibidos para el visitante.

-LA GRAND PLACE (Place General de Gaulle).

Este gran espacio abierto es uno de los lugares favoritos de los lillois (ese es el gentilicio de Lille) y, aunque su nombre oficial es Plaza General de Gaulle, en honor al estadista y militar francés, que nació en 1890 en la localidad –es posible visitar un museo ubicado en su casa natal–, es más conocida como La Grand Place.

La plaza ofrece una vista interesante de la arquitectura realizada en la ciudad entre los siglos XVII y XX. En el centro de la misma destaca una columna coronada con la estatua de una diosa –alegoría de la ciudad–, que conmemora la resistencia de Lille ante el asedio austríaco de 1792. En frente se encuentra la Vieille Bourse (La Vieja Bolsa), uno de los edificios más singulares y hermosos de la ciudad, construido entre 1652-53. La construcción cuenta con un bello patio central con arcadas, que actualmente acoge un vistoso y animado mercadillo de libros y otros objetos de segunda mano, y que es utilizado habitualmente por los amantes del ajedrez para celebrar “enfrentamientos” ante el tablero.

En la plaza encontramos también La Grande Garde, un edificio que en su día sirvió para alojar a la guardia de soldados, y que hoy alberga el Théâtre du Nord (Teatro del Norte).

-LA PLACE DU THÉÂTRE.

Muy cerca de la plaza General de Gaulle encontramos la Place du Théâtre, otro espacio abierto que atrae a muchos lillois durante todo el día. Aquí encontramos también otros magníficos ejemplos de arquitectura local. Entre otras construcciones podemos disfrutar con la vista de la Casa de la Ópera, un edificio en estilo neoclásico inaugurado en 1923, y que cuenta con un hermoso relieve del dios Apolo y las musas.

También en la misma plaza encontrados la Cámara de Comercio, construida en estilo neoflamenco y rematada con un majestuoso beffroi, una torre-campanario de 76 metros de altura.

-LE PALAIS RIHOUR.

Comenzado en 1453 por órdenes de Philippe Le Bon, Duque de Borgoña, este edificio es uno de los escasos recordatorios del estilo gótico flamígero con el que cuenta la ciudad. En la planta calle se encuentra hoy la Oficina de Turismo, que ocupa la antigua Sala de las guardias. En la planta superior está la Sala del Cónclave y una sacristía que cuenta con unas hermosas vidrieras.

Además de informarnos sobre todo lo que nos ofrece Lille, desde aquí es posible tomar uno de los autobuses turísticos que recorren, durante casi una hora, buena parte de los puntos más interesantes de la ciudad. Una buena opción para hacer una primera aproximación a Lille, y decidir que ver por nuestra cuenta más tarde. El autobús turístico (City Tour) circula entre las 10 y las 17 horas (excepto a las 13 horas) todos los días del año (menos el 1 de enero, el 1 de mayo, el primer fin de semana de septiembre y el 25 de diciembre). El precio del billete es de 10 euros (8 la tarifa reducida, para menores de 18 años y estudiantes) y cuenta con audioguía en castellano.

-L’HÔTEL DE VILLE (Ayuntamiento).

La actual sede del ayuntamiento fue construida por el arquitecto Emile Dubuisson entre 1924 y 1932, inspirándose en las casas flamencas. Su beoffroi tiene una altura de 104 metros, y está catalogado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

-LA PORTE DE PARIS.

A escasos cien metros de L’Hôtel de Ville está la Puerta de París, un arco de triunfo construido a finales del siglo XVII para celebrar la toma de la ciudad por el rey Luis XIV en 1667. Esta construcción sustituyó a una puerta anterior, La Porte des Malades (Puerta de los enfermos), que formaba parte de las murallas de la ciudad desde la Edad Media.

-CATEDRAL DE NOTRE-DAME DE LA TREILLE.

Iniciada en 1854 en estilo neogótico, la catedral siguió siendo construida hasta fechas muy recientes. No en vano, su fachada principal no se inauguró hasta el año 1999, siendo un trabajo realizado por el arquitecto Pierre-Louis Carlier, en colaboración con su colega Peter Rice.

-LA CITADELLE (La Ciudadela).

Esta fortificación, auténtica mini-ciudad en sí misma, fue construida por Sebastien Lepreste –Marqués de Vauban–, siguiendo órdenes del rey Sol, entre los años 1667 y 1670. Actualmente pertenece al Ministerio de Defensa, por lo que antes de visitarla es necesario informarse con antelación en la Oficina de Turismo, ya que no está abierta al pública de forma continua.

-MERCADO DE WAZEMMES.

Ubicado en el barrio del mismo nombre, este mercado es uno de los más atractivos y animados de la ciudad y uno de los más importantes de la región norte. Está abierto al público martes, jueves y domingos por la mañana, aunque es este último día cuando acoge mayor afluencia de público y comerciantes. El mercado cuenta con una zona al aire libre y otra cubierta, donde es posible adquirir alimentos frescos de todo tipo –atención a la “colección” de quesos franceses–, así como ropa, regalos y otros muchos productos.

Aunque como decíamos al principio Lille disfruta de una animada vida cualquier día de la semana, uno de los momentos más llamativos de todo el año se produce el primer fin de semana de septiembre, fecha en la que se celebra La Braderie de Lille. Se trata de un gran evento festivo que da lugar al mercado más grande de toda Europa. En esos dos días cualquier persona puede montar su propio puesto de venta en la calle, sin pagar cantidad alguna, para vender cualquier cosa que desee.

Con semejante oportunidad, no es extraño que se lleguen a contabilizar hasta 100 kilómetros de puestos que recorren toda la ciudad y poblaciones limítrofes, y que acudan hasta Lille más de dos millones y medio de personas. Durante esta animada festividad es tradicional comer mejillones en la calle, actividad que se convierte en todo un espectáculo en sí misma, pues todos los años se celebra un concurso para ver quién “produce” la montaña de mejillones más grande. Sin duda es una festividad digna de presenciar, aunque si finalmente decides acudir en estas fechas y quieres pasar la noche, lo mejor es que reserves alojamiento con mucha antelación, dada la gran afluencia de gente que llega de toda Europa.

OTROS DATOS DE INTERÉS

Aunque es una ciudad muy cómoda para conocer y recorre a pie, Lille cuenta también con un moderno Metro, uno de los pocos que existen completamente automatizados –los trenes no precisan de conductor–, que permite desplazarse cómodamente por toda la ciudad y su área metropolitana gracias a sus dos líneas, que cubren 45 kilómetros. El precio del billete varía en función del recorrido a realizar, comenzando en 0,65 € (tres estaciones). También es posible adquirir un bono de 10 viajes (10,60 €), un pase para recorridos hasta las 19 horas (3,60 €) y otro desde ese momento en adelante (1,60 €).

Otra opción que puede resultar muy interesante es adquirir un City Pass, un “pasaporte” con el que podremos acceder a 27 lugares turísticos y desplazarnos con los distintos medios de transporte de la ciudad (Metro, tranvía y autobús). El City Pass de un día tiene un precio de 20 euros, 30 el de dos y 45 el de tres.

Si decidís posponer vuestra visita a Lille para el año 2012, quizá os interese saber que desde el 6 de octubre de ese año y hasta el 13 de enero de 2013 tendrá lugar Fantastic, la nueva iniciativa organizada por Lille3000, en la que tendrán lugar distintas exposiciones, desfiles, metamorfosis urbanas y otras muestras de arte contemporáneo. Encontraréis toda la información en la web de Lille3000 http://www.lille3000.eu/lille3000/.

Aunque es un destino más que recomendable como primera opción, también puede ser buena idea utilizar una visita a Lille de dos o tres días como lanzadera a otros puntos cercanos. Gracias a los trenes de alta velocidad, París queda a menos de una hora, y ciudades como Bruselas están a apenas 30 minutos si tomamos el TGV. Incluso puedes animarte a dar el salto e ir a Londres, a donde llegarás en tan sólo una hora y veinte minutos gracias al tren Eurostar.

http://www.planetasapiens.com/?p=5721

Lille [lil], antiguamente también llamada Lila en español (en flamenco, Ryssel, en neerlandés, Rijsel), es una ciudad del norte de Francia, a orillas del río Deûle, capital de la región de Norte-Paso de Calais. Se encuentra cerca de la frontera con Bélgica. Lille tiene una población de 225.789 habitantes.5

La ciudad incluye en su área metropolitana a ciudades como Roubaix, Tourcoing y Villeneuve d'Ascq, estimándose con ellas que el Área Metropolitana de Lille tiene una población de 1.164.716 habitantes,6 siendo la cuarta mayor de Francia.

Etimología

La actual ciudad de Lille se desarrolló a partir de la aglutinación de diversos núcleos de población ubicados al final de la parte navegable de la ribera del Deûle. El nombre de la ciudad proviene de la denominación L'Isle (en español, La Isla), que hace referencia a la situación de la ciudad en una superficie de tierra firme alrededor de antiguas zonas pantanosas fluviales, que daban la apariencia de estar ubicada la ciudad en una isla entre marismas. De la importante industria textil de la ciudad surgió el nombre lisle (lila en español), denominación de un tejido de lana de colores de origen escocés, típico de la producción industrial local.

Historia

Primeros pueblos celtas

Los primeros restos hallados en la actual Lille datan aproximadamente del año 2000 a. C., cuando, tras la invención de la agricultura, algunos pobladores se asentaron a orillas del río Deûle y construyeron granjas y explotaciones agrícolas. Las excavaciones realizadas en zonas cercanas al río han permitido hallar restos de aquellos asentamientos, datados de la Edad del Bronce y del Hierro, y correspondientes a los pueblos celtas que ocuparon toda la costa atlántica europea.

Galia romana

Tras la conquista romana de la Galia, los asentamientos del río Deûle crecieron, si bien lo que hoy conocemos como Lille no era más que un grupo diseminado de núcleos de población unidos por carreteras secundarias. Con el proceso de romanización, los pobladores de la zona adoptaron la cultura galorromana. A finales del siglo V a. C., un núcleo ubicado en la orilla oriental del río empezó a crecer lentamente, siendo el más denso de todas las poblaciones de los alrededores. En el futuro, este emplazamiento se convertiría en el germen de la futura ciudad.

Edad Media

Formación de L'Isle

Tras la caída del Imperio romano, el emplazamiento de la ribera oriental del Deûle fue aglutinando los núcleos habitados de los alrededores. El origen de la ciudad de Lille viene narrado por la leyenda medieval de "Lydéric y Phinaert". Dicha leyenda cuenta que Lydéric era el hijo de Salvaert y Ermengaert, príncipes de Dijon. Cuando se dirigían éstos a Inglaterra para engendrar a su futuro hijo, fueron apresados por Phinaert, gigante y señor de las tierras de la actual Lille, que ejecutó además a Salvaert. Ermengaert pudo huir y, antes de fallecer, dio a luz a Lydéric, que tuvo que criarse con un ermitaño, huyendo del gigante. Cuando Lydéric creció, asesinó a Phinaert en venganza por la muerte de sus progenitores, y recibió las tierras del gigante, donde fundó en el 640 la ciudad de L'Isle, del que según la leyenda deriva el nombre de Lille.

Lille, ciudad del condado de Flandes

Durante toda la Edad Media, la actual Lille formó parte del condado de Flandes, territorio vasallo del reino Franco, que reunía las antiguas ciudades romanas de Arras, Cambrai y Boulogne; e incluso llegó a ser su capital. Debido a su ubicación estratégica, al final de la parte navegable de Deûle, el núcleo de L'Isle fue adquiriendo importancia comercial, con la construcción de un puerto fluvial. A partir de 830 y hasta 910, los vikingos saquearon las ciudades de la región de Flandes, incluyendo L'Isle. Por ese motivo, los condes de Flandes, soberanos de la ciudad, emprendieron la fortificación de la urbe. El primer documento que menciona el nombre actual de Lille data del año 1066, en el que también se menciona la parroquia de Saint-Maurice, la iglesia más antigua de la población. Ya desde la Alta Edad Media, Lille destacó por su larga tradición en la artesanía textil. Con el establecimiento de la corte de los condes de Flandes, la ciudad adquirió mayor importancia económica y fue experimentando un mayor crecimiento demográfico. En 1144 se constituiría la parroquia de Saint-Sauveur (San Salvador), que sería el origen de la futura catedral de la ciudad.

Aunque la región era dependiente del reino de Francia, el condado de Flandes mantenía, por motivos económicos, vínculos muy próximos con Inglaterra y el Sacro Imperio Romano Germánico. Por ese motivo, y con el fin de mantener la hegemonía en Flandes, el rey francés Felipe II Augusto tenía la pretensión de ocupar la región. Debido a los intereses franceses, el rey de Inglaterra Juan sin Tierra, el emperador germánico Otón IV y Fernando de Portugal|el conde de Flandes formaron un coalición contra Francia. Felipe II Augusto asedió y ocupó Lille en 1213, y el conflicto finalizó en 1214 con la victoria francesa en la batalla de Bouvines. El resultado de la guerra permitió mantener el condado de Flandes, otra vez bajo hegemonía francesa. Durante el siglo XIII, Lille alcanzó los 30.000 habitantes, y su importancia económica se acrecentó gracias a la celebración de un mercado regional, y sobre todo por la pujante industria local de paños, que atrajo a comerciantes extranjeros procedentes de toda Europa. Esta situación convirtió a la ciudad en un centro codiciado tanto por Francia como por Inglaterra, que se disputaron Lille durante la Guerra de los Cien Años.

Soberanía del ducado de Borgoña

A partir de finales del siglo XIV (1369), y en el contexto de la Guerra de los Cien Años, la ciudad fue gobernada por los duques de Borgoña, que se proclamaron condes de Flandes por la unión matrimonial entre el duque Felipe II el Bueno y la condesa Margarita de Mâle. Bajo dominio borgoñón, y durante el ducado del mismo Felipe II el Bueno, se emprendió la reconstrucción y la repoblación de la ciudad, que había sufrido severos daños causados por las guerras y las epidemias de la peste. Entre otras obras, el duque borgoñón ordenó la edificación del palacio de Rihour, nueva corte de la ciudad. María de Borgoña, nieta de Felipe II el Bueno y única sucesora del ducado, se desposó con Maximiliano I, emperador de Alemania. Debido a esta unión, la ciudad de Lille y el condado de Flandes en su conjunto pasaron a manos de los Habsburgo, dentro del señorío de los Países Bajos. Fruto de esta unión nació en 1478 Felipe I de Habsbugo, más conocido como El Hermoso, que reinaría en la ciudad entre 1482 y 1506. Durante este periodo, de relativa calma, Lille empezó a desarrollar una industria de tejidos ligeros, en detrimento de la producción de paños.

Renacimiento y Edad Moderna

Lille, en los siglos XVI y XVII

Por decisión de su padre Maximiliano I, Felipe se desposó con Juana I de Castilla, hija de los Reyes Católicos. Con esta sucesión de enlaces matrimoniales, Lille y el resto del condado de Flandes, además de los territorios de Borgoña y Brabante, pasarían finalmente a manos de la familia Habsburgo. Así, Carlos de Habsburgo (Carlos I de España) la contaba entre sus dominios, haciendo valer al monarca su título de señor de los Países Bajos. La ciudad fue gobernada por los Habsburgo hasta el reinado de Felipe IV, en la primera mitad del siglo XVII. Durante los siglos XVI y XVII, la ciudad vivió periodos convulsos, siendo asolada en diversas ocasiones por epidemias de peste y por las guerras de religión entre católicos y protestantes, si bien pudo mantener su riqueza textil y comercial. Es herencia del reinado de la casa de Habsburgo en la ciudad la edificación de la Antigua Bolsa de comercio, en 1652, que refleja el esplendor económico que vivía la ciudad en aquella época; además de otros edificios civiles, de evidente estilo flamenco renacentista.

Soberanía francesa de la ciudad

A principios de la segunda mitad del siglo XVII, el rey francés Luis XIV inició una política expansionista hacia el norte y el este de Francia. Luis XIV reclamó el territorio de Flandes, en manos españolas, haciendo valer los derechos sucesorios de su esposa María Teresa de Austria, hija de Felipe IV de España. Con dichas reclamaciones comenzaría la Guerra de Devolución en 1667, que finalizaría con la ocupación francesa del Condado de Flandes. El rey francés empezó el asedio a la ciudad de Lille en 1668, que fue ocupada al cabo de nueve días de resistencia. Aglutinada ahora en el reino francés, Lille pasaría a ser la capital de la Francia septentrional.

A causa de su ubicación estratégica, muy cerca de la frontera con los Países Bajos Españoles, de su importancia económica, Luis XIV ordenó fortificarla, cuatro meses después de haberla conquistado. La tarea fue encargada a Sébastien Le Prestre, marqués de Vauban, ingeniero y arquitecto militar. Vauban reforzó las murallas de la ciudad y dirigió la construcción de la ciudadela de Lille, en el extremo noroccidental de la urbe.

Bajo dominio francés, la ciudad experimentó un siglo de estabilidad económica, si bien fue ocupada por el ejército neerlandés entre 1708 y 1713, dentro del contexto de la Guerra de Sucesión.

Edad Contemporánea

Lille bajo la Revolución francesa

A finales del siglo XVIII, la industria local, básicamente basada en la producción de tejidos, empezó a diversificarse, introduciéndose manufacturas de encaje, cerámica y alimentación, ya que la industria textil de Lille, que no podía competir con la pujante y mecanizada manufactura inglesa, vivió un periodo de crisis económica. Tras la Revolución francesa, en 1789, los burgueses locales dominarían la ciudad, sin que en Lille se produjeran tumultos de consideración. Ante la amenaza extranjera de derrocar la revolución, la Asamblea Nacional francesa declaró en 1792 la guerra a Austria, potencia absolutista. Al estar durante aquel período los Países Bajos en manos austríacas, Lille se encontró en la primera línea del frente entre Francia y Austria, siendo constantemente bombardeada. De su resistencia frente a los austríacos surgió la expresión de que "Lille tiene bien merecida la patria".

Revolución industrial

Durante la primera mitad del siglo XIX, la industria textil de Lille volvió a despegar, tras sufrir el paréntesis revolucionario. La ciudad se especializaría principalmente en la producción de tejidos de algodón y lino. Lille se convirtió en el mayor centro industrial de Francia, y su manufactura de confección logró ser una de las más importantes del mundo. También se desarrollaron la industria metalúrgica, gracias al descubrimiento de grandes yacimientos de carbón cercanos a la zona; y la industria ferroviaria. En 1846 llegó el ferrocarril a la ciudad, con el enlace París-Lille, y poco después se convirtió en un nudo ferroviario de notable importancia. La revolución industrial disparó la población de Lille, pasando de tener 75.000 habitantes en 1850, a tener 220.000 en 1901. Este hecho conllevó el incremento de la polución y la insalubridad de la ciudad, de modo que se llevaron a cabo proyectos decimonónicos de saneamiento y urbanización. En 1896 se crearía la Universidad de Lille, y en este periodo la ciudad empezó a experimentar el desarrollo comercial de la ciudad.

En este contexto de industrialización emergen amplios contrastes entre el empresariado burgués local y la población obrera. Debido al carácter fabril de la ciudad y a su buena comunicación con París, las clases proletarias acogieron rápidamente el socialismo. A partir de finales del siglo XIX el ayuntamiento sería gobernado por alcaldes socialistas.

Periodo de entreguerras

A consecuencia de su ubicación en el frente franco-alemán durante la Primera Guerra Mundial, Lille fue severamente castigada por los bombardeos de los ejércitos francés y germano. La ciudad fue ocupada rápidamente por los alemanes, hasta que fue recuperada por el ejército británico en el verano de 1918, tras una dura guerra de trincheras.

A partir de 1927 el ayuntamiento de Lille emprenderá un plan de reestructuración de la ciudad, bajo la alcaldía del socialista Roger Salengro. El plan incluyó el derribo de los barrios más desfavorecidos, además de la construcción de la Feria Internacional de Lille, un puerto fluvial y el aeropuerto de Marcq-en-Baroeul.

Durante la década de los treinta, la ciudad entró en una dura crisis económica derivada del Crack del 29. La crisis local se agudizó en 1936 con el suicidio del mismo alcalde, Roger Salengro, y con el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Las tropas nazis, dentro del escenario del blitzkrieg, rodearon la ciudad el 27 de mayo de 1940, ocupándola el primero de junio. Durante la ocupación alemana, Lille, como el resto de Norte-Paso de Calais, fue controlada desde la administración alemana en Bruselas. En septiembre de 1944 las tropas aliadas liberaron la ciudad tras bombardeos sucesivos.

Desde los cincuenta hasta la actualidad

Lille fue nuevamente destruida por los daños causados en la Segunda Guerra Mundial. La ciudad no recuperó plenamente su actividad industrial y comercial hasta cinco años después del conflicto mundial. En 1951 se celebró la Feria Internacional de los Tejidos, la cual marcó el resurgimiento económico local. A partir de los cincuenta, la ciudad fue expandiéndose desde los suburbios. En 1967 se finalizó la autopista París-Lille, además de constituirse, a instancias del alcalde socialista Auguste Laurent, la cámara de comercio de Lille-Roubaix-Tourcoing, con la intención de crear uno de los mayores centros comerciales e industriales de Europa. En 1977 se uniría a dicha conurbación la cercana villa de Hellemmes. Es en este periodo en que el sector industrial local entrará en una crisis definitiva, que derivará en la terciarización de la ciudad. Este fenómeno supondrá un cambio profundo del pulso económico de Lille. En 1983 Lille, Hellemmes y Villeneuve d'Ascq se conectaron con la línea de metro VAL (la primera línea de metro automático del mundo). Hoy los cuatro núcleos de la comunidad urbana (Lille, Roubaix, Tourcoing y Villeneuve d'Ascq) se conectan con el VAL, la red automática más grande del mundo que llega hasta la frontera belga.

Durante la década de los noventa, Lille asumirá un papel económico vital en la nueva Europa comunitaria, con la conexión ferroviaria con el TGV en 1993 y con la inauguración del Eurotúnel bajo el Canal de la Mancha en 1994. El alcalde Pierre Mauroy proyecta y construye un nuevo distrito financiero y comercial en la ciudad, llamado Euralille, que marca la reestructuración de la ciudad de finales del siglo XX. A partir de 2001 y hasta la actualidad gobierna en la ciudad la socialista Martine Aubry. En 2004, la ciudad fue nombrada capital cultural de Europa. Cabe decir también que la ciudad fue candidata para celebrar los [[Juegos Olímpicos] de 2004, sin llegar a conseguirlo.

Actualmente, Lille forma una de las mayores conurbaciones de Francia y sigue manteniendo su peso económico en la Unión Europea. Su comunidad urbana es la más poblada de la Eurometrópolis Lille-Kortrijk-Tournai, de la que forma parte desde su formación, el 28 de enero de 2008.

Ciudadela de Vauban

La ciudadela de Lille fue proyectada por el ingeniero militar Sébastien Le Prestre, marqués de Vauban, cuatro meses después de la ocupación francesa de la ciudad en 1667, por orden del rey Luis XIV, con el objetivo de formar una línea defensiva (conocida en francés como pré carré). La ciudadela se construyó, entre 1667 y 1670, en el noroeste de la ciudad en una zona de marismas del río Deûle, de aproximadamente unas 1700 hectáreas. Esa situación se aprovechó para construir un sistema de inundaciones y canales de agua, que formarían parte de la defensa del emplazamiento, al rodear al mismo. Debido a la magnitud del proyecto, en el que Vauban puso de manifiesto sus planteamientos lógicos sobre la defensa militar, el abaratamiento de costes de mano de obra y materiales, y la importancia de la artillería en el diseño de fortificaciones rasantes, el mismo arquitecto definió su obra como la “reina de las ciudadelas”, y es de hecho considerada como su obra maestra. Vauban, que había sido nombrado Comisario General de Fortificaciones del ejército francés, y que había sido encargado de reforzar posiciones estratégicas en las fronteras francesas, planteó en la ciudadela la construcción de fortificaciones poligonales, de acuerdo a las necesidades de la artillería defensiva, los accidentes naturales y la orografía del terreno donde se emplazó la obra. La ciudadela requirió para su construcción más de diez mil trabajadores, y se calcula que se emplearon más de 60 millones de ladrillos y 3,3 millones de bloques de granito, reforzados con gres.

La fortificación constituye una auténtica ciudad militar dentro de Lille, formada por edificios civiles (almacenes, una capilla y diversos comercios) y militares (arsenales, residencias para soldados, prisiones, y el edificio del gobernador militar), que se distribuyen en baluartes que forman una estrella de cinco puntas, posicionados de forma concéntrica a la plaza de armas, en el centro de la ciudadela. Vauban dispuso un perímetro defensivo formado por fosos, avanzadillas, muros en forma de semiluna y caminos subterráneos, que constituían una serie impenetrable de obstáculos para el enemigo. La ciudadela llegó a ser tomada durante la Guerra de Sucesión Española por un ejército combinado de ingleses, austríacos y holandeses, tras más de un mes de asedio. A partir de mediados del siglo XIX, la ciudadela perdió su carácter militar y fue reconvertida en un inmenso parque urbano.

http://es.wikipedia.org/wiki/Lille

http://fr.wikipedia.org/wiki/Lille

http://en.wikipedia.org/wiki/Lille

Pinche para ver las Fuentes seleccionadas

Vídeo:

Web recomendada: http://www.lille.fr/cms

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Inserción: 2014-09-21 16:50:38

 

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